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Matías Fernández-Pardo en el ojo del huracán por ‘chantaje’ a España

Equipo ClickDirecto

El Pulsante Caso de Matías Fernández-Pardo: Entre la Voluntad y el Desencuentro con España

El día previo al cambio de año de 2024 a 2025, Matías Fernández-Pardo, la joven promesa que había fichado por el Lille desde el Gante, desvelaba su corazón en una entrevista con MARCA: «Quiero jugar con España, sin duda.» Con raíces familiares que lo conectaban a Bélgica (su país de nacimiento), España e Italia, Matías era claro sobre su preferencia por la Roja.

En aquella conversación, su convicción era absoluta: «Es una suerte. Se han interesado en mí. He jugado algo con Bélgica. Pero de pequeño siempre miraba los partidos de España, como la final de 2012. Mi corazón siempre está con España. Quiero jugar con España. Sin duda. Si me quieren, no hay duda. Sé que hay competencia. Pero me gustan los desafíos.» La Federación Española de Fútbol no tardó en actuar, y en febrero de 2025, desde Las Rozas, se tramitó toda la documentación necesaria para su vinculación.

Un Inicio Prometedor, un Giro Inesperado en la Sub-21

Apenas un mes después de la tramitación, Matías era convocado por Santi Denia para los dos amistosos de la selección sub-21. Sin embargo, una lesión muscular impidió su asistencia a Las Rozas. Curiosamente, al finalizar el parón de selecciones, el jugador regresó a los terrenos de juego con el Lille sin aparentes problemas. Esta secuencia de eventos sembró un manto de sospecha en la sede federativa. En mayo, aunque incluido en la primera lista de Santi Denia para el Europeo sub-21, fue uno de los descartes finales, quedando fuera de la convocatoria definitiva de 23 jugadores.

La situación se complicó aún más en septiembre. Paco Gallardo lo tenía en sus planes para el Mundial sub-20, pero fue el Lille quien se interpuso, negándose a cederlo para el torneo en Chile. En octubre, David Gordo volvió a incluirlo en la lista de la sub-21. Esta vez, Matías no alegó lesión alguna. Para entonces, en Las Rozas ya era evidente que Bélgica estaba intensificando sus movimientos de cara al Mundial absoluto, buscando asegurar al prometedor futbolista.

El Cambio de Mensaje: De la Ilusión al «Absoluta o Nada»

Mientras su rendimiento en la Ligue 1 no paraba de crecer, la Selección Española comenzó a distanciarse de Matías Fernández-Pardo. El discurso del jugador había cambiado drásticamente. Aquella voluntad inicial de luchar por un puesto, incluso en las categorías inferiores, se había transformado, con un cambio de representantes de por medio, en una exigencia clara: «Absoluta o nada.» Y finalmente, fue nada para la Roja.

Matías Fernández Pardo, el nuevo ‘cañón’ para España

En noviembre, la Selección Española decidió dar por zanjado el asunto. Matías no fue convocado para la sub-21. David Gordo, el seleccionador, declaró públicamente: «No está en la lista. No es un tema que me preocupe. Estoy más preocupado por otros jugadores que no han venido. Algunos por lesión y otros por otras circunstancias. Buscamos que todos los que están en la lista estén disponibles y tengan voluntad.» La postura de la Federación era firme: la voluntad del jugador es primordial para vestir la elástica nacional.

Mosquera, el Ejemplo de Compromiso y Crecimiento

La situación se había clarificado por completo. Desde la Federación, donde siempre se valoraron las grandes condiciones de Matías para el futuro, se le había transmitido que se contaba con él, pero siempre respetando los procesos y las etapas. Sin embargo, el jugador y su entorno mantuvieron una posición de fuerza, respaldados por la atractiva oferta de Bélgica para disputar el Mundial absoluto. España, fiel a su filosofía, no se movió de su principio: en la selección está quien realmente quiere estar y se compromete con el proceso.

Llegó mayo y, contra todo pronóstico inicial, Matías Fernández-Pardo figuró en la lista de Rudi García para el Mundial. Sus declaraciones, «Nunca dije que quisiera jugar con España,» causaron perplejidad generalizada, aunque no sorprendieron en Las Rozas. «Con nosotros está quien quiere estar. No se obliga a nadie. Ahí está el ejemplo de Mosquera, que por eso estuvo en marzo con Luis,» se argumentó desde la sede federativa, haciendo hincapié en el compromiso de jugadores como Mosquera con la Roja, ascendiendo por méritos y voluntad.

Siguiendo el proceso natural de desarrollo y adaptación a la élite, es muy probable que Matías Fernández-Pardo hubiera podido formar parte de la lista de Luis de la Fuente para el Mundial absoluto, especialmente considerando las dificultades y bajas en la línea de ataque. No obstante, su inflexible postura de fuerza y el ultimátum lo apartaron definitivamente de los planes de la selección española. Su caso, a diferencia del de Lamine Yamal, no siguió el camino de la paciencia y el compromiso gradual con las categorías inferiores, pilares fundamentales de la RFEF.

Este viernes, en Los Ángeles, Matías Fernández-Pardo se enfrentará a España, su rival en la lucha por alcanzar las semifinales del Mundial. Hasta la fecha, el delantero del Lille ha disputado apenas 41 minutos en el torneo mundialista, ninguno de ellos en los dos encuentros de cruce de Bélgica. Finalmente, está donde quería, aunque con un rol secundario y alejado de aquel sueño inicial de representar a España.

DnG