Moody’s Recorta la Calificación de Deuda de México: Un Desafío Fiscal Creciente
La agencia de riesgo Moody’s ha rebajado un escalón la calificación de la deuda soberana de México, situándola en ‘Baa3’, apenas en el límite del grado de inversión. Esta decisión refleja la previsión de Moody’s de que las debilidades fiscales del país persistirán, impulsadas por una mayor deuda, un gasto rígido, ingresos reducidos y el apoyo financiero continuo a Petróleos Mexicanos (Pemex). Estos factores limitan la capacidad del Gobierno de Claudia Sheinbaum para estabilizar el nivel de endeudamiento en un entorno de bajo crecimiento económico.
Las Razones Detrás del Ajuste: Debilidades Fiscales Persistentes
El Producto Interno Bruto (PIB) de México inició el año con una caída del 0,8%, y el mercado anticipa un crecimiento limitado para 2026. Moody’s ha señalado que, a pesar de los esfuerzos por reducir el déficit fiscal, otras prioridades políticas como la soberanía energética y un modelo de gasto redistributivo han mermado la eficacia de la política fiscal. El nivel ‘Baa3’ es el más bajo dentro del grado de inversión, un escalón por encima del grado especulativo o «bono basura», indicando un riesgo crediticio moderado para los bonos mexicanos. Una calificación más baja implica mayores costos de financiamiento para la hacienda pública.
El Impacto del Recorte y el Contexto Internacional
Aunque la perspectiva de la deuda soberana de México ha cambiado de negativa a estable, anticipando estabilidad en el corto plazo, la decisión de Moody’s sigue a la de S&P. La semana pasada, S&P revisó a negativa la perspectiva de la deuda del Gobierno mexicano, Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), alertando sobre un riesgo fiscal latente en un contexto de bajo crecimiento económico. Esta tendencia de las calificadoras subraya la creciente vulnerabilidad del país a episodios de estrés fiscal, especialmente con un crecimiento económico que se mantendrá moderado a mediano plazo.
Factores que Limitan el Crecimiento Económico de México
Una compleja combinación de factores internos y externos está impactando el desempeño de México. Entre ellos, destacan la volatilidad asociada a la revisión del TMEC (tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá), la sostenida caída de la inversión productiva en un entorno de desconfianza, alimentada por la incertidumbre jurídica y la inseguridad. A pesar de mantener fortalezas estructurales como una base productiva diversificada y acceso preferencial al mercado estadounidense, el crecimiento se ve constreñido por la alta informalidad laboral, la inseguridad y los cuellos de botella en infraestructura crítica como energía y agua, insumos esenciales para los polos industriales del país.
Pemex: El Peso de la Deuda en las Finanzas Públicas Mexicanas
El elevadísimo nivel de endeudamiento de Pemex ejerce una presión considerable sobre la calificación de la deuda soberana de México. Se da por hecho que el Gobierno continuará con el rescate financiero de la empresa estatal. Moody’s enumeró que el Gobierno aportó aproximadamente 35.000 millones de dólares (1,9% del PIB) a Pemex en 2025 y ha presupuestado 14.000 millones de dólares adicionales (0,7% del PIB) para 2026, previendo un mayor apoyo en los próximos años a menos que se produzca una mejora sustancial en sus operaciones.
Estrategias del Nuevo Gobierno y el Futuro del Grado de Inversión
Las iniciativas para incentivar la inversión promovidas por el gobierno de Claudia Sheinbaum podrían respaldar una mejora gradual de la economía, siempre que logren romper las barreras del sector privado. La Secretaría de Hacienda destacó que, en 2025, México realizó un ajuste fiscal de 1,3 puntos del PIB, el mayor desde 1995. Este esfuerzo permitió reducir el déficit sin afectar el gasto social ni la estabilidad macroeconómica, enviando una señal de disciplina fiscal orientada a contener la deuda y sostener la confianza de los mercados. No obstante, entre señales de riesgo fiscal y presiones no resueltas, México encara una etapa en la que conservar el grado de inversión es un equilibrio cada vez más delicado, y no un hecho dado.
DnG
