La España de 2026 se presenta notablemente diferente a la que acogió a Benedicto XVI en 2011. Aquella visita a Madrid estuvo marcada por protestas ruidosas, aunque no masivas, entre las que sobresalió la marcha “anti-Papa” con miles de asistentes bajo el lema “De mis impuestos, al Papa cero”. Inés San Martín, quien fue voluntaria en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de hace quince años y hoy es responsable de prensa internacional de la visita del Papa León XIV a España (del 6 al 12 de junio), recuerda momentos incómodos: “Incluso se dieron situaciones desagradables. Como muchos jóvenes rezando el rosario, arrodillados, por ejemplo, en la Plaza de Sol y grupos laicistas o personas que protestaban contra ellos de un modo muy eufórico”.
Contrastes Históricos: Las Visitas Papales a España
Benedicto XVI ya había visitado España un año antes. El 6 de noviembre de 2010, en Santiago de Compostela, denunció un “agresivo anticlericalismo” al referirse a la Guerra Civil, periodo en el que casi 7.000 sacerdotes y religiosos fueron asesinados, junto a miles de laicos, y cientos de iglesias devastadas.
Su posterior estancia en Barcelona también provocó una fuerte respuesta anticlerical. La plataforma cívica Jo no t’espero organizó actos de protesta y distribuyó pegatinas y panfletos contra su visita. Recientemente, esta misma plataforma ha lanzado un manifiesto reclamando neutralidad institucional, que los políticos no participen como cargos públicos, la no destinación de recursos públicos y una revisión de la cobertura mediática estatal.
Protestas Actuales: Un Eco Minoritario Ante una Multitudinaria Visita
San Martín considera estas manifestaciones “habituales, casi que de esperar en un pueblo con una amplia tradición de libre manifestación, como es el caso de España”, restándoles importancia. “El impacto real que puedan tener en la visita es ínfimo. Tendrán algún espacio en los medios de comunicación, pero realmente no van a poder opacar la visita, que va a ser realmente multitudinaria”, asegura.

Como muestra, se espera la asistencia de más de un millón de personas a la misa que el Papa León XIV celebrará el domingo 7 de junio en la Plaza de Cibeles (Madrid), culminando con la procesión del Corpus Christi. “Las protestas laicistas probablemente no convoquen a mucho más que unas cuantas miles de personas”, detalla San Martín.
Financiación de la Visita Papal: Transparencia y Sostenibilidad Económica
La financiación del viaje, con un costo estimado de 25 millones de euros, es uno de los focos de crítica. Sin embargo, Fernando Giménez Barriocanal, coordinador general adjunto de la visita y vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española, detalló que solo el 20% provendrá de las arcas públicas.

El desglose de la financiación es el siguiente: un 45% será cubierto por benefactores (empresas y fundaciones); un 30% de recursos propios de diócesis y la Conferencia Episcopal; un 20% de administraciones públicas (gobiernos de Canarias y Cataluña); y un 5% de pequeños donativos vía Bizum y cuentas habilitadas. Adicionalmente, se estima que la visita generará un impacto económico de unos 150 millones de euros para España.
Evento de «Excepcional Interés Público»: Reconocimiento Estatal y Beneficios Fiscales
El Consejo de Ministros, el pasado 26 de mayo, declaró la visita papal como evento de “excepcional interés público”. Esta medida, ya aplicada durante la JMJ de 2011 por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, subraya la relevancia del acontecimiento y activa deducciones fiscales para las donaciones, según explicó Elma Saiz, ministra y portavoz del Gobierno.
“El mayor beneficio no lo obtienen necesariamente los fieles que van a participar de los eventos, sino los miles de donantes que han contribuido con donaciones a través de Bizum durante estos últimos meses para apoyar económicamente la visita del Santo Padre”, aclara San Martín.
España Postsecular: Un Nuevo Marco para la Fe
Según Rafael Ruiz Andrés, sociólogo de la Universidad Complutense, la España actual se diferencia “radicalmente” de 2011. La sociedad ya no es “eminentemente secular y laicista” ni busca “relegar a la religión al ámbito privado” como hace 15 años. El presente es un marco postsecular, donde lo religioso se reconfigura y no desaparece. “Ha habido un cambio en la visión de lo que es el Vaticano, de lo que es Roma, de lo que es el Papa, sobre todo después del Papa Francisco”, apunta Ruiz Andrés.

