Libertad Imparable: Samudio Guía al Gumarelo a una Vibrante Victoria 3-2 frente a Sportivo Luqueño
El “Gumarelo” se mantiene intratable bajo la conducción de Juan Samudio, quien ha consolidado su tercera victoria consecutiva en igual cantidad de partidos dirigidos. En un emocionante duelo de cinco goles, el equipo repollero doblegó 3-2 al Sportivo Luqueño, afianzando su gran momento en la recta final del campeonato y comenzando a revertir un semestre que había sido desafiante.
Primer Tiempo: Un Espectáculo de Ida y Vuelta
La primera etapa ofreció un espectáculo sumamente entretenido, marcado por un protagonismo repartido que mantuvo la intensidad. Libertad intentó asumir el rol dominante y controlar el ritmo del encuentro; sin embargo, se encontró con un Sportivo Luqueño aguerrido. El “Auriazul” no solo planteó una batalla física para desactivar los circuitos creativos del Gumarelo, sino que también mostró la personalidad para proponer juego asociado y manejar el balón con precisión cada vez que lo poseía.
Ocasiones Gumarelas y Reacción Auriazul
El “Gumarelo” fue el primero en generar peligro, en una acción que se inició con un pase aéreo de Hernesto Caballero, rompiendo líneas para encontrar la proyección de Samuel Villalba. El joven lateral, apareciendo libre por la derecha, sorprendió con un derechazo cruzado que hizo vibrar el poste derecho de Alfredo Aguilar. El rebote cayó a los pies de Gustavo Aguilar, quien ensayó un zurdazo cruzado que Aguilar, con una gran estirada, desvió sobre su caño izquierdo.
Libertad volvió a acechar el arco auriazul con una combinación entre Matías Rojas y Lorenzo Melgarejo. Rojas transportó por la derecha antes de conectar con Melgarejo, quien, sin ángulo para el remate, se apoyó nuevamente en Rojas. Este último, tras soltar el pase, se movió al sector izquierdo y envió un centro rasante que encontró a Melgarejo. Su definición, algo defectuosa, se perdió rozando el poste izquierdo de Alfredo Aguilar.
El Gol de Luqueño y la Chilena Mágica de Melgarejo
El partido se transformó en un frenético intercambio de golpes. Fue el Sportivo Luqueño quien tuvo la lucidez para abrir el marcador. La jugada nació de la presión de Quintana, que recuperó el balón y promovió una réplica que llegó a los pies de Sergio Díaz, el cerebro de la maniobra. Díaz conectó de inmediato con Iván Maggi, quien, amagando con el remate, devolvió la cortesía a Díaz. El “Chico”, lanzándose para conectar el esférico, lo depositó en el fondo de la red.
La alegría auriazul fue efímera, pues apenas tres minutos después, el “Gumarelo” respondió con un golazo. La acción la inició Gustavo Aguilar, quien, sin panorama para el remate, tuvo la frialdad de abrir el juego hacia la izquierda. Por ese sector apareció Fretes, para enviar un centro bombeado con aroma a peligro. Lo que siguió fue pura inspiración: Lorenzo Melgarejo, en un alarde de jerarquía, se suspendió en el aire y ensayó una chilena espectacular. Aunque el impacto no fue pleno y con la “canilla”, el destino estaba escrito para el goleador en estado de gracia. El esférico trazó una parábola perfecta que superó a un Alfredo Aguilar y al cierre desesperado de Alexis Villalba, cruzando la línea de gol.
Libertad Define el Partido en la Segunda Mitad
En el complemento, Libertad tomó las riendas del protagonismo ante un Luqueño que comenzó a sentir el desgaste físico. El equipo de Tuyucuá no perdonó y encontró los espacios para ponerse al frente. El tanto nació de Matías Rojas, quien activó un desborde punzante de Alexis Fretes por la banda izquierda. El juvenil llegó a línea de fondo y envió un “centro de la muerte” hacia el corazón del área. Allí apareció nuevamente el hombre de la tarde: Lorenzo Melgarejo, quien ante la marca de Wiechniak, hizo gala de su jerarquía. Se perfiló, desparramó al zaguero argentino para quedar de cara al arco y sacó un zurdazo cruzado y rasante que se coló pegado al poste izquierdo de Alfredo Aguilar, quien nada pudo hacer ante la precisión del goleador.
El Tercer Golpe Gumarelo y la Réplica Final de Luqueño
Al cumplirse la hora de partido, el “Gumarelo” estiró la ventaja. La conquista nació en los pies de Samuel Villalba, quien desde un saque lateral habilitó a Hernesto Caballero. El mediocampista rompió líneas y alcanzó la línea de fondo para enviar un centro venenoso al corazón del área, a la posición de Lorenzo Melgarejo. Pese a la marca pegajosa de Paul Riveros, el goleador logró conectar un cabezazo que, aunque no buscó el arco de forma directa, se transformó en una asistencia para Alexis Fretes. Este no perdonó y sometió a un Alfredo Aguilar que se quedó estático, sin margen para achicar el ángulo de tiro.
Cuando el cronómetro aún no alcanzaba el último cuarto de hora, el “Auriazul” demostró que no estaba vencido. En una jugada tejida con paciencia y criterio, el balón derivó hacia la banda derecha para Marcelo Ojeda. Ojeda dio una auténtica clase de amague y desborde: primero insinuó un centro con la derecha que hizo pasar de largo a Néstor Giménez; con el espacio ganado, cambió el perfil y lanzó un centro medido de zurda al poste opuesto. Allí, Sebastián Quintana con una “atropellada” llena de determinación, anticipó el cierre de Samuel Villalba y conectó un cabezazo soberbio que se incrustó en el ángulo superior derecho de Ángel González.
DnG
