Doble Rotura en el Superacueducto de Bayamón: Más de 100,000 Abonados Afectados
La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) ha confirmado una segunda rotura en el Superacueducto, localizada en el cauce del río Bayamón. Este nuevo hallazgo extiende el plazo estimado para la culminación de los trabajos de reparación hasta el próximo lunes, lo que afectará a más de 100,000 abonados, quienes deberán buscar vías alternas para el suministro de agua potable.
Luis González Delgado, presidente ejecutivo de la AAA, actualizó la situación, indicando que el segundo «punto de interés» fue debidamente excavado, revelando una junta también dañada en el mismo tramo, aguas abajo de la avería inicial. Los trabajos se han intensificado, concentrándose en la limpieza exhaustiva de ambos extremos de la tubería de 72 pulgadas para proceder con la reparación estructural.
Cronograma y Normalización del Servicio
El personal de la AAA, en colaboración con el contratista Jacobs, operador del sistema que transporta agua desde Arecibo hasta Juncos, trabajará de manera ininterrumpida. Sin embargo, factores como las condiciones climáticas podrían influir en el progreso. La expectativa es finalizar las reparaciones el lunes y, a partir de ese día, comenzar la apertura gradual del sistema.
González Delgado estimó que, una vez reparadas las dos roturas en las juntas que conectan las tuberías, la normalización de los niveles de presión de agua para los clientes de Bayamón hacia el este tomará entre 24 y 48 horas. A diferencia de una avería similar en Manatí en octubre, en esta ocasión, los abonados al oeste de las roturas siguen recibiendo servicio de la planta de filtros Antonio Santiago Vázquez en Arecibo, lo que podría agilizar la recuperación en otras áreas.
Una Reparación Más Compleja: Desafíos Técnicos
La magnitud de esta reparación presenta desafíos únicos. «No es igual que en Manatí, donde el tubo estaba casi horizontal. En este caso, tenemos el tubo que está en un ángulo bastante pronunciado, porque viene pasando por debajo del cauce del río Bayamón y sube hasta la servidumbre de paso», explicó González Delgado. Esta complejidad topográfica requiere un trabajo de soldadura altamente especializado, similar pero más arduo que el realizado en octubre, donde solo se abordó una soldadura.
Sectores clave en San Juan, Bayamón, Guaynabo, Loíza, Caguas, Gurabo, Juncos y Aguas Buenas podrían experimentar intermitencias o interrupciones en su servicio de agua potable debido a estos trabajos de reparación en la línea principal del Superacueducto.
Detección de la Avería: Una Cronología Disputada
Aunque la AAA detectó «diferencias en los valores del Superacueducto» desde el sábado anterior, la confirmación precisa de la ubicación de la fuga no se logró hasta el jueves. González Delgado aclaró que la ayuda del municipio de Bayamón, que proveyó drones de seguridad, fue crucial para identificar el punto exacto, el cual coincidía con la variación de niveles en el tanque de reserva de Toa Baja.
Alcaldes como Ramón Luis Rivera (Bayamón) y Miguel Romero (San Juan) habían reclamado la identificación de la avería, con el municipio de San Juan insistiendo en la hipótesis de un «salidero significativo» semanas antes de la confirmación oficial.
Medidas de Apoyo y Futuras Intervenciones
En respuesta a la interrupción del servicio, la gobernadora Jenniffer González adelantó que la AAA emitirá un crédito en la factura de los clientes afectados, calculado en base a los días sin agua potable, conforme a la ley. Además, la AAA ha instalado más «llevaderos» para agilizar el suplido a los camiones que distribuyen agua en los oasis establecidos.
Como parte de las reparaciones actuales, se realizarán ajustes a las capas de protección de las tuberías y se reforzará el tramo afectado con hormigón para evitar desplazamientos futuros. La AAA planea contratar, en los próximos meses, servicios de equipos especializados con robots para inspeccionar todo el Superacueducto e identificar áreas vulnerables, anticipándose a futuras roturas.
Urge un Análisis Profundo: Buscar las Causas Raíz
El ingeniero Carlos Pesquera, comisionado por la mandataria para evaluar y estabilizar el sistema de agua metropolitano, ha expresado su profunda preocupación por la vulnerabilidad del Superacueducto, un sistema que él mismo impulsó en los años 90. Pesquera enfatizó la necesidad de un monitoreo y evaluación total del sistema, más allá de soluciones reactivas, para identificar las causas subyacentes de estas fallas recurrentes.
Aunque el Superacueducto no alcanza aún su vida útil de 50 años, componentes como las juntas están expuestos a factores como la corrosión sin un mantenimiento óptimo. La disminución en la capacidad de producción de otras plantas de filtros, como Enrique Ortega y Sergio Cuevas, ha generado una mayor presión sobre el Superacueducto, obligándolo a operar más allá de su diseño original como complemento.
«Lo veo como un sistema que hemos abusado de su nobleza, tratando de usarlo más y más, a base de la deficiencia de las plantas que antes se encargaban de la demanda», sostuvo Pesquera, quien alertó sobre el freno a la actividad económica que supone esta inestabilidad. Tanto Pesquera como González Delgado coincidieron en la urgencia de buscar mejores recursos técnicos y fortalecer el apoyo técnico en la parte operacional, no solo en mejoras capitales.
DnG
