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Mbappé y Messi: Duelo gol a gol por el Mundial

Equipo ClickDirecto

El Duelo Espejo del Mundial: Messi vs. Mbappé, Una Rivalidad que Desafía el Destino

Cuando la Copa del Mundo se convierte en un espejo para Kylian Mbappé, es como si viera a Lionel Messi. Al reflexionar, las trayectorias de ambos en el torneo pueden parecer idénticas, con una sincronía asombrosa. Cuando Messi anota, Mbappé le sigue los pasos. Es como la película El Gran Truco de Christopher Nolan: son los Robert Angier y Alfred Borden del fútbol, magos rivales que intentan superarse mutuamente. Messi iguala a Mbappé y viceversa. Ocho goles cada uno, con la audiencia conteniendo el aliento. Cuando uno falla, el otro también lo hace, como si estuvieran unidos por un hilo invisible.

Penaltis Fallidos: Un Instante de Mortalidad Compartida

En un giro inesperado, ambos vivieron un momento de vulnerabilidad. Messi ejecutó un penalti contra Egipto en Atlanta, y poco después, Mbappé recibió uno contra Marruecos en Foxboro. La sorpresa fue mayúscula: ambos fallaron, incluso Messi, quien ya había errado uno antes. Sin embargo, los porteros Mostafa Shobeir y Yassine Bounou no solo detuvieron sus disparos; lograron que Messi y Mbappé, por un fugaz instante, parecieran mortales.

La recuperación fue instantánea. Messi se aseguró de que su nombre brillara en el marcador del Mercedes Benz Stadium, y el de Mbappé hizo lo propio en el Gillette. Argentina y Francia continuaron su implacable avance en lados opuestos del cuadro. Por ahora, los antiguos compañeros del PSG se dirigen a un posible reencuentro en la final, tal como sucedió en Qatar hace cuatro años, cuando Mbappé marcó un hat-trick y, de alguna manera, Messi se alzó con la victoria.

Mbappé: «No Presto Atención a lo que Hace Messi»

«Leo siempre marca. Siempre lo ha hecho y siempre lo hará», declaró Mbappé. «Si me centrara en ver lo que Leo marca, tendría que trabajar aún más duro. Así que no, no presto atención en absoluto a lo que hace (Messi). Solo pienso en ayudar a mi equipo».

Sin embargo, si Mbappé prestara más atención, notaría que quizás no son tan similares después de todo. El Mundial de Messi ha sido, en gran parte, una exhibición de alto rendimiento en medio del caos. Mbappé, en cambio, ha operado en una serenidad casi total. Desde el inicio de las fases eliminatorias, todo ha parecido difícil para Argentina. Para Francia, ha sido lo opuesto; la Copa del Mundo les ha resultado mucho más accesible.

El Caos Brillante de Messi vs. La Serenidad de Mbappé

Las Lágrimas y la Lucha de la ‘Pulga’

Incluso desde aquel memorable martes de junio que marcó el inicio de ambos torneos, Messi fue descrito como alguien que, al ver lo que Mbappé y Erling Haaland hicieron contra Senegal e Irak, «subió la apuesta» al anotar un memorable hat-trick contra Argelia. Y, sin embargo, pudo ser expulsado por una falta polémica que incluso generó una queja formal a la FIFA. Messi tuvo suerte. Al final del partido, también pareció llorar.

«He tenido días difíciles», dijo Messi, revelando que no estaban relacionados con el fútbol. Más tarde se supo que su padre, Jorge, estaba «pasando por una situación de salud» y «actualmente bajo supervisión médica».

Contra Cabo Verde en octavos, Messi, con exquisitez, adelantó a Argentina. El partido, de inicio prometedor, se tornó un calvario. Cabo Verde presionó sin cesar, llevando el encuentro a la prórroga. El empate de Sidny Lopes Cabral en el 103′ (posiblemente el gol del torneo) y un autogol posterior de Diney solo reflejaron la agónica victoria.

Luego, Egipto dejó a Argentina al borde del abismo. A diferencia del partido contra Cabo Verde, Messi y sus compañeros se encontraron en desventaja. Su penalti habría igualado el marcador. El fallo intensificó la ansiedad; sus disparos se desviaban, hasta que, milagrosamente, encontraron el arco. Con 0-2 en contra y 10 minutos para el final, Messi centró para que Romero rematara de cabeza, anotó un golazo rebotando en el larguero para el empate y, exhausto, se desplomó cuando Enzo Fernández selló la victoria en el 93′. Una vez más, Messi rompió en lágrimas.

La Elegancia Impecable de Francia

Francia, por otro lado, ha avanzado con la gracia de los cisnes. Sin prórrogas ni goles encajados en fases eliminatorias. Mbappé, es cierto, no lo ha tenido todo fácil. Paraguay intentó darle patadas y fue objeto de abuso racial por parte de un senador paraguayo. Sin embargo, en el campo, ha mantenido una figura serena.

Quizás se deba al talento que lo rodea, rodeado de estrellas como Ousmane Dembélé, el Balón de Oro, un habitual en momentos clave en Foxboro. Quizás sea la conexión que tiene con Michael Olise. Francia, a diferencia de Argentina, es una máquina de creación de oportunidades. Tuvieron 22 disparos contra Marruecos. Siempre hay otra posibilidad.

Así que, cuando Mbappé falló su penalti, no pareció desconcertado. «No hubo dudas en la cabeza de los jugadores ni en la de Kylian», dijo Deschamps después. Él encontró la manera. Siempre lo hace, con un disparo curvo que batió a Diop y Bounou. Su 20º gol mundialista, un hito en la mitad de ediciones que Messi.

Hubo un momento de angustia cerca del final cuando Mbappé se desplomó y pidió un cambio. Fue precaución, un leve problema de tobillo, como demostró su efusiva celebración final. Mbappé bailó. Saltó arriba y abajo, con una sonrisa deslumbrante en su rostro. No parecía angustiado.

El Destino Convergente: Un Segundo Mundial en el Horizonte

Las experiencias de Messi y Mbappé en esta Copa del Mundo son las mismas, pero diferentes. Similares y divergentes. Y, sin embargo, el resultado deseado es compartido: ambos anhelan un segundo Mundial. La forma en que están abordando este desafío promete seguir cautivándonos al menos una semana más.

DnG