Chile se Prepara para un Posible «Súper Niño»: Una Alerta Climática Urgente
Muchos chilenos recuerdan el 28 de junio de 1982. Aquel día, un temporal sin precedentes provocó el desborde del río Mapocho, generando inundaciones históricas y dejando en la memoria colectiva la impactante imagen de un Austin Mini blanco cayendo al río. Aunque en esa época el fenómeno de El Niño no era un término de uso masivo, aquel evento fue un precursor de lo que hoy conocemos como Súper Niño, es decir, un episodio de gran magnitud. Estos eventos devastadores se repitieron en las temporadas 1997-98 y 2015-16, y lo más preocupante es que este año podría volver a ocurrir.
Alerta Global: La OMM y la ONU Advierten sobre el Fenómeno de El Niño
El informe conjunto Extreme Heat and Agriculture, de la FAO y la OMM, anticipa un evento climático de gran intensidad con repercusiones mundiales, señalando que “hay que prepararse para el fenómeno de El Niño”. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirma que las aguas cálidas del Pacífico tropical están generando las condiciones propicias para El Niño, lo que modificará los patrones de temperatura y precipitación globales, aumentando el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos en los próximos meses.
António Guterres, secretario general de Naciones Unidas, ha sido contundente: «Los datos científicos son rotundos e indican, con una certeza del 90%, que El Niño llegará a nuestras puertas en los próximos meses.» Califica el evento como una alerta climática urgente que «echará más leña al fuego de un mundo que se calienta».
Impactos de El Niño: Inundaciones, Sequías y Preparación en Chile
A nivel global, El Niño puede causar lluvias intensas e inundaciones en algunas regiones, mientras que otras enfrentarán sequías severas. Esto impacta directamente a comunidades, la agricultura y la pesca. En Chile, se espera un aumento generalizado de las temperaturas y una mayor probabilidad de lluvias intensas y concentradas en la zona centro y centro-sur.

Raúl Cordero, climatólogo de la Universidad de Santiago, enfatiza la importancia de la preparación ante un posible escenario de eventos extremos. La combinación del cambio climático y El Niño podría desencadenar sequías devastadoras en algunas áreas y graves inundaciones en otras. En Chile, El Niño se traduce en un superávit de precipitaciones, lo cual, aunque beneficioso para la escasez hídrica, conlleva el riesgo de lluvias intensas en cortos períodos y, con una isoterma cero alta, incrementa significativamente el riesgo de aluviones.
Celeste Saulo, secretaria general de la OMM, reitera la necesidad de «prepararnos para un episodio de El Niño potencialmente fuerte» que agravará sequías, potenciará lluvias y aumentará las olas de calor. La OMM prevé temperaturas superiores a la media global de junio a agosto, urgiendo a «tomar decisiones, planificar medidas y prepararse para el futuro con conocimiento de causa». Esta proyección es confirmada por la Dirección Meteorológica de Chile, que anticipa un invierno con precipitaciones sobre valores típicos.
El Día Mundial del Medioambiente y la Urgencia Climática
Este preocupante escenario coincide con el reciente Día Mundial del Medioambiente, establecido por la ONU en 1972. Esta fecha busca generar conciencia global sobre la protección de la naturaleza. Como señala Cecilia Paredes, directora del magíster en Sustentabilidad de Recursos Naturales y Medioambiente de la UDLA, la urgencia de proteger nuestro planeta, cinco décadas después de la Conferencia de Estocolmo, es más evidente que nunca, permitiéndonos «ver con otros ojos ciertos fenómenos climáticos como El Niño».
¿Qué Implica un «Súper Niño» y Cuáles son los Riesgos para Chile?
El climatólogo Raúl Cordero detalla la clasificación de El Niño según la anomalía en el Pacífico Tropical: Débil (0,5°C), Moderado (1°C), Fuerte (1,5°C) y Súper Niño (más de 2°C sobre la media). Existe una probabilidad del 50% de que el actual El Niño en desarrollo sea un Súper Niño, el cuarto de este tipo en las últimas décadas, un dato de gran interés para la OMM y la ONU.

«La historia indica que cada vez que hay un Súper Niño, hay problemas en Chile… y también en otras partes del mundo», advierte Cordero. Además, el informe FAO/OMM destaca el calor extremo como una grave amenaza para la agricultura global, con impactos visibles como la disminución de cultivos esenciales (trigo, maíz), pérdida de productividad ganadera y escasez hídrica. Estos efectos no son solo ecológicos, sino una amenaza directa para la calidad de vida de millones. Cordero recuerda que el moderado El Niño de 2023-2024 dejó más de 100.000 damnificados, subrayando que «este y el próximo son años de alto riesgo de inundaciones«.
DnG