Este cambio se alinea con la evolución del pensamiento de Jürgen Habermas, quien revisó el papel de la religión. “En parte, la sociedad española ha superado discursos que presentaban la religión como el opio del pueblo o como un enemigo de la libertad. Incluso en ámbitos no religiosos se reconoce hoy que la Iglesia aporta elementos de justicia social, cohesión y sentido de fraternidad”, añade Ruiz Andrés.
El Auge del Catolicismo Joven: Una Generación al Encuentro del Papa
León XIV llega a España en un momento de auge del catolicismo entre los jóvenes. El informe Jóvenes Españoles 2026 de la Fundación SM revela que en cinco años, los católicos entre 15 y 29 años han pasado del 31,6% al 45% (16,2% no practicantes, 18,8% practicantes). Son datos no vistos desde 2010, señalando un movimiento social hacia la religión católica.

Rafael Domingo Oslé, catedrático de Derecho Romano en la Universidad de Navarra, recuerda que “la España de 2011 vivía una pugna cultural en la que Benedicto XVI, por su perfil más intelectual, cristalizaba el rechazo del laicismo militante”. Considera que el perfil del actual Pontífice, “más cercano a la sensibilidad social”, dificulta su encasillamiento. “Probablemente veremos más críticas desde sectores ultraconservadores que sienten incomodidad con la sensibilidad social del Papa, que desde la izquierda anticlerical clásica”, predice.
Narciso Michavila, presidente de GAD3, enfatiza la “crecida de la espiritualidad” entre los jóvenes, muchos de los cuales “verán a un Papa por primera vez”. Destaca un cambio cultural: “Lo nuevo es que Dios en la sociedad española ya no es un tabú”, permitiendo a deportistas o políticos profesar su fe “sin rechazo social”, gracias a una juventud “mucho más tolerante”. Michavila describe la radiografía religiosa del país: un 20% de católicos practicantes, un 30% que se identifican con el mensaje sin practicar semanalmente, y un 50% culturalmente católicos. Las preocupaciones actuales se centran en “injusticias, cambio climático o tecnología más que en cuestiones sexuales”, lo que influye en la recepción del mensaje eclesial.
La Iglesia Española: Entre la Independencia Ideológica y la Crítica Social
La Iglesia Católica en España mantiene una posición singular, no alineada con ningún bloque ideológico, lo que le ha granjeado críticas de diversos frentes.
Puntos de Tensión con el Gobierno: De Cuelgamuros a la Objeción de Conciencia
Uno de los principales focos de tensión ha sido la resignificación del Valle de los Caídos (Cuelgamuros), monumento inicialmente concebido como lugar de memoria de la Guerra Civil. El Gobierno busca transformarlo en un espacio de memoria democrática, mientras la Iglesia, optando por el diálogo, defiende la preservación de su dimensión religiosa (basílica, vida monástica, símbolos de culto).

Marco Olivetti, constitucionalista italiano, señala que “la memoria histórica se ha utilizado como un elemento divisivo que condiciona la percepción pública de la Iglesia”. Federico de Montalvo Jääskeläinen, catedrático de Derecho Constitucional en Comillas-ICADE, aunque reconoce la controversia de Cuelgamuros, no lo considera “el gran ejemplo de anticlericalismo”. Para él, la “pretensión permanente de los partidos de izquierda de demonizar la objeción de conciencia frente al aborto o la eutanasia” genera mayor fricción, calificándola de “contradictorio defender las libertades pero luego tratar de negar la libertad ideológica o religiosa”. Otros puntos de tensión incluyen el intento de blindar constitucionalmente el aborto, la eliminación de capellanes militares y las iniciativas contra la escuela concertada católica, “una opción educativa amparada por la libertad de enseñanza”.
Críticas Transversales: La Iglesia Bajo el Escrutinio de Derecha e Izquierda
Las críticas a la Iglesia no provienen solo de la izquierda. La defensa episcopal de la regularización de inmigrantes ha suscitado ataques desde la derecha. “La defensa de los inmigrantes le valió a la Iglesia la crítica del líder de Vox”, explica Domingo Oslé. Asimismo, en Jumilla (Murcia) en 2025, la defensa de la libertad religiosa de la comunidad musulmana por parte de la Iglesia ante la prohibición local del uso de espacios públicos para sus celebraciones generó críticas de este mismo sector político.
DnG
