El Ocaso de Leyendas en Roland Garros: Adiós a Gaël Monfils y Stan Wawrinka
Con las recientes derrotas del francés Gaël Monfils y el suizo Stan Wawrinka, quienes no volverán a pisar las canchas de París como competidores, se cierra un capítulo significativo en la historia del tenis. Es el fin de una era en el deporte blanco.
Una Despedida Agripudulce del Circuito
No existen despedidas fáciles ni bellas en el deporte. Como todos los amantes del tenis, hubiéramos deseado prolongar unos días más los destinos simultáneos de Stan Wawrinka y Gaël Monfils, para extender su presencia entre nosotros y preservar los innumerables recuerdos asociados a ellos. Durante casi veinte años, ambos han encarnado la esencia y la sal del deporte y del tenis.
Sin duda, vendrán otros jugadores, otros partidos con escenarios improbables y nuevos récords de longevidad. Pero, ¿tendrán la misma singularidad, la misma capacidad de estos dos estetas para conmover a todo un estadio con un solo golpe de muñeca? ¿Serán capaces de desatar emociones que trasciendan el marcador y poseer el arte de hacerlo casi secundario, durante un punto o incluso toda una velada?
Gaël Monfils: El Artista Indomable de la Philippe Chatrier
¿Cuántas veces Gaël Monfils estiró las horas en la Porte d’Auteuil, dejando ojeras en los rostros de los niños que tuvieron el lujo de presenciar la magia de un partido que en teoría estaba perdido de antemano? Y, de paso, enseñándoles valiosas lecciones sobre resiliencia, lucha y perseverancia.
En su último encuentro, una vez más, pareció capaz de darle la vuelta a todo, hasta que sus piernas le recordaron en un quinto set que a los 39 años no se puede elegir todo, y mucho menos la forma de decir adiós.
Stan Wawrinka: Más Allá de la Sombra de Federer
¿Cuántas veces Stan Wawrinka sorprendió al mundo entero demostrando ser mucho más que el compatriota de Roger Federer? Con sus dos títulos de Grand Slam, se consolidó poco a poco como un jugador extraordinario, silenciando a quienes pretendían encasillarlo a la sombra de la leyenda suiza.
La Épica Victoria de Wawrinka en Roland Garros 2015
¿Cómo olvidar su victoria aquí, en Roland Garros, en 2015 frente a Novak Djokovic, quien entonces se encontraba en la cima de su carrera? Antes del encuentro, el mundo del tenis ya imaginaba al serbio levantando su primer título en la tierra batida parisina. Sin embargo, aquel domingo de junio, hace once años, Wawrinka y su emblemático pantalón a cuadros decidieron convocar a los dioses del tenis para interpretar una sinfonía de otro mundo en la cancha Philippe Chatrier.
Ayer, en su último partido, los espectadores de la cancha Simone-Mathieu le rindieron un emotivo homenaje durante todo el encuentro, recordándole que en París siempre será mucho más que un vecino helvético. «Es duro, es duro. No quiero decir adiós aquí. Es gracias a torneos como este que soñé y quise ser tenista. (…) Gracias a vuestro apoyo todos estos años, quise seguir, llegar lo más lejos posible, hasta los 41 años…», admitió unos minutos después de su derrota.
El Fin de una Era en el Tenis Profesional
El Legado Inigualable de Monfils: Pasión y Espectáculo
Por su parte, Gaël Monfils nunca logró ese título de Grand Slam tan anhelado, a pesar de alcanzar una semifinal en París en 2008 a los 21 años. Sin embargo, aportó algo diferente a su deporte: la pasión, la despreocupación, un gusto por el espectáculo cada vez más escaso en la nueva generación.
Hoy en día, los brazos son más fuertes, los golpes más pesados, los saques más rápidos, pero las individualidades son más discretas. Monfils, en cambio, llevaba un sinfín de ellas en su maleta allá donde fuera, y especialmente en Roland Garros.
La Magia que Trascendió el Marcador
Su esposa, la tenista Elina Svitolina, lo comprendió mejor que nadie y quiso recordárselo a su hija Sky en una carta abierta publicada por The Players’ Tribune: «Porque tu padre, en un solo golpe, en un solo instante, logró hacer lo que, en mi opinión, pocos atletas consiguen: hizo sentir algo a la gente. Cuando miras a Gaël jugar, hay momentos en los que conectas con algo más profundo que el deporte. Te dices a ti misma: ‘Vale, el tenis no es solo un jugador intentando pulverizar a otro’, también es magia.»
Reconociendo a las Verdaderas Leyendas del Tenis
La magia de suspender el tiempo. De devolver al deporte a su esencia —un juego— en el que participan adversarios que, tras explorar la gama de su personalidad durante unas horas, desde el talento hasta sus fallas más íntimas, se encuentran con una gran sonrisa al final del partido.
Estos dos han guardado definitivamente sus raquetas y vaciado sus taquillas por última vez en los sótanos de Roland Garros, llevándose consigo el sabor de una época. Una época más eruptiva, donde el resultado de cada batalla pendía de un hilo. Y es quizás así como se reconoce a las verdaderas leyendas.
DnG
