Las Finales de la NBA de esta temporada, que enfrentarán a los Spurs de San Antonio y a los Knicks de Nueva York a partir de este miércoles, parecen el guion soñado por la liga. Ambos equipos han forjado su camino con mérito, desafiando las expectativas y demostrando que no dependen de la suerte o la casualidad.
Por séptima campaña consecutiva, los finalistas de la liga son completamente diferentes a los del año anterior, una racha que se inició en 2020, justo después del histórico dominio de cinco Finales consecutivas de los Warriors de Golden State.
En este periodo reciente, únicamente los Celtics de Boston han logrado alcanzar dos Finales, pero ningún equipo ha conseguido repetir su aparición en años consecutivos, lo que subraya la imprevisibilidad y la competitividad actual de la liga.
Los Knicks, por su parte, buscarán levantar el anhelado trofeo de campeón de la NBA en una repetición de aquel memorable enfrentamiento de hace 27 años, cuando se midieron por última vez en unas Finales en 1999: precisamente contra los Spurs. La franquicia neoyorquina no ha ganado un título desde 1973.
Aquellos Spurs estaban bajo la dirección del legendario Gregg Popovich, quien ese año conquistaría el primero de cinco campeonatos en seis viajes a las Finales, un periodo dorado que se extendió hasta la temporada 2013-14. Una era recordada por la constelación de estrellas que hicieron brillar la franquicia: David Robinson, Tim Duncan, Manu Ginóbili, Tony Parker y Kawhi Leonard, quien ahora milita con los Clippers.
Así, a partir de este miércoles, cuando la serie dé inicio en el Frost Bank Center de San Antonio, se medirán dos quintetos con una rica historia en la NBA, pero que nadie se atrevió a pronosticar como los finalistas de la temporada 2025-26. Es un choque generacional y de legado que promete emociones fuertes.
“Los administradores de la NBA deben estar disfrutando enormemente, porque nunca se imaginarían que la final de la ‘NBA Cup’ sería la misma que las Finales de la NBA. Nadie anticipó eso”, comentó en una entrevista con El Nuevo Día el experimentado dirigente y analista de baloncesto, Tony Ruiz.
Serie no Pronosticada: La Sorpresa de las Finales NBA
Ruiz enfatiza que la posibilidad de unas Finales entre estos dos protagonistas era impensable, especialmente con unos Spurs cuyo quinteto inicial en los playoffs promedia apenas 22 años de edad.
La superestrella Victor Wembanyama, el fenómeno francés de 7’4” de estatura, es uno de ellos con exactamente 22 años. Según datos publicados por la NBA durante los playoffs, el quinteto titular de los Spurs fue el más joven en la historia de las Finales de Conferencia, una etapa donde sorprendieron al eliminar al campeón defensor de la NBA, el Thunder de Oklahoma City.
Dylan Harper es el más joven del equipo con 20 años, seguido por Stephon Castle con 21. Julian Champagnie tiene 24, mientras que Devin Vassell es el mayor con 25.
Según los informes, los Spurs son el equipo más joven en unas Finales en casi 50 años, con una media de 25 años que considera los minutos jugados por cada jugador. “Ese bebé salió caminando demasiado rápido… es un grupo joven”, dramatizó Ruiz, destacando la asombrosa madurez temprana del equipo.
Para el analista, la organización de San Antonio apostó audazmente por la juventud y su desarrollo, con la clara visión de construir una nueva dinastía, similar a la que inició Popovich a finales de los años 90.
Popovich, de hecho, dirigió por última vez la temporada pasada, pero se mantuvo en la franquicia como presidente de operaciones. Bajo su tutela, los Spurs llevaban seis temporadas consecutivas sin clasificar para los playoffs. Este año, sin embargo, lo lograron con una impresionante marca de 62-20, la segunda mejor de toda la liga, solo por debajo del Thunder (64-18), a quienes acaban de eliminar en un emocionante séptimo juego de la final de la Conferencia del Oeste, y en su propia cancha.
Antes de esta gesta, los Spurs habían dispuesto de Portland y de Minnesota en las dos primeras rondas, mostrando una resiliencia inesperada.
Por su parte, los Knicks están en su cuarta campaña consecutiva disputando los playoffs, y llegan a las Finales tras caer ante los Pacers de Indiana el año pasado en la final del Este.
Nueva York entró a la postemporada este año como el tercer mejor sembrado de su conferencia, con un récord de 53-29, y en su camino a las Finales eliminaron a Atlanta, Filadelfia y Cleveland, mostrando un dominio sólido en su conferencia.
“Son dos historias en diferentes conferencias, pero muy parecidas. Por un lado, Victor Wembanyama lidera a San Antonio y por el otro, Jalen Brunson se ha convertido en la principal figura de los Knicks. Sin embargo, San Antonio defiende con una intensidad superior a la que pueden mostrar los Knicks”, analizó Ruiz, señalando una clave táctica para la serie.
Inactividad Peligrosa: ¿Factor Clave para los Knicks?
Ruiz sugiere que la inactividad de los Knicks, de más de una semana tras completar una barrida en cuatro juegos sobre Cleveland el 25 de mayo, podría afectarles. Recordó que una situación similar se notó solo en la primera mitad del primer juego de la final del Este contra los Cavaliers. Sin embargo, frente a una defensa asfixiante como la de los Spurs, la historia podría ser muy diferente.
“San Antonio es un equipo más estructurado, destacando por su profundidad y, sobre todo, su defensa. Tienen dos y hasta tres jugadores capaces de marcar a Brunson, tal como hicieron con Shai Gilgeous-Alexander del Thunder. Estuvieron constantemente encima de él. Esto es fundamental, porque todos saben que Brunson es la principal amenaza ofensiva de los Knicks”, explicó el analista sobre la estrategia defensiva de San Antonio.
El técnico y analista opina que, aunque Wembanyama representa una figura principal para San Antonio, los Spurs han demostrado un juego de conjunto que evita que dependan únicamente del talento del francés.
“Creo que la serie contra Oklahoma City ayudó a San Antonio a madurar de forma acelerada. La falta de experiencia no les pasó factura a estos jóvenes. Haberle ganado al campeón, y en un séptimo juego en la carretera, dice mucho sobre su temple”, añadió Ruiz, para quien la defensa sólida de los Spurs fue clave para compensar su relativa inexperiencia.
Sobre los Knicks, Ruiz cree que la consistencia será vital, y deberán contar con Karl-Anthony Towns como una segunda voz importante en la ofensiva, aunque su rendimiento dependerá en gran medida de su acierto en el tiro de larga distancia, que busca con frecuencia.
“Eso podría causar problemas a Victor, porque tendría que salir a defenderlo más allá de la pintura”, indicó Ruiz, señalando una posible estrategia para los Knicks.
“Los dioses del baloncesto no van a desaprovechar la oportunidad de darle este campeonato a Popovich. Es un verdadero resurgir de la organización. El trabajo que están haciendo se adelantó a todos los pronósticos, porque nadie podía imaginar a San Antonio en estas Finales”, concluyó Ruiz, quien finalmente se inclina por San Antonio para coronarse campeón de la NBA.
DnG
