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Sismo en Venezuela pone a prueba doctrina Donroe de Trump

Equipo ClickDirecto

Terremotos en Venezuela: EE.UU. Despliega Ayuda Masiva en una Reacción sin Precedentes

Estados Unidos ha activado una respuesta humanitaria de gran escala para Venezuela tras los devastadores terremotos del martes, un giro notable en su política exterior bajo la administración Trump, que previamente había restringido drásticamente la asistencia al exterior. Con el país caribeño bajo una tutela de facto desde la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero y consolidado como pieza clave de la “doctrina Donroe” –la esfera de influencia de Washington en América Latina–, EE.UU. ha anunciado una asistencia de cerca de 150 millones de dólares, la movilización de fuerzas del Comando Sur (incluyendo barcos y aviones), y el alivio temporal de algunas sanciones para facilitar las transacciones de respuesta al desastre.

La Estrategia Geoestratégica Detrás de la Asistencia: La «Doctrina Donroe» en Acción

La ayuda inmediata y efectiva en Venezuela es imperativa desde una perspectiva humanitaria. No obstante, para Washington, esta situación representa una prioridad absoluta de su política exterior. Venezuela, ahora un protectorado de facto, es crucial en la geoestratégica estadounidense. El presidente Trump ha presentado la situación en Caracas como un éxito de su política intervencionista en este segundo mandato, integrándola en su “doctrina Donroe”. Esta actualización de la Doctrina Monroe del siglo XIX promete grandes recompensas a aliados y un trato severo, incluyendo intervención militar, a adversarios, estableciendo un nuevo estándar en la injerencia estadounidense en la región.

Compromiso al Más Alto Nivel: Declaraciones de Trump y Rubio

La solidaridad estadounidense fue inmediata y contundente. Horas después del primer temblor, el presidente Donald Trump prometió asistencia abundante e inmediata, reiterando su compromiso este jueves. Su secretario de Estado, Marco Rubio, también garantizó una respuesta “grande, rápida y efectiva”. Conjuntamente, el Departamento de Estado, el Pentágono y el Departamento del Tesoro detallaron una amplia lista de recursos.

Un Paquete de Ayuda Integral: Fondos, Equipos y Movilización Militar

El Departamento de Estado, que ahora gestiona gran parte de la ayuda exterior tras el desmantelamiento de USAID, ha detallado los planes para responder al desastre, que ha cobrado al menos 236 vidas y dejado más de 4.300 heridos. Se destinarán cien millones de dólares a la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en Venezuela, y otros cincuenta millones a organizaciones humanitarias como World Vision, Samaritan’s Purse, Catholic Relief Services, International Medical Corps, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Internacional para las Migraciones.

Además, EE.UU. ha movilizado un Equipo de Respuesta Rápida para Desastres (DART) y dos brigadas especializadas de búsqueda y rescate de los departamentos de bomberos de Fairfax (Virginia) y Los Ángeles (California). Equipadas con bomberos, médicos, ingenieros y perros adiestrados, estas brigadas tienen experiencia previa en el Caribe (tras el huracán Melissa el año pasado). El Pentágono colabora en las tareas logísticas y de transporte, cruciales dado el cierre del aeropuerto de Maiquetía por los daños.

El Comando Sur ha puesto en marcha sus “capacidades inigualables” para rescate, logística y transporte aéreo, incluyendo la movilización de un buque de transporte anfibio, otro de combate, aviones de transporte, plataformas de reconocimiento y helicópteros. El general Francis L. Donovan, jefe del Comando, subraya la coordinación con aliados regionales para sumar esfuerzos en esta crisis.

Alivio de Sanciones para Facilitar la Respuesta Humanitaria

Atendiendo a los llamados de organizaciones de derechos humanos y gobiernos (como el del presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro), el Departamento del Tesoro ha suspendido temporalmente, hasta el 23 de octubre, algunas sanciones contra Venezuela. Esto permitirá al país realizar pagos y transacciones financieras estrictamente relacionadas con las misiones de socorro, que de otro modo estarían prohibidas. La licencia general especifica que no se descongelan bienes sujetos a sanciones ni se aplica a otras actividades punitivas, manteniendo la mayor parte de las restricciones impuestas al chavismo. Sin embargo, se han emitido permisos para la explotación y comercialización del petróleo bajo supervisión estadounidense.

Un Contraste Marcado: La Ayuda a Venezuela Frente a Otros Desastres

La rapidez y la magnitud de la ayuda a Venezuela contrastan fuertemente con la respuesta de la administración Trump a otros desastres. En marzo del año pasado, tras un terremoto de magnitud 7,7 en Myanmar –uno de los países más pobres de Asia–, EE.UU. destinó solo nueve millones de dólares, habiendo cesado días antes a los funcionarios de respuesta humanitaria. Incluso ante el huracán Melissa en el Caribe en noviembre de 2025, Washington desplegó infantes de Marina y grupos de rescate, pero el desembolso total fue de 37 millones de dólares, apenas una cuarta parte de lo prometido ahora a Venezuela.

El Escrutinio de la Capacidad Operativa y el Impacto Regional

Sam Vigersky, excoordinador de USAID y analista del Council of Foreign Relations, opina que hay «mucho en juego» para la respuesta estadounidense, dada la estrecha colaboración con Delcy Rodríguez y el enfoque de la «doctrina Donroe». Tras el desmantelamiento de la agencia de cooperación, «el mundo examina muy de cerca si el Departamento de Estado mantiene la capacidad operativa que tuvo USAID», señala. Vigersky compara la escala de este desastre con los terremotos de Haití (2021) o Turquía y Siria (2023), que causaron pérdidas masivas de vidas y destrucción económica.

Coincidencias Inesperadas: Ayuda Humanitaria y Decisiones Migratorias

Esta abundante ayuda llega el mismo día en que el Tribunal Supremo de EE.UU. ha respaldado la decisión de la administración Trump de retirar el Estatus de Protección Temporal (TPS) a inmigrantes sirios y haitianos, abriendo la puerta a su deportación. La exsecretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ya había cancelado el TPS de 13 países, incluyendo Venezuela, Afganistán, Nicaragua y Honduras, cuyos ciudadanos ahora podrían verse afectados por esta decisión, añadiendo una capa de complejidad a la política estadounidense en la región.

DnG