El 30 de mayo, Rocío Crusset y Charlie Schein unieron sus vidas en Nueva York, la ciudad donde la modelo ha forjado su carrera. Su boda se celebró en la iglesia jesuita de San Ignacio de Loyola, Park Avenue, con una ceremonia bilingüe. Rodeados por sus seres queridos, este primer enlace dio paso a otra celebración más distendida en Ibiza, el pasado viernes 24 de julio. Los detalles van emergiendo, destacando especialmente el vestido de la novia.
Un vestido satinado y flores en el pelo: Los dos looks nupciales de Rocío Crusset
La dualidad de Nueva York e Ibiza exigió a Rocío Crusset dos looks nupciales distintivos. Para su boda en Nueva York, Rocío deslumbró con un diseño bohemio y romántico, con un inconfundible aire vintage. Este vestido, diseñado por ella y confeccionado por una amiga modista, destacaba por su encaje, volantes y falda asimétrica. Lo complementó con un velo de tul y un pequeño ramo de lirios del valle, flor predilecta entre la realeza europea.
Para la celebración en Ibiza, descrita como ‘reboda’ o fiesta post-boda, Rocío optó por una estética más sencilla y sofisticada. Se decantó por un vestido de novia satinado largo, blanco, que acariciaba su silueta con suavidad. Este diseño, sin mangas y con escote delantero drapeado, evocaba una elegante prenda de fiesta, ideal para disfrutar de la noche ibicenca. Su discreto tatuaje de una cruz en el costado derecho quedaba sutilmente a la vista gracias a la pronunciada sisa.
Este diseño es obra de The Row, la firma fundada en 2005 por las gemelas Ashley y Mary-Kate Olsen, sinónimo del lujo silencioso donde la calidad prevalece sobre la ostentación. El vestido de Rocío Crusset en Ibiza fue una pieza custom by Mary-Kate Olsen. La modelo complementó el look con un maquillaje natural y muy favorecedor, fiel a su estilo en eventos importantes.
Un detalle que conectó ambos looks nupciales de Rocío Crusset fue la decoración floral en su melena. En Nueva York optó por un moño estilo bailarina; en Ibiza, prefirió llevar su cabello suelto, adornado con delicadas flores que sujetaban mechones laterales, realzando sus pendientes colgantes.
Para su celebración en la isla, Rocío Crusset sustituyó el ramo de novia por el abanico, un accesorio que gana protagonismo en las bodas de verano. Aunque no se mostró abierto, este abanico blanco, con toda probabilidad, lucía delicados bordados artesanales, tendencia que cautiva a las novias más estilosas.
Una segunda celebración nupcial en España: la fiesta en Ibiza
Consciente de que muchos amigos no pudieron asistir a su boda en Nueva York, la hija de Carlos Herrera y Mariló Montero quiso compartir su felicidad en un evento exclusivo en España. Su madre, Mariló Montero, explicó: «Te casas y hay varias formas de casarse, múltiples, y en la modalidad que ellos eligieron fue una boda muy reservada, pero, claro, quieres compartir con tus amistades y con la gente que no pudo ir a esa fiesta. Y es lo que van a hacer».
La organización de esta fiesta de boda en Ibiza se manejó con la discreción que caracterizó el enlace inicial. La noticia se filtró el 11 de julio, confirmando que Rocío Crusset y Charlie Schein ultimaban preparativos en la isla. El único adelanto de la novia fue la imagen de una gorra azul marino, personalizada con un bordado central de la pareja, motivos mediterráneos y sus nombres: ‘Rocío & Charlie’. La palabra ‘Ibiza’ en la cinta inferior confirmaba el destino, celebrado en un impresionante acantilado con vistas al mar.
Mariló Montero, la madre de Rocío, compartió su visión sobre la elección de la isla: «Es una isla preciosa, muy divertida, muy bonita, con muchas oportunidades. Podrían haber elegido cualquier otro punto de España, pero, bueno, han elegido eso, verano. En Ibiza veranean normalmente allí algunos días de verano todos los años. Supongo que por eso también la han elegido». Una elección sentimental que convierte a Ibiza en el escenario perfecto para su celebración nupcial.
La boda íntima de Rocío Crusset y Charlie Schein en Nueva York
Retomando los detalles de su primer enlace, el 30 de mayo, la modelo y el financiero estadounidense contrajeron matrimonio en Nueva York. La boda de Rocío Crusset y Charlie Schein en Nueva York se celebró en la iglesia jesuita de San Ignacio de Loyola, Park Avenue, con una ceremonia bilingüe que integró elementos del rito hebreo en deferencia al padre del novio. Según ¡HOLA!, unos sesenta invitados presenciaron la unión. Entre ellos, destacaban sus padres, Carlos Herrera y Mariló Montero; su hermano Alberto y su esposa Blanca Llandres; Pepa Gea y sus hijas Sofía y Paula; y sus cuatro amigas más cercanas de Sevilla.
Finalizada la ceremonia religiosa, la pareja y sus invitados se dirigieron a la recepción. Esta se celebró en el prestigioso restaurante Daniel Boulud, situado en el Upper East Side, un enclave culinario icónico de Manhattan. La velada transcurrió en el elegante Bellecour Room, un salón neoclásico con capacidad para 90 personas, bañado en luz natural gracias a sus ventanas, ofreciendo vistas a la calle East 65th, poniendo el broche de oro a la boda neoyorquina de Rocío Crusset.
DnG

