OHLA consolida su recuperación financiera y despeja su futuro tras superar el histórico litigio de la M-12
El sector de las infraestructuras y la construcción asiste a un punto de inflexión significativo con la presentación de los resultados financieros del primer semestre por parte de OHLA. La compañía, dirigida estratégicamente por Luis Amodio en la presidencia y Tomás Ruiz en el puesto de consejero delegado, ha logrado reportar un beneficio neto positivo de 500.000 euros. Esta cifra, aunque moderada en una primera lectura superficial, adquiere una relevancia estratégica mayúscula al soportar íntegramente el impacto temporal y extraordinario derivado de la resolución del complejo litigio conocido como Flaggers. Al aislar este factor no recurrente de la ecuación contable, la magnitud real de la recuperación operativa se evidencia con claridad: el beneficio neto atribuible se dispara hasta los 27,1 millones de euros, revirtiendo de forma drástica las pérdidas de 29,7 millones de euros contabilizadas en idéntico periodo del ejercicio anterior y mejorando sustancialmente los 7,8 millones reportados al cierre del primer trimestre.
Para comprender la verdadera dimensión de este repunte económico, es imperativo analizar el contexto macroeconómico y sectorial que ha rodeado a la corporación en la última década. OHL, convertida hoy en OHLA, arrastraba un complejo historial de reestructuraciones financieras, tensiones de liquidez y una fuerte presión sobre sus márgenes de contratación debido a la incertidumbre generada por grandes contenciosos judiciales históricos. Entre ellos, el conflicto legal en torno a las desviaciones de costes de la autopista M-12 —el acceso clave al Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas— constituía una auténtica espada de Damocles para la estabilidad patrimonial de la firma. La reciente sentencia de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, que desestima íntegramente las pretensiones de los fondos de titulización reclamantes, no solo libera a la empresa de una losa económica superior a los 280 millones de euros entre principal e intereses, sino que sella definitivamente una década de litigiosidad y dota a la organización de una seguridad jurídica largamente anhelada por los inversores institucionales.
Datos clave del rendimiento semestral
- Beneficio Neto Atribuible: 27,1 millones de euros (excluyendo el impacto extraordinario del litigio Flaggers), frente a las pérdidas de 29,7 millones del primer semestre del año anterior.
- Ebitda Recurrente: 116,9 millones de euros, lo que representa un crecimiento interanual del 39% y sitúa el margen Ebitda en el 6,7%.
- Cifra de Negocio Global: 2.035 millones de euros (incluyendo Servicios), experimentando un incremento del 3,4%.
- División de Construcción: Ebitda de 120,1 millones de euros (un 10,7% más) con un margen sobre ventas que escala hasta el 7,3%.
- Posición de Liquidez: Cierre del semestre con una liquidez con recurso de 711,3 millones de euros, impulsada por una sólida generación de caja operativa trimestral de 96,4 millones.
- Contencioso M-12: Supresión definitiva de una contingencia histórica que acumulaba reclamaciones por valor de 212 millones de euros en principal y 71 millones en intereses.
Análisis de impacto en el mercado y la industria
El impacto de estos indicadores financieros trasciende los meros libros contables de la compañía y ejerce una influencia directa sobre el pulso competitivo del sector de la construcción a escala internacional. La división constructora de OHLA ha demostrado una resiliencia operativa sobresaliente, impulsando su cifra de negocio hasta los 1.650 millones de euros —un 3,8% más— y ampliando su cobertura de actividad hasta los 28,3 meses. Este indicador de la cartera de pedidos garantiza una visibilidad de ingresos muy sólida a medio plazo, un factor sumamente valorado por las agencias de calificación y los mercados de capitales en un contexto de costes de materias primas todavía volátiles y tipos de interés restrictivos. Al mismo tiempo, la robustez de la caja disponible, que supera holgadamente los 700 millones de euros, otorga al equipo gestor la capacidad de maniobra necesaria para abordar nuevos proyectos de licitación pública y privada de alta complejidad técnica sin comprometer la estabilidad financiera del grupo.
Proyección y escenarios futuros
De cara al cierre del ejercicio y los próximos años, las perspectivas para OHLA se proyectan bajo un prisma de renovada confianza. La resolución judicial favorable del caso M-12 elimina el riesgo reputacional y financiero que frenaba determinadas operaciones corporativas y alianzas estratégicas. Con el saneamiento de su cuenta de resultados y una cartera de pedidos diversificada geográficamente, la compañía se encuentra en una posición idónea para consolidar su rentabilidad operativa y acelerar su plan de negocio estratégico. Los analistas prevén que la reducción de la incertidumbre legal permita a la firma optimizar sus costes de financiación y enfocar todos sus recursos en la ejecución eficiente de grandes contratos de infraestructuras, estabilizando definitivamente su cotización bursátil y recuperando el favor de los inversores de largo plazo.
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