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Sobera y ‘La olla’ llevan humor al Festival de Mérida

Equipo ClickDirecto

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida se Rinde al Humor con ‘La Comedia de la Olla’ de Plauto

El prestigioso Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida marca un vibrante ecuador, virando su programación hacia la risa y el humor con el estreno de ‘La Comedia de la Olla’. Esta ingeniosa adaptación de la obra de Plauto, protagonizada por el carismático Carlos Sobera y bajo la dirección de Juan Luis Iborra, promete noches de carcajadas y reflexión en el emblemático Teatro Romano de Mérida.

La presentación oficial del espectáculo reunió a figuras clave como José Luis Gil Soto, secretario general de Cultura; Jesús Cimarro, director del Festival; Antonio Vélez, delegado de Cultura del Ayuntamiento de Mérida; y el estelar elenco artístico, encabezado por Carlos Sobera, y con talentos como Ángel Pardo, Silvia Vacas, Jesús Cabrero, Juanjo Cucalón, David Tortosa, Arianna Aragón y Antonio Prieto.

Una Adaptación Dinámica: Plauto en Clave de Vodevil del Siglo XXI

Juan Luis Iborra, visiblemente emocionado, compartió la esencia de su visión: «Plauto era un autor que se reía de su sombra y eso es lo que hemos pretendido, reírnos de todo, empezando por nosotros mismos». La adaptación, coescrita por Iborra y Antonio Prieto, redefine la comedia clásica como un «vodevil del siglo XXI». La propuesta integra cuatro números musicales y coreografías vibrantes que imprimen un ritmo acelerado y una energía contagiosa, «adelantando mucho la acción» y cautivando al público con su dinamismo.

Iborra resaltó el compromiso y la destreza de todo el elenco, fundamental para «sacar brillo» a esta función «tan divertida», demostrando que hacer comedia es «una de las cosas más serias que hay».

Carlos Sobera y la Compañía de «Disfrutones»: Teatro con Alma y Mensaje

Carlos Sobera, la figura central de la obra, describió al equipo como una «compañía de disfrutones», donde el placer de actuar y la interacción con el público son la verdadera motivación. «Nos dedicamos a pasarlo bien y el teatro es la excusa», afirmó. Subrayó la importancia de la integración con la ciudad y su gente, considerando que la «auténtica cultura» reside en esa conexión. El público emeritense ha respondido con entusiasmo, con muy pocas entradas disponibles para las cinco funciones programadas.

Sobera enfatizó cómo la incorporación de la música enriquece el espectáculo, haciéndolo «más completo e integral». El resultado es una «comedia con enjundia, reflexiva y con mensaje», que aborda la eterna contradicción humana planteada por Plauto hace más de 2.300 años: la obsesión por «tener» frente a la esencia del «ser».

La Vigencia de los Clásicos: De Plauto a Molière, una Lección Atemporal

Durante la presentación, se puso de manifiesto la trascendencia de Plauto como pilar fundamental para autores posteriores. Se destacó la innegable influencia de ‘La Comedia de la Olla’ en obras maestras como ‘El avaro’ de Molière, escrita siglos después, evidenciando la universalidad de sus temas.

Antonio Prieto, coadaptador y actor, detalló el proceso creativo: «Cogimos lo mejor de Plauto, lo mejor de Molière y hemos aportado lo mejor de nosotros mismos». Esta fusión genera una obra fresca pero profundamente arraigada en la tradición clásica.

Jesús Cimarro, director del Festival de Mérida, calificó a ‘La Comedia de la Olla’ como uno de los «grandes títulos de Plauto» y una de las «comedias más influyentes de la historia del teatro», conservando intacta su capacidad para divertir y educar. Cimarro reiteró el compromiso del festival con los textos grecolatinos, ofreciendo una «mirada contemporánea y diversa» que permite al público reconocerse en ellos. Si bien la tragedia ayuda a comprender los grandes conflictos, la comedia, a través de las risas, nos confronta con «nuestras debilidades, contradicciones y también nuestra capacidad de reírnos de nosotros mismos».

José Luis Gil Soto, secretario general de Cultura, celebró cómo esta comedia subraya la diversidad del Festival de Mérida, ofreciendo un contraste vital tras las tragedias. Hizo hincapié en la «necesidad de la alegría» y la capacidad de la comedia para «hacernos reír y olvidar durante un rato los problemas cotidianos», confirmando la eterna vigencia de los clásicos para conectar con la audiencia moderna.

DnG