Cuqui Fierro: El Icono de la Jet Set Madrileña y el Desafío de su Palacete
Considerada la última superviviente de la jet set dorada de la capital, la figura de Florentina ‘Cuqui’ Fierro Viña (Madrid, 1932) ha vuelto a la palestra tras años de discreción. Esta socialité, filántropa y miembro de una de las familias más poderosas de España —hija del fundador del Banco Ibérico, Ildefonso Fierro—, es noticia por los obstáculos que enfrenta la venta de su suntuoso palacete en el prestigioso Barrio de Salamanca.
Famosa por sus cenas exclusivas en su residencia de la plaza del Marqués de Salamanca, el antiguo hogar de Cuqui Fierro desfiló la flor y nata de la sociedad española durante décadas. Personalidades como Carmen Polo, Pitita Ridruejo, el rey Juan Carlos o una recién llegada Isabel Preysler eran invitados asiduos. Como se solía decir, «como en casa de Cuqui, en ningún sitio». No obstante, problemas de movilidad la llevaron a cerrar las puertas del palacete en 2017, trasladándose a un piso cercano.
La majestuosa mansión, de 2.000 metros cuadrados y cinco plantas, lleva varios años en el mercado, con un precio inicial de 50 millones de euros. Hasta la fecha, no se ha encontrado comprador, aunque hace años ya se subastó por lotes una parte de su valioso mobiliario. Recientemente, el programa «El tiempo justo» reveló la existencia de un desacuerdo entre los miembros de la familia Fierro. El problema radica en que la propiedad no solo está a nombre de Cuqui, sino también de «su hija Marta, de la viuda de uno de sus hijos y de dos de sus nietos».
Cuqui Fierro, una de las grandes impulsoras del Rastrillo Nuevo Futuro junto a la infanta Pilar de Borbón, no logra consenso con su familia. «Y nueve años después, la casa sigue completamente cerrada», se lamenta el citado programa. Cabe destacar que, si bien muchos enseres del palacete ya se vendieron en la casa de subastas parisina Drouot, la socialité de 94 años aún conserva todas sus joyas y objetos de gran valor.
Quién es quién en la Familia Fierro: Un Legado de Poder e Influencia
«Son los creadores del lema Spain is different y amasaron una fortuna gracias a la minería, consolidándose en la alta sociedad mediante la fundación del Banco Ibérico». Así describía el espacio de Mediaset a la estirpe de Ildefonso Fierro, un leonés que, partiendo de la nada, se erigió como uno de los empresarios más relevantes del franquismo. En 1933 fundó el Banco Internacional de Industria y Comercio y en 1946 creó el Banco Ibérico. Con su esposa Florentina Viña, tuvo seis hijos: Inés, Margarita, Alfonso, Arturo, Ignacio y Florentina, más conocida como Cuqui.

Ignacio, uno de los hijos de Ildefonso, fue el encargado de proseguir con los boyantes negocios familiares de los Fierro, especialmente en Latinoamérica. Se casó con Yolanda Eleta y, juntos, se convirtieron en una de las parejas más destacadas de la jet set madrileña. Establecieron su hogar en el palacete de la calle Serrano de Madrid hasta el fallecimiento del empresario en 2002.
Por su parte, Cuqui contrajo matrimonio en 1957 con el empresario José Antonio Torróntegui Anduiza. Tuvieron cuatro hijos: Flora, Marta, Gracita y José Manuel. La socialité quedó viuda en 2012, tras el fallecimiento de su marido a causa de un cáncer. Durante sus últimos años alejada del foco mediático, Cuqui Fierro ha encontrado apoyo en su buen amigo, el nadador David Meca. Actualmente, disfruta de una vida apacible en su piso de 400 m² situado a escasos metros de su «palacete maldito».
Las Tragedias que Marcaron la Vida de Cuqui Fierro
Más allá de las vicisitudes inmobiliarias, Cuqui Fierro ha enfrentado dolorosas pérdidas familiares. Su vida se vio truncada por la trágica muerte de su hija Marta Torróntegui en noviembre de 1996. Un accidente doméstico, donde su camisón se prendió fuego, le causó quemaduras tan graves que falleció semanas después.
En 2012, falleció José Manuel Torróntegui, el único hijo varón de Cuqui Fierro, tras varios años luchando contra un cáncer. Estaba casado con Begoña Cué, con quien tuvo dos hijos, José Leandro y Begoña. Unos años antes de este duro golpe, también sufrió la pérdida de su sobrino Jaime Fierro, un afamado decorador y amigo personal de la infanta Elena y Jaime de Marichalar. Hechos que, según su círculo íntimo, la han sumido en «una depresión profunda».
DnG
