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Tan ‘gerente Diablo’ responsable de alta violencia en Batán

Equipo ClickDirecto

Desarticulación Criminal: La Caída de Jonathan «Tan» Pérez, el Gerente de «Diablo» en Batán

La reciente captura de Jonathan Pérez Méndez, alias «Tan» o «Perro», marca un hito crucial en la lucha contra el crimen organizado en Limón. Detenido en el mismo operativo que llevó a la caída de Alejandro Arias Monge, alias «Diablo», Pérez fungía como el principal «gerente» del narcomenudeo para esta peligrosa organización criminal en la conflictiva zona de Batán. Su influencia desató una alarmante ola de violencia y, según las investigaciones, fue el autor intelectual de al menos cuatro ataques recientes dirigidos contra cuerpos policiales, evidenciando un desafío directo a la autoridad.

«Tan» permanecía en fuga desde hace dos años y se había consolidado, junto a «Diablo», como uno de los prófugos más buscados por las autoridades costarricenses. La extrema violencia que ejercía en las comunidades bajo su control lo posicionaba como un objetivo prioritario para las fuerzas del orden.

La Cacería de un Fugitivo: Del Megaoperativo en Batán a Sarapiquí

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) intensificó sus esfuerzos para capturar a Pérez desde agosto de 2024, cuando un megaoperativo en Batán desmanteló gran parte de su estructura criminal, resultando en la detención de cerca de 20 integrantes. Sin embargo, «Tan» logró evadir la justicia en aquella ocasión, escapando junto a Eddy Martínez Angulo, alias «I-Lon», su mano derecha, quien sería capturado meses después en Tuetal de Alajuela mientras huía de amenazas internas de la misma organización.

La ubicación de «Tan» se tornó más compleja tras el fallido operativo. Las investigaciones del OIJ confirmaron que abandonó Matina, su zona de influencia, para ocultarse no solo de las autoridades, sino también de grupos rivales que buscaban eliminarlo. Su paradero se mantuvo incierto hasta la madrugada de este jueves, cuando un operativo de alto impacto en Horquetas de Sarapiquí culminó en un enfrentamiento a balazos, dejando a varios agentes del OIJ heridos, pero logrando finalmente la captura de «Tan» y su socio, «Diablo».

Guerras Territoriales: Conflictos con Rivales de Batán

Más allá de su dominio en Batán, Jonathan Pérez («Tan») se vio envuelto en sangrientas guerras territoriales. Protagonizó un conflicto abierto con George Michael Paniagua, alias «Curry», otro líder local que ambicionaba apoderarse de puntos de venta de droga, desatando una brutal ola de homicidios y balaceras. También mantuvo serias disputas con Guideon José Britton Anderson, conocido como «Negro», lo que evidencia la compleja red de violencia que tejía a su alrededor.

Ataques Sistemáticos: La Guerra de «Diablo» y «Tan» contra la Policía

En los últimos dos años, Batán se ha transformado en un epicentro de ataques armados contra cuerpos policiales, orquestados en gran medida por la sanguinaria alianza entre «Diablo» y «Tan». Esta estrategia de confrontación directa buscaba intimidar y desmoralizar a las fuerzas de seguridad, intentando establecer un control absoluto sobre el territorio.

Asesinatos y Emboscadas: El Costo Humano de la Violencia

El atentado más reciente y devastador ocurrió en mayo, cuando dos valientes oficiales de la Fuerza Pública fueron emboscados por motociclistas armados que abrieron fuego a plena luz del día en el centro de Batán. El ataque cobró la vida del oficial Gerson Rosales, quien recibió un disparo en la cabeza y falleció trágicamente horas después en el Hospital Calderón Guardia, dejando una profunda huella de dolor y luto.

La escalada de violencia no era nueva. El 6 de octubre de 2024, en Ramal 7 de Batán, una patrulla en labores preventivas fue brutalmente atacada con armas semiautomáticas, recibiendo al menos 16 disparos que dejaron herido al oficial de apellido Venegas. Por este caso fueron detenidos Neigel Alexis Díaz Monge, alias «Machaca», y Yirkenneth Waldir Patterson Serrano.

El 29 de diciembre de 2024 se registró otro ataque sangriento durante una persecución a dos hombres armados en motocicleta. Los sospechosos abrieron fuego con una subametralladora Uzi contra la patrulla policial, resultando en la muerte del oficial Minor Obregón Briceño dentro del vehículo y dejando a su compañero gravemente herido.

Apenas 48 horas después de este homicidio, la audacia criminal se manifestó nuevamente cuando hombres armados dispararon contra la delegación del OIJ en Batán. Aunque milagrosamente no hubo personas heridas, el edificio sufrió múltiples impactos de proyectiles calibre 5,56, característicos de fusiles de asalto, en un claro mensaje de desafío y terror dirigido contra las fuerzas de seguridad del país.

Historia de Poder y Traición: Los Oscuros Orígenes de «Tan»

«Tan» forjó su ascenso dentro de la intrincada estructura criminal de Batán de la mano de «Diablo», aprovechando una serie de disputas entre bandas rivales y la desarticulación policial de otros grupos delictivos. Con el tiempo, se apoderó del control de la organización que originalmente lideraba un individuo conocido como «Cachi», considerado el primer gran jefe narco de Batán.

El Golpe de Estado Criminal: «Tan» Destrona a «Cachi»

La estabilidad de «Cachi» se vio comprometida cuando entró en conflicto con Tony Peña Russell, alias «La T», un temido jefe de sicarios, hoy detenido por el OIJ, que dirigía una peligrosa organización limonense utilizada como brazo armado por carteles de la droga. Esta disputa forzó a «Cachi» a huir a Francia, donde permaneció refugiado durante varios meses, dejando a «Tan» a cargo temporalmente de la estructura criminal.

Sin embargo, al regresar de su autoexilio en Europa, Pérez se negó rotundamente a devolverle el control de la organización, desencadenando una nueva y brutal guerra entre los grupos criminales. «Cachi» intentó sin éxito recuperar su antiguo poder, pero las investigaciones apuntan a que «I-Lon» y «Tan» asesinaron a un hombre conocido como «Popeye», aliado clave de «Cachi», frustrando así cualquier intento de este último por restablecer su dominio en Batán.

Este acto de traición y violencia derivó en un recordado triple homicidio, que conmocionó a la opinión pública, en el que lamentablemente perdieron la vida Ian Chacón, un niño de 11 años, y su madre, evidenciando la crueldad sin límites de estas pugnas por el control territorial del narcotráfico.

DnG