Valentín Trujillo, el icónico pianista chileno y uno de los músicos más queridos del país, mantiene una agenda vibrante a sus 93 años. Este miércoles 27 de mayo, el «Tío Valentín» se presentará con el aclamado proyecto Herencia en el Teatro Nescafé de las Artes, compartiendo escenario con cuatro de sus nietos. El espectáculo promete un viaje musical a través de boleros, jazz y clásicos inolvidables, demostrando que su pasión por el piano sigue más viva que nunca.
Pablo Vásquez R.
La Historia de un Ícono Musical Chileno
El 2 de mayo de 1933 marcó el nacimiento de una leyenda cultural en Santiago: Valentín Trujillo Sánchez, conocido afectuosamente como “Tío Valentín” o “Maestro Valentín”. Su vida y carrera son un testimonio vivo de la evolución de Chile en el siglo XX y XXI. Hijo de un minero y una profesora, su talento se manifestó precozmente, aprendiendo a tocar el piano de forma autodidacta a los cuatro años.
A los siete, en 1940, ingresó al Conservatorio Nacional de Música, donde estudió armonía y composición hasta 1952. Su precocidad lo llevó a formar parte de orquestas de radio tan importantes como Cooperativa, Pacífico y Corporación cuando solo tenía nueve años. En 1945, compuso A lo Shearing, considerado el primer tema de jazz local, adelantándose a su tiempo en la escena musical chilena.

Su talento y trayectoria fueron coronados con el Premio Nacional de Música 2024, un reconocimiento entregado por el Ministerio de las Culturas que muchos consideraron una deuda histórica saldada con una de las figuras más grandes de la escena musical chilena.
Un Viaje por la Memoria: Trujillo y el Chile del Siglo XX
Para adentrarse en la riqueza de su experiencia, el libro Valentín Trujillo: Una vida en la música (2013), escrito por Darío Oses, ofrece una perspectiva única. En esta obra, el maestro comparte sus memorias con una lucidez asombrosa, revelando anécdotas y detalles que van desde su admiración por George Gershwin y Pablo Neruda hasta su compromiso social y sindical.

Un capítulo crucial del libro aborda el Golpe de Estado de 1973 en Chile. Valentín Trujillo, ya una figura pública consolidada con participaciones junto a Cecilia y Los Huasos Quincheros, además de su trabajo en la campaña de Salvador Allende y en el programa Pin Pon de TVN, vivió el 11 de septiembre con incredulidad.

La noticia del asesinato de Víctor Jara lo sumió en la desesperación, forzándolo a esconderse durante 17 días. Fue Arturo Giolito, junto a Benjamín Mackenna, quien le transmitió un mensaje tranquilizador: podía circular libremente. Poco después, Mario Luis Kreutzberger (Don Francisco) le ofrecería una oportunidad crucial para reintegrarse a Canal 13 y a Sábados Gigantes, un gesto que Trujillo siempre ha valorado como un punto de inflexión.

A pesar de su regreso a la televisión, los años de dictadura militar en Chile fueron difíciles. Trujillo lamenta no haber podido grabar ningún disco durante 17 años, un periodo que considera un dolor que «no cicatriza». Sin embargo, su compromiso social se mantuvo firme, participando en la franja televisiva del NO hacia el final del régimen.

Francisco Longa
La historia y el legado de Valentín Trujillo, plasmados en su biografía, revelan no solo a un virtuoso del piano, sino a un hombre cuya vida ha estado entrelazada con los momentos más trascendentales de la historia de Chile, dejando una huella imborrable en la música y cultura chilena.
DnG
