Sereno y confiado, el seleccionador de Ghana, Carlos Queiroz, compareció en Toronto a menos de 24 horas del crucial debut de su equipo en el Mundial-2026 contra Panamá, en el BMO Field.
Este es el quinto Mundial para Queiroz como seleccionador (Portugal, Irán, Colombia, Egipto), pero el desafío con Ghana es particular: asume las riendas de una gran competición a solo dos meses de su nombramiento.
Interrogado sobre el once, el experimentado técnico de 73 años mantuvo el hermetismo, indicando que los 26 convocados son opciones hasta el pitido inicial.
«Tenemos nuestro plan definido. En este momento, contamos con los 26 jugadores de la convocatoria y mañana tomaremos una decisión para ver cuál será el once inicial», afirmó.
En el momento de la conferencia de prensa, Thomas Partey aún se encontraba en Smithfield, Rhode Island, mientras en Ottawa se celebraba la audiencia sobre la denegación de su visado para Canadá. Queiroz declinó hacer más comentarios al respecto.
«No creo que sea necesario hacer comentarios. La historia está abierta y la libertad de expresión garantizada, por lo que añadir más comentarios sobre cuestiones sin sentido no es mi trabajo. Mi labor es jugar con las cartas que tengo. Estamos esperando una decisión y, cuando llegue, prepararemos el partido de la mejor manera», sentenció con firmeza.
Finalmente, la decisión se conoció tras la rueda de prensa: el recurso fue rechazado, lo que dejó a Partey fuera del crucial encuentro contra Panamá.
Al ser consultado sobre si el choque con Panamá es de victoria obligada en un grupo que también incluye a Inglaterra y Croacia, Queiroz reiteró su filosofía de más de tres décadas en el fútbol internacional.
«Nuestro valor no se mide por intenciones o deseos. Nuestro valor se mide por los resultados. Y el único remedio que funciona en el fútbol es ganar. Por eso, estamos listos para luchar por la victoria. Nunca en mi vida he jugado un partido que no fuera para ganar», respondió con convicción.
Ghana llega a Toronto como la 73.ª del ranking mundial, la más baja del grupo. Panamá, 34.ª, estará privada de su mediocampista más influyente, Adalberto Carrasquilla, que sigue recuperándose de una lesión muscular y no será titular en el equipo de Thomas Christiansen.
Confianza Inquebrantable en las Estrellas Negras
Desafiado a analizar al rival centroamericano, Queiroz dejó entrever un destello de confianza competitiva.
«Panamá tiene sus fragilidades. Debemos encontrarlas, y creo que tenemos la solución para sus puntos fuertes. Contamos con experiencia, calidad, velocidad y técnica. Seremos fuertes en los duelos individuales y mostraremos nuestras fortalezas en el partido», enfatizó.
Queiroz también se mostró realista sobre la magnitud del desafío que aguarda a las Estrellas Negras en los próximos diez días.
«Sabemos dónde estamos, conocemos el tamaño de la montaña que tenemos delante y que debemos escalar. Pero en el estadio, para ser sincero, espero más. Espero que nuestros aficionados estén aún mejor, porque necesitamos al jugador número 12», apeló.
El Ritmo de los Tambores Ghaneses en Toronto
Toronto alberga una vasta diáspora ghanesa, y la Federación ha trabajado con aficionados y grupos locales para teñir el BMO Field de rojo, dorado y verde.
Panamá también llegará con un ruidoso grupo de seguidores, pero Queiroz concluyó con la que fue, probablemente, la frase más impactante de la tarde.
«Sabemos que los aficionados del otro equipo también apoyarán. Pero espero que, durante el partido, los tambores de Ghana toquen durante 90 minutos para acelerar el latido de nuestros corazones», señaló.
Hubo además una breve referencia a cuestiones más amplias del torneo.
Sobre las pausas obligatorias para hidratación impuestas por la FIFA, Queiroz no tomó una posición pública, pero deseó ver, al final del torneo, un informe que evalúe si la regla protege la salud y el rendimiento de los jugadores o responde a otros motivos.
DnG
