La Amarga Despedida de Estados Unidos en su Mundial 2026: Bélgica Imparable
La polémica persiguió a la Selección de Estados Unidos desde antes del pitido inicial, con la cuestionada inclusión del goleador Folarin Balogun, quien había sido expulsado en la ronda anterior contra Bosnia Herzegovina. Pero, a la hora de la verdad, el equipo de Mauricio Pochettino no pudo contener el poderío de Bélgica, cayendo por un contundente 4-1 y sellando su eliminación del Mundial que organiza en casa, siguiendo los pasos de Canadá y México.
Un Inicio Belga Arrollador: Presión y Gol Temprano
Los «Diablos Rojos» saltaron al campo con una intensidad avasalladora. Apenas transcurrido un minuto, el arquero estadounidense Freese ya se veía forzado a una estirada para desviar un potente remate de Castagne desde fuera del área, un claro aviso de lo que vendría. Estados Unidos intentó contrarrestar el ímpetu europeo, pero sus mediocampistas no lograban adueñarse del balón, impidiendo cualquier intento de construcción de juego. Tielemans estuvo cerca de abrir el marcador, sin poder conectar un centro peligroso que cruzó la portería.
La concreción belga no se hizo esperar. Trossard avanzó por la izquierda, un rebote en un defensor local dejó el balón a Raskin, quien se filtró con astucia en el área y habilitó a Charles de Ketelaere. Con el arco a su disposición, el delantero dictaminó la apertura del marcador, dejando a la afición local enmudecida.
Estados Unidos Desconocido y la Polémica del Empate
El desempeño de Estados Unidos era irreconocible en comparación con sus actuaciones previas. Nombres clave como Robinson, Adams y McKennie no lograban hacer pie en la mitad de la cancha, y los pases fallaban con demasiada frecuencia. Christian Pulisic se veía obligado a retroceder para intentar generar algo, mientras que Balogun permanecía desapercibido. A pesar del bajo rendimiento, el entusiasmo de los aficionados en las gradas no decaía.
Fue entonces cuando la controversia volvió a ser protagonista. Folarin Balogun, quien no debería haber estado en el campo, se lanzó en el borde del área simulando una falta. El árbitro jordano «compró» la acción, concediendo un tiro libre. Malik Tillman se encargó de ejecutarlo y, con la ayuda de un desvío en la barrera (en el recién ingresado Hans Vanaken) que descolocó a Courtois, anotó un empate tan inesperado como inmerecido, inyectando una efímera esperanza al anfitrión.
Doble Golpe Belga y la Furia de Pochettino
Sin embargo, la alegría estadounidense duró un suspiro. Trossard volvió a ser decisivo, escapando por su banda y lanzando un centro preciso que Charles de Ketelaere cabeceó con maestría, superando a Ream. Bélgica se ponía nuevamente en ventaja y apenas se había superado la media hora de juego. La impotencia de Mauricio Pochettino se hizo evidente con un furioso golpe a una botella de agua al borde del campo. Los dirigidos por Rudi Garcia pudieron ampliar aún más la diferencia, pero Lukébakio no estuvo fino en un cabezazo, perdonando a una defensa local que ofrecía demasiadas facilidades.
El Blooper de Freese y Sentencia Belga
Tras el descanso, Estados Unidos salió con otra disposición, beneficiado por una ligera disminución en la presión belga y una mayor posesión del balón. La cuestión era qué hacer con él. Lamentablemente para los locales, un momento de puro espectáculo (negativo) llegó con un blooper del arquero Freese. Salió de su área, controló con el pecho, pero demoró una eternidad en despejar. El sagaz De Ketelaere aprovechó para puntear el balón, y Vanaken, desde unos 35 metros, impactó con aparente displicencia hacia el arco vacío, sentenciando el 3-1.
Lukaku Sella la Clasificación y el Adiós Americano
Las malas noticias se acumulaban para Pochettino, quien se veía obligado a remontar un 1-3 mientras Rudi Garcia inyectaba savia fresca con la entrada de Romelu Lukaku y Jérémy Doku. Pese a todo, Estados Unidos casi achica distancias con un remate de Berhalter que salió cerca del poste. Más tarde, Balogun, en su primera oportunidad clara a diez minutos del final, tampoco pudo superar a Courtois.
Finalmente, Romelu Lukaku puso el broche de oro a la actuación belga con un golazo, cerrando el marcador 4-1. Bélgica aseguró su boleto a cuartos de final con una victoria merecida, dejando a Estados Unidos despidiéndose de su afición en una noche para el olvido. Aunque, con Donald Trump, nunca se sabe qué puede pasar.
(Tomado de Página 12)
DnG
