Rivas confiesa que integraria el JEM sin titulo ni experiencia

Rivas confiesa que integraria el JEM sin titulo ni experiencia

El fantasma del título falso: la entrevista que anticipó el escándalo judicial de Hernán Rivas

El sistema de justicia y la clase política de Paraguay atraviesan una de sus etapas más críticas en materia de transparencia institucional. El juicio oral que enfrenta el exsenador Hernán Rivas por el presunto uso de un documento público de contenido falso ha vuelto a poner bajo la lupa la fragilidad de los mecanismos de control en los altos estrados del poder. Lejos de tratarse de una revelación reciente, las fisuras en la formación académica del exlegislador fueron advertidas públicamente el mismo día en que este se disponía a jurar como miembro del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), el organismo encargado de juzgar, confirmar o destituir a jueces y fiscales.

La exhumación de una entrevista radial concedida en el año 2020 expone con crudeza cómo las señales de alerta fueron ignoradas sistemáticamente por el corporativismo político. Aquel intercambio periodístico no solo evidenció la falta de preparación técnica del entonces diputado, sino que desnudó una peligrosa displicencia institucional donde el mérito académico y la legalidad documental pasaron a segundo plano frente a las cuotas de poder partidario.

Antecedentes de una crisis institucional sin filtros

Para comprender la magnitud del caso Hernán Rivas, es necesario analizar el contexto en el que se produjo su desembarco en el JEM. En junio de 2020, tras el fallecimiento del diputado Ramón Romero Roa, la Cámara Baja designó a Rivas como su representante ante el órgano juzgador con un respaldo holgado de 44 votos. Su nombramiento ocurrió en un escenario marcado por la urgencia política, lo que facilitó que los filtros de idoneidad operaran como un mero trámite administrativo exento de fiscalización real.

El rol del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados exige un perfil técnico y moral intachable, dado que sus decisiones impactan directamente sobre la independencia del Poder Judicial. Sin embargo, el ascenso de figuras sin trayectoria jurídica consolidada demostró que las bancadas priorizaron la lealtad partidaria por sobre la idoneidad constitucional. La promesa de Rivas de que «la Constitución no exige matrícula para integrar el JEM» reflejó una interpretación acomodada de la ley que buscaba legitimar su llegada a un sillón para el cual carecía de competencias básicas.

Análisis de impacto: la erosión de la confianza pública en el sistema de justicia

El impacto de este proceso judicial trasciende la figura personal de Hernán Rivas y golpea de manera directa la credibilidad del sistema de justicia paraguayo. Cuando un representante legislativo accede a un tribunal encargado de disciplinar a magistrados utilizando presuntamente documentos falsificados, se produce una degradación sistémica del Estado de derecho. Los mercados, la ciudadanía y los organismos internacionales observan con preocupación cómo los mecanismos de debida diligencia fallan en los momentos más críticos del control republicano.

  • 9 de junio de 2020: Fecha clave en la que Hernán Rivas recibió su supuesto título de abogado y juró simultáneamente ante el JEM, evidenciando una velocidad inusual en los trámites burocráticos.
  • Promoción 2015: Año de graduación declarado por el exsenador en la Universidad Sudamericana, cuyos registros y exigencias académicas han sido severamente cuestionados por peritos y testigos en el juicio oral.
  • 44 votos a favor: Respaldo político obtenido en la Cámara de Diputados que le permitió ocupar la silla de juzgador sin que ninguna bancada exigiera la validación previa de sus credenciales profesionales.
  • Ausencia en la CSJ: Constatación oficial de que Rivas jamás tramitó ni poseyó la matrícula profesional de abogado habilitada por la Corte Suprema de Justicia.

Esta situación genera una distorsión profunda en el mercado legal y político. Por un lado, los profesionales del derecho que invierten años de estudio y esfuerzo ven vulnerados los principios básicos de equidad competitiva. Por otro lado, la ciudadanía experimenta un profundo escepticismo respecto a la capacidad de auto depuración de los poderes del Estado, perpetuando una percepción de impunidad que debilita las bases democráticas del país.

Proyección y escenarios a futuro

De cara al desenlace del juicio oral, el caso de Hernán Rivas se perfila como un hito jurisprudencial que sentará un precedente ineludible sobre la validez de los títulos universitarios en la función pública paraguaya. Si el tribunal confirma la condena, se abrirá una caja de Pandora institucional que obligará a una revisión masiva de los antecedentes de funcionarios y legisladores que ocupan cargos sensibles bajo premisas similares. La exigencia ciudadana de implementar controles digitales cruzados entre las universidades, el Ministerio de Educación y la Corte Suprema de Justicia ya no es una sugerencia, sino una necesidad imperativa para evitar que los denominados «títulos mau» sigan suplantando el mérito académico en las altas esferas de la nación.

DnG