Evo Morales Urge a Nuevas Elecciones en Bolivia Ante la Agudización de la Crisis
El expresidente de Bolivia, Evo Morales, ha lanzado un enérgico llamado al gobierno de Rodrigo Paz para la convocatoria de nuevas elecciones en un plazo de 90 días. Esta declaración, emitida este domingo 24 de mayo de 2026 durante su programa semanal en la radio del movimiento cocalero Kawsachun Coca, se produce en un contexto de crecientes protestas y una profunda crisis económica que sacude al país andino.
La Presión sobre Rodrigo Paz: Crisis Económica y Descontento Social
Con apenas seis meses en el poder, el presidente Rodrigo Paz enfrenta el peor escenario económico que Bolivia ha experimentado en las últimas cuatro décadas. La crisis se deriva principalmente de una severa escasez de dólares, que ha paralizado sectores clave de la economía y generado una inflación galopante. Esta situación ha desatado un masivo descontento social que se manifiesta en todo el territorio boliviano.
Morales, al evaluar la coyuntura, presentó un ultimátum al actual mandatario, destacando dos posibles rutas para el gobierno de Paz: «Paz tiene dos caminos: una decisión suicida, militarizar, o (…) la pacificación, transición, elección en 90 días». Este planteamiento subraya la urgencia y la tensión que definen el actual panorama político de Bolivia.
Impacto de las Protestas: Bloqueos, Escasez e Inflación en Bolivia
Las reformas impulsadas por el gobierno de Paz han sido el catalizador de una fuerte resistencia en las calles, donde los manifestantes acusan al ejecutivo de falta de diálogo y de ignorar sus demandas. Desde hace tres semanas, Bolivia ha sido testigo de extensos bloqueos de carreteras, especialmente en los accesos a La Paz, la capital y sede de gobierno. Estas interrupciones han tenido consecuencias devastadoras, provocando una escasez crítica de alimentos, medicinas y combustibles en la ciudad y en otras regiones.
La situación se agrava con el aumento descontrolado de la inflación, que en abril alcanzó un preocupante 14% interanual. Este indicador económico refleja la erosión del poder adquisitivo de los ciudadanos y la creciente dificultad para acceder a bienes básicos, intensificando el malestar social y la presión sobre el gobierno de Rodrigo Paz.
Acusaciones de Desestabilización y la Intervención de la OEA
En medio de la escalada de las protestas, las acusaciones mutuas entre el gobierno y la oposición se han vuelto más intensas. El presidente Rodrigo Paz ha sostenido que Evo Morales está detrás de las movilizaciones, orquestándolas con el objetivo de «alterar el orden democrático» y desestabilizar su administración. Esta acusación ha sido formalmente presentada por el gobierno boliviano ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), buscando respaldo internacional frente a lo que consideran una amenaza a la estabilidad del país.
La posición de Evo Morales, quien es prófugo de la justicia boliviana por un caso de presunta trata de una menor, añade una capa de complejidad a este ya intrincado escenario político. La polarización se profundiza, y el futuro de la democracia y la estabilidad en Bolivia se encuentran en un punto crítico.
DnG
