Es innegable la preocupación por el decepcionante rendimiento de Chet Holmgren en la derrota de los OKC Thunder en el Juego 1 de las Finales de la Conferencia Oeste del lunes. Especialmente, al contrastarlo con la actuación histórica de su rival de la zona, Victor Wembanyama.
Con una efectividad de tiro de 2 de 7, un desastroso +/- de menos siete, y siendo protagonista de varias clavadas humillantes, el pívot tuvo una noche para el olvido en la derrota 122-115 de Oklahoma City. La actuación de Holmgren fue un punto clave en la debacle del Thunder.
La situación de Chet Holmgren fue tan crítica que Kendrick Perkins, ex pívot de los Thunder, intervino en SportsCenter para intentar encender su fuego competitivo. Perkins recordó la ‘rivalidad’ y el ‘odio’ deportivo que Wembanyama siente por Holmgren en la cancha, enfatizando que para recuperar su nivel, Chet debe igualar esa intensidad.
Perkins fue directo: «Lo vi esquivando el enfrentamiento esta noche… Para que tengan alguna oportunidad, Chet Holmgren debe tomárselo personal, especialmente en defensa. Chet, si estás viendo esto, si tu familia lo está viendo, Victor Wembanyama no te tiene aprecio. Necesitas sentir lo mismo por él».
Desde hace años, la supuesta aversión de Wembanyama hacia Holmgren ha sido ampliamente documentada, alimentando una intensa rivalidad en la NBA. Ya sea por información interna que sugiere que Wembanyama se motivó a mejorar su juego la temporada baja pasada porque Chet ganó un anillo antes que él, o por la idea de que Holmgren se beneficia enormemente al jugar junto a Shai Gilgeous-Alexander, los ejemplos del desdén de Wembanyama por el pívot de los Thunder abundan.
Aunque históricamente Chet Holmgren ha mantenido una postura profesional y moderada al hablar de Wemby, quizás seguir el consejo de Perkins y usar esta rivalidad como motivación para el Juego 2 sea justo lo que necesita para compensar una apertura de serie objetivamente fría para el All-Star.
El Pívot de los Thunder No Estuvo a la Altura en el Juego 1
Holmgren no solo logró su primera selección al All-Star y un récord personal de 17.1 puntos por partido en 2025-26, sino que también finalizó segundo en la carrera por el Jugador Defensivo del Año, solo superado por Wembanyama. Este es el nivel que se espera del pívot de los Thunder.
Sin embargo, en el Juego 1, fue evidente que estuvo muy por debajo de su nivel habitual, aquel que lo llevó a conseguir tales logros durante la temporada regular. El alero estrella de los Thunder, una sombra de sí mismo, concluyó sus casi 41 minutos en cancha con apenas ocho puntos, ocho rebotes, dos tapones y tres faltas personales. En contraste, Wemby dominó con 41 puntos, 24 rebotes y tres tapones, mostrando una superioridad abrumadora.
Como señaló Perkins, la defensa de Holmgren frente a la estrella de los Spurs fue tan deficiente que se le vio defendiendo mayormente en el perímetro a escoltas y aleros como Stephon Castle y Devin Vassell. Mientras tanto, el desafío de marcar al gigante de 2.24 metros recayó, sorprendentemente, en Alex Caruso, de 1.96 metros. Esta estrategia defensiva puso de manifiesto las dificultades de Holmgren en el emparejamiento.
Aunque Shai Gilgeous-Alexander no parece excesivamente preocupado por la derrota en doble tiempo extra ante San Antonio, los Thunder necesitarán una versión mucho más agresiva, concentrada y diferente de Holmgren para avanzar a su segunda ronda por el título consecutiva. Su evolución es clave para el éxito del equipo en las Finales de Conferencia y para superar la barrera impuesta por la presencia dominante de Wembanyama.
DnG
