San Pedro Sula, Cortés
Honduras ya enfrenta racionamientos de energía eléctrica debido a una alta demanda provocada por las olas de calor y las elevadas temperaturas. La situación ha escalado a niveles críticos, impactando directamente la vida cotidiana y la productividad nacional.
La demanda energética ha alcanzado esta semana un pico histórico de 2,133 megavatios (MW), mientras que la disponibilidad de energía se sitúa en apenas 2,200 MW. Esta alarmante brecha implica que el país está al borde de un déficit de 70 MW. Expertos pronostican que las próximas semanas serán las más críticas para el suministro eléctrico nacional, exacerbando la inestabilidad energética.
Las autoridades del sector eléctrico han señalado que el aumento en el consumo responde principalmente al uso intensivo de sistemas de refrigeración, impulsado por las persistentes altas temperaturas. Esta situación ha presionado significativamente la capacidad de generación, amenazando con la imposición de mayores restricciones si la demanda continúa en ascenso.
¿Impacto en la Construcción? Alza de Combustibles y Materiales
Ante esta coyuntura, algunos sectores sugieren que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) elabore, al igual que en 2024, un plan de despejes o racionamientos programados. El objetivo es informar previamente a los abonados y evitar cortes intempestivos del servicio eléctrico, ofreciendo previsibilidad a la población.
Honduras al Borde del Colapso Eléctrico: Un Déficit Inminente
José René Barrientos, gerente del Centro Nacional de Despacho (CND), detalló que el martes 5 de mayo de 2026 se registró una demanda histórica de energía, alcanzando los 2,133 MW. Con una disponibilidad de 2,200 MW, la persistencia de esta tendencia llevaría al país a un déficit energético crítico, un escenario que se busca evitar a toda costa.
“Estamos a 70 MW de entrar en déficit, pero enfrentamos significativos problemas logísticos y de combustible, no solo en los arrendamientos de la Enee, sino también en las empresas privadas. La situación se complica en esta época. Debemos administrar óptimamente el combustible disponible en la zona sur del país”, explicó Barrientos, subrayando la urgencia de una gestión eficiente.
Semanas Críticas: Llamado Urgente al Ahorro Energético
Barrientos hizo un llamado enfático a la población para un uso racional de la energía durante las próximas dos o tres semanas, especialmente entre las 3:00 p.m. y las 10:00 p.m., las horas de mayor demanda y estrés para el sistema eléctrico nacional. La colaboración ciudadana es clave para mitigar la crisis.
Asimismo, indicó que esta temporada es una de las más desafiantes para el abastecimiento, obligando a las centrales diésel a operar durante más horas al día para suplir la demanda. Esta dependencia incrementa los costos y la vulnerabilidad del sistema.
“Necesitamos garantizar el servicio a todos los hondureños. Si no se cuenta con los fondos, no se pueden adquirir combustibles a tiempo, lo que genera problemas logísticos y afecta directamente el servicio. A nadie le agrada un corte de energía; por ello, es crucial mantener los flujos financieros”, afirmó, aludiendo a la reciente reducción del plazo de pago de la factura eléctrica de 28 a 15 días, medida que busca asegurar la liquidez.
Sindicato de la Enee Rechaza el Uso de Plantas Diésel: Un Golpe al Bolsillo
Para Miguel Aguilar, presidente del Sindicato de la Enee, la operación de plantas a base de diésel es un golpe directo al bolsillo de los hondureños. Explicó que el costo del kilovatio hora (KWH) supera los 42 centavos de dólar, un valor que se traslada inevitablemente a la factura de energía. Aguilar aboga por el uso de energías renovables como la solar, aunque reconoce que esta opción es efectiva solo durante el día.
En declaraciones a LA PRENSA, Aguilar reiteró su rechazo a la adquisición de más potencia con diésel, argumentando que, con el actual incremento de los carburantes, esto sería “letal para el bolsillo de los hondureños”. Subrayó que, si bien la demanda habitual es de 1,800 MW, actualmente supera los 2,000 MW, evidenciando una sobrecarga crítica.
