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Tres meses después de su primera implementación, el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha anunciado la reimposición del bloqueo marítimo a los puertos iraníes, una medida que intensifica las tensiones geopolíticas en el Golfo Pérsico.
A través de su plataforma Truth Social, Trump declaró: «El Estrecho de Ormuz está abierto y seguirá abierto, con o sin Irán. Estamos restableciendo el bloqueo iraní, diseñado para impedir la entrada o salida de barcos de Irán o sus clientes. Todas las demás naciones tendrán un acceso justo y abierto al estrecho». Esta afirmación subraya la determinación estadounidense de controlar el flujo comercial en esta vía crucial.
Además, el mandatario estadounidense indicó que Washington asumirá el rol de «guardián del Estrecho de Ormuz» y, a cambio de la protección, comenzará a cobrar un peaje equivalente al 20% del valor de la carga transportada. «Este gravamen cubrirá todos los costos necesarios para garantizar la seguridad en esta zona tan volátil del mundo. El proceso y su implementación comenzarán de inmediato», enfatizó Trump, marcando un precedente en la política de tránsito marítimo internacional.
La reimposición de este **bloqueo marítimo a Irán** se produce apenas un mes después de haber sido levantado tras un supuesto acuerdo de cese el fuego entre EE.UU. e Irán. Este giro inesperado pone de manifiesto la volátil naturaleza de las **relaciones entre Irán y EE.UU.** y la complejidad de la **seguridad marítima en el Golfo Pérsico**.
El Estrecho de Ormuz: Un Punto Crítico para el Comercio Global de Petróleo
El **Estrecho de Ormuz**, por donde circula aproximadamente el 20% del **petróleo mundial**, ha sido un epicentro de inestabilidad desde el inicio de la guerra entre EE.UU. e Israel contra Irán, iniciada a finales de febrero. Este conflicto escaló rápidamente, cobrándose la vida de importantes figuras, como el entonces líder supremo de Irán, Alí Jamenei.
En respuesta a la ofensiva, Irán intensificó los ataques contra aliados de EE.UU. en el Golfo y contra buques comerciales que transitaban por el estrecho. Esta estrategia llevó a una virtual paralización del tráfico marítimo, afectando las cadenas de suministro globales y la estabilidad del mercado energético. La respuesta inicial de Trump fue instaurar un **bloqueo naval a los puertos iraníes**, perjudicando tanto las exportaciones de petróleo como las importaciones vitales para la economía iraní.
Un Acuerdo de Paz Marítima plagado de Ambigüedades
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El reciente restablecimiento del **bloqueo marítimo** es el resultado de sucesivos desencuentros entre Washington y Teherán en torno a la aplicación del Memorando de Entendimiento (MoU) para un cese el fuego. Este acuerdo, mediado por el gobierno de Pakistán y anunciado el 14 de junio, prometía negociaciones para un pacto definitivo en un plazo de 60 días.
Desde su divulgación, el MoU estuvo marcado por ambigüedades y contradicciones en su interpretación por ambas partes. Inicialmente, se informó que el **Estrecho de Ormuz** estaría libre al tráfico marítimo y exento del **cobro de peajes** durante 60 días. Sin embargo, Teherán siempre insistió en su interés por controlar el flujo de barcos y, de hecho, en cobrar por dicho tránsito.
Antes del conflicto, la navegación por el estrecho era libre. En los últimos meses, Irán había intentado establecer un mecanismo para cobrar un **peaje a los barcos** que lo usaran. Aunque el gobierno de Trump siempre se opuso a esta posibilidad, su reciente anuncio de un gravamen del 20% a la carga sugiere una paradójica adopción de la misma estrategia.
La semana pasada, **tres barcos comerciales fueron atacados** mientras transitaban por el estrecho, un incidente que precipitó la respuesta de EE.UU. con nuevos ataques contra Irán, la retirada de autorizaciones para la venta de crudo iraní y la declaración de Trump sobre el fin del cese el fuego. Teherán, por su parte, ha acusado a Washington de no honrar el acuerdo preliminar y de violar los «ajustes iraníes» en el estrecho de Ormuz.

La Estrategia de Trump en Ormuz: ¿Consistencia o Contradicción con el Derecho Internacional?
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Análisis de Bernd Debusmann Jr., corresponsal de la BBC en la Casa Blanca
El anuncio del presidente Trump sobre un gravamen del 20% a la carga que transite por el **Estrecho de Ormuz** encaja, en términos generales, con su filosofía de **política exterior**. Trump ha sostenido repetidamente que los aliados de Estados Unidos no contribuyen lo suficiente a su propia defensa o a la **seguridad global**. Exigir compensación por el considerable despliegue naval y aéreo estadounidense para proteger la navegación en el Golfo es coherente con esta visión, aunque pueda generar objeciones entre los países aliados.
Sin embargo, esta medida contradice directamente declaraciones recientes de su propio Secretario de Estado, Marco Rubio. A principios de julio, Rubio afirmó ante periodistas que «ningún país está autorizado a cobrar **peajes o tarifas en una vía fluvial internacional**», citando el **derecho internacional vigente** y la expectativa de que así funcionen las vías fluviales en todo el mundo.
De cara al futuro, es probable que la Casa Blanca adopte medidas para diferenciar públicamente entre los **peajes** anunciados por Trump y los que había reclamado previamente el gobierno de Teherán, intentando justificar su posición en el escenario internacional.

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