Nuevos golpes a La U por caso Sartor con liquidador Kiblisky y Clark

Nuevos golpes a La U por caso Sartor con liquidador Kiblisky y Clark

Equipo ClickDirecto

El caso Sartor y Azul Azul: radiografía de una trama judicial que sacude los cimientos del fútbol chileno

La industria del balompié profesional en Chile atraviesa uno de sus momentos más convulsos y opacos tras la profundización de las indagatorias en torno al denominado «Caso Sartor». La investigación del Ministerio Público, que actualmente solicita la prisión preventiva para el expresidente de Azul Azul, Michael Clark, ha dejado al descubierto un complejo entramado societario y cruces de intereses que trascienden la gestión administrativa de Universidad de Chile. Lo que comenzó como una revisión financiera sobre los fondos de inversión de Sartor y su llegada a la concesionaria laica, hoy se ha transformado en un escándalo de gobernanza que salpica directamente a la propiedad cruzada y a los equilibrios de poder dentro de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP).

Las revelaciones judiciales y periodísticas recientes confirman lo que durante años funcionó como un secreto a voces en los pasillos de Quilín: la intervención directa de figuras históricamente ligadas a otros clubes de Primera División, como Patrick Kiblisky (Ñublense) y Victoriano Cerda (Huachipato), en la gestación del cambio de mando de Azul Azul. Este escenario no solo pone en entredicho la transparencia de las transacciones corporativas en el deporte nacional, sino que reabre el debate sobre la eficacia de los mecanismos de control preventivo en la multipropiedad y los conflictos de interés encubiertos bajo estructuras financieras complejas.

Antecedentes del conflicto corporativo y la venta de Azul Azul

Para comprender la magnitud de la crisis actual, es indispensable retrotraerse a finales de 2019, período en el cual el exaccionista mayoritario de Azul Azul, Carlos Heller, decidió desprenderse de su paquete accionario equivalente al 63% de la concesionaria. En aquel entonces, la operación fue presentada al mercado como una reestructuración de capitales orientada a sanear las finanzas del club universitario. Sin embargo, las declaraciones judiciales de los imputados y las pesquisas de la fiscalía han demostrado que la transacción estuvo precedida por operaciones cruzadas de financiamiento y articulaciones de gobernuencia donde convergen actores de múltiples instituciones.

El rol de Carlos Heller en la venta inicial adquiere matices determinantes al revelarse que la intermediación no fue casual ni puramente de mercado. Según los antecedentes expuestos en tribunales, la articulación involucró un préstamo estratégico por parte de Victoriano Cerda tasado en 8 mil millones de pesos, facilitando la transición corporativa. La inclusión posterior de Cristian Aubert en la testera directiva y la participación activa de Patrick Kiblisky consolidaron un mapa de influencias que hoy es objeto de escrutinio penal y administrativo, desnudando la fragilidad ética de las estructuras SADP (Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales) en Chile.

Datos clave de la investigación judicial

  • Solicitud de prisión preventiva: El Ministerio Público formalizó cargos y pidió la máxima cautelar contra el expresidente de Azul Azul, Michael Clark, por su presunta responsabilidad en delitos económicos asociados al caso.
  • Financiamiento cruzado: La investigación confirma que la adquisición del 63% de las acciones que poseía Carlos Heller contó con un soporte financiero de 8 mil millones de pesos aportado por Victoriano Cerda.
  • Conexiones interclubes: Las indagatorias documentan la participación directa de nombres vinculados a Ñublense (Patrick Kiblisky) y Huachipato (Victoriano Cerda) en la arquitectura de la operación que llevó a Sartor a controlar la ‘U’.
  • Conflicto de interés en la liquidación: El liquidador designado para definir el futuro del paquete accionario de la concesionaria, Eduardo Godoy Hales, comparte registros históricos de 2006 como socio y miembro de directorio en Ñublense junto al propio Kiblisky.

Impacto en la industria y el mercado del fútbol nacional

El impacto de este reportaje y de la causa judicial en curso golpea de manera directa la credibilidad del modelo de sociedades anónimas deportivas en Chile. La revelación de que un liquidador con vínculos societarios históricos y documentados con Patrick Kiblisky sea el encargado de definir el destino del paquete accionario mayoritario de Universidad de Chile evidencia un vacío regulatorio alarmante en materia de probidad. Los mercados bursátiles y los hinchas observan con desconfianza cómo las decisiones que configuran el control de los clubes más populares del país parecen responder a dinámicas de pactos entre mesas directivas rivales, vulnerando el principio de lealtad competitiva.

Asimismo, la industria se enfrenta a una presión regulatoria sin precedentes. Los organismos fiscalizadores y los propios clubes exigirán una mayor transparencia en los beneficial owners (beneficiarios finales) de las acciones, obligando a la ANFP a endurecer sus normativas sobre la multipropiedad y los préstamos cruzados entre directivos. La salud financiera de las instituciones ya no es el único factor de riesgo; la integridad judicial de sus administradores se ha convertido en la variable más crítica para la sostenibilidad comercial y reputacional del fútbol chileno.

Proyección y escenarios a futuro

A corto y mediano plazo, el caso Sartor marcará un punto de inflexión jurisprudencial y administrativo. Es altamente probable que los tribunales de justicia profundicen en las responsabilidades penales individuales, lo que podría derivar en inhabilitaciones para ejercer cargos directivos en el deporte a varios de los involucrados. Por su parte, la continuidad institucional de Azul Azul dependerá de cómo se resuelva el conflicto de interés en torno a la figura del liquidador Eduardo Godoy Hales, cuya imparcialidad se encuentra severamente cuestionada por la opinión pública y los sectores organizados del club.

En el plano estructural, este escándalo acelerará los proyectos de ley que buscan reformar la ley de sociedades anónimas deportivas en el Congreso, impulsando la obligatoriedad de auditorías forenses externas y prohibiciones explícitas de cruces accionariales entre entidades que compiten en el mismo torneo oficial. Universidad de Chile, mientras tanto, deberá navegar este temporal judicial buscando una reorganización definitiva de su propiedad que devuelva la tranquilidad institucional a una hinchada históricamente castigada por manejos dirigenciales oscuros.

DnG