“Para cubrir esta demanda, también influye la potencia de arrendamiento de 353 MW contratada por el gobierno anterior, donde la Enee asume el costo del combustible. Esto resulta carísimo, superando los 40 centavos de dólar por KWH. Hay muchas plantas paradas porque la Enee no está comprando combustible debido a su elevado costo. No es viable, por eso nos hemos opuesto a ese arrendamiento”, detalló Aguilar, señalando ineficiencias estructurales.
Aguilar pormenorizó que existen circuitos en las subestaciones de La Lima 285 y 284, con uno de ellos registrando un alarmante 66% de pérdidas. También señaló las subestaciones de Circunvalación, La Puerta y Bermejo en San Pedro Sula, con pérdidas de energía superiores al 55%, lo que agrava la situación del suministro.
Complejo Hidroeléctrico Cañaveral-Río Lindo: Operación Limitada al 50%
El complejo hidroeléctrico Cañaveral-Río Lindo se encuentra en un proceso de modernización y rehabilitación (overhaul/repotenciación) con apoyo de Japón, lo que limita su operación al 50%. Esta situación añade una considerable presión al sistema. “El Cajón, ayer (jueves), operó en 310 MW de un máximo de 315 MW; es imperativo poner en marcha la quinta turbina”, se añadió, destacando la necesidad de optimizar los recursos existentes.
Un factor crucial que agrava la crisis es la deuda del gobierno con los generadores privados, que supera los L17,385 millones. Este elevado endeudamiento pone en riesgo la estabilidad del servicio eléctrico, generando graves problemas de flujo de caja en las generadoras y limitando drásticamente su capacidad operativa y de inversión.
Demanda de un Calendario de Racionamientos Transparente
Samuel Rodríguez, experto en energías renovables, explicó a LA PRENSA que las plantas diésel adquiridas por el gobierno anterior, aunque en uso, son insuficientes para cubrir la creciente demanda. Anticipó que los racionamientos de energía persistirán, especialmente en el horario de 3:00 p.m. a 10:00 p.m., y urgió a establecer un calendario de cortes para notificar a los abonados con la debida antelación, garantizando una planificación mínima.
“Cuanto más se utilicen las plantas diésel, más cara será la tarifa”, advirtió Rodríguez, quien proyecta un posible aumento superior al 20% en la factura eléctrica para el próximo trimestre (julio-septiembre), impactando severamente la economía familiar y empresarial.
Según Rodríguez, el gobierno carece de la capacidad para subsidiar la energía debido a las cuantiosas pérdidas de la Enee y a la imperiosa necesidad de liquidez financiera, lo que justifica la drástica reducción del plazo de pago de 28 a 15 días.
Fuad Handal Katimi, presidente noroccidental de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), expresó a este medio la necesidad urgente de reducir los apagones. No obstante, advirtió que la dependencia de plantas diésel inevitablemente incrementa el costo de la energía para todos los hondureños, afectando a los sectores residencial, comercial e industrial.
“Es imprescindible publicar un plan de emergencia detallado, continuar con las inversiones en transmisión y establecer una mesa técnica entre la Enee, la CREE y la empresa privada para diseñar las políticas energéticas que el país requiere con urgencia”, compartió Handal Katimi, enfatizando la necesidad de una estrategia integral y colaborativa.
Amnistías en Honduras: ¿Cuál es su Estado Actual?
Efraín Rodríguez, líder de mipymes, confirmó que el sector productivo ya sufre las consecuencias directas de los racionamientos de energía eléctrica, lo que amenaza la continuidad de sus operaciones y la generación de empleo.
“Los racionamientos de este verano son constantes y prolongados, generando, como es habitual, significativas pérdidas en el sector mipyme”, lamentó Rodríguez, destacando el impacto negativo en la pequeña y mediana empresa.
Además, expresó su preocupación por un posible aumento de la tarifa eléctrica de hasta un 20% en julio. Paralelamente, los tiempos de respuesta de la línea de emergencia 118 de la Enee y el despliegue de cuadrillas evidencian serias deficiencias operativas, con usuarios reportando una reducción del personal de campo para atender las fallas, lo que prolonga las interrupciones.
DnG
