El Boletín Oficial del País Vasco ha confirmado recientemente la autorización para la instalación y uso de dos nuevos radares en el estratégico enlace entre la AP-1 y la AP-8, a la altura de Eibar. Con la incorporación de estos dos modernos cinemómetros, el número total de radares fijos operativos en las carreteras guipuzcoanas, bajo la gestión de Bidegi y la Dirección de Tráfico del Departamento de Seguridad, asciende a 38.
Para la tranquilidad de los conductores, un avanzado buscador de radares fijos por trayecto en Gipuzkoa ofrece una herramienta invaluable. Este sistema, que se nutre de datos actualizados provenientes de RACE y Trafikoa, asegura una cobertura exhaustiva tanto en la red nacional como en las vías vascas. Introduciendo simplemente el punto de partida y el destino, los usuarios pueden visualizar con precisión la ubicación de los radares fijos en su ruta y conocer el límite de velocidad exacto en cada punto, facilitando una conducción más segura y con mayor previsión.
La Vía con Más Sanciones por Exceso de Velocidad en Euskadi
Los datos de tráfico del pasado año revelan que la carretera que acumula el mayor número de multas en toda la red vasca es el tramo guipuzcoano de la AP-8, registrando un total de 33.813 sanciones. Este dato subraya la particularidad de Gipuzkoa como el territorio donde más se infringen las normativas de velocidad al volante. La GI-20 a su paso por Donostia y la N-I en suelo guipuzcoano también destacan en el ranking de vías con más denuncias, con 22.597 y 22.000 multas respectivamente. En conjunto, Euskadi contabilizó cerca de 320.000 sanciones de tráfico el pasado año, predominando de forma abrumadora las impuestas por exceso de velocidad, que representaron más del 70% del total.
El Departamento de Seguridad, a través de una resolución publicada en abril en el portal de transparencia del Gobierno Vasco, hizo públicos estos reveladores datos. Uno de los hallazgos más notables es la clara correlación entre las multas y el exceso de velocidad: 7 de cada 10 sanciones de tráfico están directamente relacionadas con el incumplimiento de los límites establecidos. De las 319.989 denuncias tramitadas en el País Vasco el año pasado, 226.811 correspondieron a infracciones por sobrepasar la velocidad permitida.
Analizando en detalle las carreteras más sancionadas, el tramo guipuzcoano de la AP-8 se posiciona como líder absoluto con las ya mencionadas 33.813 multas de tráfico impuestas en 2025. Al sumar las 10.757 sanciones del lado vizcaíno de esta misma autopista, la AP-8 se convierte en la vía más multada de toda la Comunidad Autónoma Vasca, con un impresionante total de 44.570 denuncias.
En segundo lugar, encontramos la A-8, específicamente su tramo libre de peajes entre el área metropolitana de Bilbao y Cantabria, que registró 43.378 multas de tráfico el pasado curso. Con una cifra inferior pero significativa, la AP-68, que une la capital vizcaína con Vitoria, acumuló 29.050 sanciones.
Posteriormente, el protagonismo recae en las carreteras guipuzcoanas. La GI-20 a la altura de Donostia registró 22.597 multas de tráfico, mientras que en la N-I en nuestro territorio se contabilizaron 22.000. En el balance global, las vías guipuzcoanas sumaron 124.204 multas de tráfico, ligeramente por debajo de las 131.772 de Bizkaia, pero muy por encima de las 64.013 sanciones interpuestas en Álava.
Las 91.027 sanciones por exceso de velocidad impuestas el pasado año en Gipuzkoa evidencian un incremento respecto a años anteriores. En 2018 se notificaron 78.544 multas, y en 2019 fueron 81.896, cifras significativamente inferiores a las de 2025. Lamentablemente, un 33% de las personas fallecidas en accidentes de tráfico el año pasado tuvieron la velocidad inadecuada como factor principal, destacando la urgencia de concienciar sobre el respeto a los límites de velocidad.
N-I y AP-8: Las Vías con Mayor Vigilancia Radar en Gipuzkoa
La mayor concentración de vigilancia radar en Gipuzkoa se localiza en el eje principal formado por la N-I y la AP-8. En el caso de la N-I, los dispositivos se distribuyen desde la frontera con Álava en Etzegarate e Idiazabal, cubriendo puntos críticos en Tolosa y Alegia, hasta llegar a Andoain. Es precisamente en este último municipio donde la vigilancia es más rigurosa, destacando el radar de Bazkardo, con un límite de 80 kilómetros por hora.
La autopista AP-8 y su variante, la GI-20, también albergan numerosos dispositivos de control de velocidad. Estos cinemómetros están estratégicamente ubicados en zonas de paso complejo y curvas peligrosas. Resaltan los radares de Zestoa (Bedua), donde los límites habituales de 120 km/h se alternan con tramos reducidos a 80 km/h, y la sección entre Mendaro y Elgoibar, que presenta una sucesión de hasta tres cabinas de radar en pocos kilómetros, con un estricto límite de 100 km/h.
En el área metropolitana de San Sebastián, la GI-20 cuenta con varios puntos de vigilancia equipados con radares fijos. Estos se encuentran en túneles y áreas residenciales clave como Aiete, Intxaurrondo y Pasaia, exigiendo a los conductores mantener velocidades de 80 o 100 kilómetros por hora, según el tramo. Es importante señalar que esta lista no incluye los radares ubicados, por ejemplo, en la zona de Hospitales en la capital guipuzcoana, ya que estos operan bajo la jurisdicción del gobierno municipal.
DnG
