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Marset: narcoruta con mil vuelos de coca y contenedores

Equipo ClickDirecto

Mientras el notorio narcotraficante uruguayo Sebastián Marset considera un acuerdo de culpabilidad en Estados Unidos, la Fiscalía paraguaya ha desvelado, a través de la acusación a Gianina García Troche, madre de sus hijos, las complejas maniobras criminales que sustentaban su imperio. Esta sofisticada estructura combinaba proveedores bolivianos, el uso de pistas clandestinas en el Chaco paraguayo, estancias como centros de acopio, una flota de camiones de gran porte y empresas exportadoras utilizadas como fachada.

Sebastián Marset y Gianina García Troche

Marset, quien permaneció prófugo durante años, fue finalmente detenido en marzo en Santa Cruz de la Sierra y extraditado a Estados Unidos para enfrentar la justicia. Por su parte, García Troche fue aprehendida en julio de 2024 en Barajas y se encuentra en prisión preventiva en Paraguay, a la espera del juicio por narcotráfico. La acusación detalla cómo Marset llegó a Paraguay en 2018, utilizando documentos falsos brasileños y bolivianos bajo la identidad de Gabriel de Souza Beumer. Una vez establecido, se presentó como empresario de espectáculos a través de «Mastian Productions», una fachada para blanquear su patrimonio y operaciones.

Fotografía de Sebastián Marset siendo custodiado por agentes de seguridad tras su captura en Bolivia.
El operativo coordinado entre Bolivia y organismos internacionales acabó con la captura de Marset tras meses de fuga en la región (Policía de Bolivia/EFE)

La Magnitud del Imperio de Narcotráfico de Sebastián Marset

La acusación contra García Troche revela la impresionante escala de la organización. Las cargas de cocaína interceptadas en Bélgica y Países Bajos sumaron un total de 17.340 kilogramos, con un valor estimado de hasta USD 434 millones en el mercado europeo. Este detalle subraya la sofisticación y el alcance global de la red criminal liderada por Marset y Miguel Insfrán Galeano, conocido como «Tío Rico».

Una Alianza Estratégica Transnacional

La operativa criminal de Marset se cimentaba en una alianza tripartita. Sebastián Marset, con su historial delictivo, era el cerebro de la coordinación con proveedores y compradores internacionales. Miguel Insfrán Galeano, alias «Tío Rico», y su círculo de confianza, gestionaban la logística interna en Paraguay. La tercera pata era una facción boliviana encargada de asegurar el suministro de cocaína pura.

Fotografía de Miguel Angel Insfrán, conocido como"Tío Rico", figura clave en la red de narcotráfico.
Miguel Angel Insfrán, conocido por el alias de «Tio Rico» (@MinPublicoPy/Twitter)

La Sofisticada Ruta de la Droga: Del Chaco a Europa

La ruta de la droga se iniciaba en Bolivia, con aeronaves bolivianas transportando la cocaína hacia establecimientos rurales en la Reserva Natural Cabrera-Timane, en Alto Paraguay, cerca de la frontera boliviana. En esta zona remota, se detectaron pistas y aeródromos clandestinos esenciales para la descarga. Posteriormente, la droga era movilizada internamente por vía aérea, con un registro de casi 1.000 vuelos dentro del país para su distribución. La estancia San Agustín emergía como un punto neurálgico, equipada con hangares, pistas ocultas, viviendas para los operadores, sistemas de radio tierra-aire, reflectores para aterrizajes nocturnos, reservas de combustible y piezas de aviones, funcionando también como un centro de acopio. De manera similar, la estancia Nuevo Horizonte, ligada a «Tío Rico», desempeñaba un rol clave en esta compleja red de narcotráfico.

Fotografía de Sebastián Marset sentado en una silla, con las manos entrelazadas, junto a agentes de seguridad tras su captura.
Sebastián Marset es capturado en Bolivia el 13 de marzo de 2026, sentado en una mesa con agentes de seguridad que revisan documentos durante el operativo.

El Engranaje del Lavado de Activos y Fachadas Comerciales

El transporte terrestre de la cocaína desde las estancias hasta depósitos en el Departamento Central era vital. «Tío Rico» proveía los camiones que ocultaban la droga entre mercaderías lícitas, como harina de soja, antes de ser cargada en contenedores. Se seleccionaban productos de «bajo perfil» o «menor control» para minimizar sospechas. El destino final: puertos de Europa o África. Para sostener esta operación, la organización de Marset construyó una fachada de comercio exterior real. Integrantes vinculados a empresas exportadoras realizaban trámites ante Aduanas, organismos estatales, compañías marítimas y puertos. Se enviaban correos a supuestas importadoras extranjeras (a menudo clonadas) para generar facturas preliminares, justificar exportaciones y crear registros financieros mediante transferencias internacionales. La comunicación de compra-venta de cocaína se efectuaba a través de sistemas de mensajería encriptada, y las cargas se marcaban para identificar su procedencia dentro del cartel. En Uruguay, se encontraron ladrillos con el sello del «Primer Cartel Uruguayo», atribuido directamente a Marset.

Fotografía de un operativo en Bolivia, mostrando evidencia relacionada con el caso Marset.
Sebastián Marset se escondía en su faceta de futbolista (Bolivian Ministry of Government / AFP)

El Futuro Legal: Negociaciones y Pruebas Irrefutables

La audiencia entre Sebastián Marset y la Fiscalía de Estados Unidos, originalmente programada para el 20 de junio, ha sido aplazada hasta el 1 de julio. Esta prórroga permitirá a la defensa de Marset un tiempo crucial para analizar las extensas evidencias y las propuestas de acuerdo para declararse culpable. La Fiscalía ha reunido un impresionante caudal de 22 gigabytes de pruebas, que incluyen comunicaciones interceptadas en varios idiomas, evidencia obtenida mediante tratados de asistencia mutua internacional, y decenas de miles de páginas de registros financieros. Estos datos han sido solicitados a Uruguay, Colombia, Bélgica y Francia, lo que demuestra la colaboración internacional en este caso de narcotráfico transnacional.

Fotografía de Sebastián Marset, figura central en un caso de narcotráfico internacional.
Gianina García Troche y Sebastián Marset

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