Sam Neill: Más Allá de la Pantalla, Un Caballero y Viticultor con Corazón Neozelandés
El aclamado actor Sam Neill, conocido por su prolífica carrera cinematográfica, aceptó en 2022 la distinción de «Knight Companion», lo que le permitió ser reconocido formalmente como Sir. Esta aceptación marcó un capítulo más en la fascinante trayectoria de una figura que, a pesar de su éxito internacional, nunca perdió su profundo arraigo a Nueva Zelanda, la nación que lo adoptó y donde cultivó pasiones tan diversas como el cine y el vino.
La Distinción de ‘Sir’ y un Vínculo Inquebrantable con Nueva Zelanda
Sir Sam Neill dedicó gran parte de su tiempo a Central Otago, en Nueva Zelanda, un lugar que se convirtió en el epicentro de su aventura vitivinícola. Desde 1993, bajo la etiqueta Two Paddocks, Neill incursionó en el mundo del vino, una faceta que, aunque diferente a la actuación, abordó con la misma seriedad y pasión. Sus vinos fueron consistentemente bien valorados por la crítica, pero Neill, fiel a su espíritu, adoptó un enfoque democrático en su política de precios. Como compartió con The Guardian, «Odiaría pensar que mi vino solo lo bebieran promotores inmobiliarios», revelando su deseo de hacer el buen vino accesible para todos.
La Pasión por el Vino: Desafiando Prejuicios del Actor
La incursión de un actor de su calibre en la vitivinicultura no estuvo exenta de escepticismo inicial. Sin embargo, Neill se mantuvo firme en su convicción. «Me enorgullece enormemente el vino que elaboramos», declaró a The Australian Financial Review en 2018. Añadió: «La gente se está tomando el vino en serio, como debe ser, y eso ha llevado un tiempo. La gente tiende a subestimar a los actores. Dicen: ‘Es un actor, ¿qué va a saber él?'». Con estas palabras, Sam Neill no solo defendió su proyecto, sino que también desafió el estereotipo, demostrando que la pasión y la dedicación trascienden cualquier profesión.
La Bodega Two Paddocks: Un Santuario de Personalidad y Redes Sociales
En los últimos años, la figura de Sam Neill también ganó notoriedad por su particular y entrañable presencia en redes sociales. Sus plataformas se convirtieron en una ventana a la vida en su bodega Two Paddocks, ubicada cerca de Clyde, Nueva Zelanda. Allí, los protagonistas no eran solo las vides, sino también sus carismáticos habitantes animales, a menudo bautizados con nombres de célebres actores. Entre ellos, una cerda llamada Anjelica Huston, una vaca Helena Bonham Carter y un gallo espléndido que respondía al nombre de Michael Fassbender, creando una atmósfera única y reflejando el peculiar sentido del humor del actor.
El Legado Familiar y la Persistencia de una Identidad Profunda
Sir Sam Neill dejó un legado que se extiende a su familia: sus hermanos Michael, un académico, y Juliet, una profesora de teatro. También le sobreviven sus hijos: un hijo de su relación de once años con la actriz Lisa Harrow, y dos hijas de su matrimonio con la maquilladora Noriko Watanabe, de quien se separó en 2017. A pesar de convertirse en uno de los ciudadanos más célebres de Nueva Zelanda, Neill compartió en sus memorias una profunda reflexión sobre su identidad. «Mi exterior es, sin duda, Sam el neozelandés», escribió. «Incluso podrías reconocerlo. Pero por dentro, en algún lugar muy profundo, vive un niño pequeño y tímido que suena muy diferente, y su nombre no es Sam. Es Nigel.» Esta revelación subraya la complejidad de un hombre que, habiendo recorrido un largo camino desde su infancia en Irlanda del Norte, siempre llevó consigo las huellas de aquel niño temeroso, una parte inmutable de su ser.
DnG
