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Soldados rusos heridos denuncian envío al frente sin evaluaciones médicas
Tras pisar una mina terrestre, Oleg Shikin fue trasladado al hospital con metralla incrustada en el cráneo, quemaduras en la cara y en una mano, y heridas en el ojo izquierdo, el pecho, los brazos y las piernas. Una parte de su cráneo debió ser extirpada quirúrgicamente.
Shikin se había alistado en el ejército a cambio de obtener su libertad de una colonia penal. En los últimos cuatro años, mientras Rusia buscaba reforzar sus filas para la guerra en Ucrania, decenas de miles de presos tomaron la misma decisión.
Tras recibir tratamiento, Shikin fue remitido a una evaluación médica militar para determinar si era «no apto para el servicio militar», lo que autoriza la baja de los soldados en tiempos de guerra.
Los médicos le recomendaron volver a ser evaluado después de un mes de licencia médica. Pero, en lugar de eso, fue reincorporado de manera inmediata al frente de batalla con una placa de titanio en la cabeza.
El caso de Shikin es uno de los muchos que ha descubierto BBC News Rusia a través de documentos judiciales de dominio público, los cuales dan cuenta de reiteradas acusaciones sobre comandantes que envían de regreso al combate a soldados heridos sin pasar por las evaluaciones médicas legalmente requeridas.
Atrapados en el ejército ucraniano y ruso
Muchos antiguos presos están, en la práctica, atrapados en el ejército. Eso permite que sean «enviados cínicamente a una muerte casi segura» en la guerra, señala Sergei Krivenko, director de la organización de derechos humanos Citizen Army Law.
Por su parte, voluntarios comunes que han perdido dedos o padecen afecciones graves como el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), tuberculosis, cáncer o enfermedades mentales también denuncian irregularidades en los procesos de baja médica.
Campañas de reclutamiento y bajas en el campo de batalla
Actualmente, pese a las intensas campañas de reclutamiento dirigidas a presos, estudiantes y ciudadanos en el extranjero, medios independientes rusos informan de una disminución en el número de personas dispuestas a alistarse, mientras las bajas continúan en aumento.
Organizaciones y agencias de inteligencia internacionales estiman que cientos de miles de soldados rusos han muerto desde el inicio del conflicto a gran escala en febrero de 2022.
Ante el incremento de demandas judiciales presentadas por militares afectados, el Ministerio de Defensa de Rusia busca convertir sus directivas temporales de tiempos de guerra en leyes permanentes, consolidando un sistema de chequeos médicos rápidos en lugar de juntas médicas integrales.
DnG
