Madres, padres, hijos, primos, tíos, nietos, vecinos. Son ellos quienes, con el corazón en un puño, aguardan por ayuda en los alrededores de edificios derrumbados en las zonas más afectadas por los dos potentes terremotos en Venezuela que azotaron el miércoles. Con un saldo desgarrador de más de 1.400 muertos y 3.200 heridos, la desesperación se palpa en La Guaira y Caracas.
Los supervivientes claman por rescatistas especializados y maquinaria pesada, herramientas cruciales para remover los peligrosos escombros bajo los que anhelan encontrar a sus seres queridos. La urgencia es palpable; muchos se abren paso entre las losas de concreto sin protección, recuperando con sus propias manos los cuerpos que ya comienzan a descomponerse. El clamor generalizado es por una mayor presencia y respuesta del Estado ante esta magnitud del desastre en Venezuela.
Cientos de estructuras colapsaron, atrapando a miles. Observadores de la BBC han constatado una creciente frustración e indignación por lo que muchos venezolanos denuncian como una respuesta gubernamental insuficiente. «Todos estamos bastante frustrados porque el gobierno no muestra lo que debería: una ayuda seria», expresó Zaira Castro desde Caracas al corresponsal de la BBC Will Grant.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha declarado que se realizan esfuerzos «sin descanso», priorizando el rescate de personas con vida. Sin embargo, la realidad sobre el terreno muestra un panorama desafiante. En La Guaira, el caso de Carlos Eduardo (31), cuyos familiares lo escuchan bajo los escombros pero carecen de medios para rescatarlo, simboliza la angustia de miles. En Caraballeada, Mileidy Romero relató a AP la presencia de «montones de cadáveres», incluyendo bebés, sin la asistencia adecuada para su recuperación. Un bombero anónimo en La Guaira confirmó a BBC Mundo que en muchos edificios «no se ha removido ni una sola piedra», lamentando la escasez de manos y la alta probabilidad de que haya más personas atrapadas.

La crítica pública ha sido evidente, con abucheos a la presidenta Rodríguez durante sus visitas. A pesar de la magnitud del desafío, muchos cuestionan la lentitud y vacilación de la reacción gubernamental. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, informó del despliegue de 21 delegaciones internacionales con 2.242 rescatistas y 96 unidades caninas, sumando más de 30.000 personas en asistencia. No obstante, la cifra de desaparecidos, estimada en 50.000 por la ONU, subraya la escala del rescate en Venezuela.
El gobierno ha decretado estado de emergencia y ha movilizado 14.000 militares, insistiendo en la coordinación de esfuerzos nacionales e internacionales en las críticas primeras 72 horas. Delcy Rodríguez confirmó el rescate de 33 personas con vida ese sábado.

El Punto Crítico de los Rescates: Terremotos en Venezuela
Tras superar las 72 horas cruciales desde los sismos, las esperanzas de encontrar sobrevivientes disminuyen drásticamente, advierten expertos en desastres. Este período es vital para la supervivencia de quienes, con heridas menores, luchan contra la deshidratación y el aplastamiento. La falta de acceso a agua y atención médica se convierte en el factor determinante. Sin embargo, paramédicos como Steven Salazar Vásquez mantienen la esperanza, citando la existencia de «triángulos de vida» en edificios parcialmente derrumbados, ofreciendo refugio y una mínima posibilidad de supervivencia.
La crisis política previa ha exacerbado la vulnerabilidad de la infraestructura venezolana y la capacidad de respuesta, con hospitales ya desbordados antes del desastre. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, ha alertado sobre el riesgo de más derrumbes y fugas de gas, instando al abandono de estructuras dañadas, aunque se reporta poca fiscalización.

Actualización Oficial: Impacto del Desastre en Venezuela
Jorge Rodríguez calificó los recientes sismos como «el evento más fatídico que haya sufrido esta República en los últimos 123 años». El balance oficial actualiza a 1.430 víctimas fatales y 3.238 heridos. El acceso al estado de La Guaira, epicentro del desastre en Venezuela, se mantiene restringido para facilitar las operaciones de los equipos de rescate, con controles en la carretera principal que conecta con Caracas.
Un total de 3.142 familias han sido reubicadas en refugios debido a la destrucción de sus hogares. Con 430 réplicas registradas desde el sismo principal del miércoles, Rodríguez enfatizó el «poder devastador y letal» de estos eventos y sus secuelas, lo que exige una ayuda humanitaria Venezuela sostenida.

DnG
