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Pugna heladera en Santander

Equipo ClickDirecto

La Ruta Definitiva del Helado en Santander: Un Recorrido Gastronómico por el Corazón Cántabro

Santander bulle con un auténtico pulso gastronómico, y el helado se ha convertido en uno de sus protagonistas indiscutibles. Dos intrépidos periodistas de El Diario Montañés se lanzaron a un desafío dulce: recorrer el centro de la capital cántabra para degustar y evaluar los helados más populares. La misión era clara: tamaño pequeño, uno o dos sabores y siempre en cucurucho, buscando el alma de cada establecimiento en su propuesta más demandada.

Arrancando la Aventura en el Epicentro: De Monerris a Bico de Xeado

La expedición comenzó en Monerris, estratégicamente ubicado en la calle Amos de Escalante, junto al Ayuntamiento. Aquí, la elección no generó dudas: el sabor que reina indiscutiblemente es el de turrón, un clásico que nunca falla y que marca un inicio con carácter para esta ruta llena de sorpresas en el vibrante centro de Santander.

Pocos metros separan Monerris de la siguiente parada: Bico de Xeado, situado en Calvo Sotelo, muy cerca de la majestuosa Catedral de Santander. La variedad era tal que seleccionar un único sabor resultó una tarea imposible para nuestros críticos. La degustación se enriqueció con una audaz combinación de chocolate con naranja escarchada y el sorprendente requesón con higo caramelizado, una propuesta que despierta los sentidos y redefine la experiencia de los helados en Santander.

Frescura y Tradición en el Paseo: Capri y Regma

Continuando por el emblemático Paseo de Pereda, la ruta llegó a Capri. Fiel a su estilo, el heladero sugirió apostar por los sabores más afrutados. La elección recayó en la vibrante fresa y el exótico mango, dos opciones refrescantes ideales para un paseo por la bahía de Santander y perfectas para un día soleado.

A escasos pasos, aguardaba Regma, una heladería donde la tarta de queso se ha elevado a la categoría de sabor estrella. Una propuesta innovadora que fusiona la riqueza de la repostería con la cremosidad del helado, conquistando paladares que buscan algo más allá de lo convencional.

Exóticos y Artesanales: De Vacanze Romane a Via Mazzini 43

Frente al Muelle Calderón, Vacanze Romane seduce con sus creaciones. Los sabores más solicitados aquí son el sofisticado chocolate Dubái y el tropical yogur con maracuyá, transportando a los comensales a destinos lejanos con cada cucharada. Una experiencia sensorial que no se puede ignorar al buscar helados artesanales en Santander.

La travesía continuó hasta Via Mazzini 43, un punto de referencia para los amantes del buen helado italiano en Cantabria. La especialidad de la casa, sin lugar a dudas, es la avellana de Piamonte, un sabor intenso y auténtico que evoca la riqueza de los ingredientes de alta calidad y la tradición heladera.

Tendencias Consagradas: Turrón y el Auge del Pistacho

La ruta por las mejores heladerías de Santander desvela patrones claros en las preferencias de los santanderinos. En Flor y Nata, el sabor a turrón vuelve a imponerse, reafirmando su estatus de favorito atemporal. Es evidente que este clásico navideño tiene un lugar especial en el corazón de los amantes del helado cántabro durante todo el año.

Pero si hay un sabor que marca una tendencia imparable y se consolida como uno de los más buscados, ese es el pistacho. En La Polar, el protagonista absoluto es el pistacho natural y molido, con la particularidad de incorporar trozos del fruto seco, ofreciendo una textura inconfundible y una autenticidad en cada bocado que lo hace irresistible.

Para cerrar este dulce periplo por las delicias heladeras de Santander, en la calle Hernán Cortés, Helados Marena confirma la fiebre por este fruto seco con su propia y deliciosa versión del pistacho. En este caso, la propuesta es una cremosidad sin tropezones, demostrando la versatilidad de este ingrediente tan apreciado en el mundo del helado y su capacidad para adaptarse a diferentes estilos. Santander ofrece una vibrante escena heladera que invita a ser explorada, desde clásicos atemporales hasta innovadoras creaciones. Una ruta imprescindible para cualquier paladar exigente en el corazón de Cantabria.

DnG