Suiza ha redefinido el destino de Canadá en el Mundial. El equipo helvético se impuso por 2-1 esta noche en Vancouver, con una actuación estelar de Manzambi, que aportó una asistencia y un gol crucial. Esta victoria asegura a Suiza el liderato del Grupo B, permitiéndole permanecer en la ciudad canadiense para el cruce de dieciseisavos de final, donde se enfrentará a un tercer clasificado de los grupos E, F, G, I o J.
Por su parte, los coanfitriones canadienses deberán hacer las maletas y viajar a Los Ángeles. Allí se medirán al segundo clasificado del Grupo A, una posición por la que Corea del Sur se postula como la principal favorita. La notoria diferencia de goles entre Suiza y Qatar, y entre Canadá y Bosnia y Herzegovina, eliminó cualquier especulación sobre un «biscotto» en esta última jornada. El objetivo ya no era simplemente clasificar (algo virtualmente asegurado tras la segunda fecha), sino conquistar el liderato del Grupo B para aspirar a un cruce teóricamente más accesible en la fase eliminatoria.
El inicio del encuentro en Vancouver estuvo marcado por una intensidad palpable de ambos conjuntos. Ritmo alto, un juego dinámico y constantes cambios de posesión fueron la tónica, aunque la puntería de los delanteros brilló por su ausencia. Embolo, asistido por Ricardo Rodríguez, desaprovechó un mano a mano ante Crepeau, y Manzambi no pudo aprovechar el rebote. En el otro extremo, Larin se encontró solo frente a Kobel, pero su intento de regate fue infructuoso, en una jugada que pareció precedida por un fuera de juego no revisado por el VAR.
Con el transcurso de los minutos, el partido elevó su temperatura. Se vieron choques de intensidad desmedida, un par de entradas poco deportivas y una acción polémica: Larin desplazó el balón mientras Xhaka se preparaba para ejecutar un tiro libre. El centrocampista suizo, lejos de frenar su movimiento, impactó la pierna del canadiense. La patada no pareció accidental, pero el árbitro resolvió la situación con una salomónica doble amarilla, permitiendo que el juego continuara.
En la fase final del primer tiempo, ambas selecciones aparcaron la brusquedad y se volcaron más al ataque, aunque sin excesos. Larin, en un rápido contragolpe canadiense, intentó un recorte y un disparo al poste lejano que Kobel neutralizó. Embolo reclamó un penalti por un agarrón de Luc de Fougerolles que, curiosamente, en LaLiga española probablemente se habría señalado. Ahmed tuvo la última oportunidad para los anfitriones, tras un pase filtrado de Jonathan David, pero su remate careció de potencia.
Manzambi, Asistencia y Gol Decisivo
Tras el descanso, el partido experimentó un giro radical. Prácticamente en la primera acción de la segunda mitad, Manzambi, una de las figuras más destacadas del combinado helvético, recibió el balón con velocidad por la banda derecha. Apuró hasta el lateral del área y envió un pase magistral al punto de penalti, donde Rubén Vargas, completamente desmarcado, tuvo la calma para controlar y rematar con precisión al palo, enviando el balón al fondo de la red para el 1-0.
Este gol colocaba a los de Murat Yakin en la cima del grupo y sentenciaba a Canadá a un «exilio» en Estados Unidos para la fase eliminatoria. Los coanfitriones sintieron el impacto y se desconectaron del juego, sin que el cuerpo técnico reaccionara desde el banquillo, a pesar de tener a Alphonso Davies recuperado pero sin minutos. La verdadera reacción canadiense solo llegó tras el segundo tanto suizo. Una vez más, un balón largo de Jaquez desestabilizó la defensa de Canadá. Lo recibió Embolo, imparable en el forcejeo con los centrales, giró y asistió a un Manzambi que llegaba lanzado. El extremo del Friburgo no perdonó, batiendo a Crepeau con un disparo raso para el 2-0. Con este gol, Manzambi sumaba ya tres tantos y una asistencia en el torneo, una gesta para Suiza no vista desde los tres goles de Shaqiri en el Mundial de 2014.
La victoria suiza parecía encarrilada hacia un desenlace tranquilo, pero la pausa de hidratación cambió el panorama. Tras los cambios en ambos equipos y la reanudación, Saliba sorprendió a la zaga helvética. Se hizo con el balón en el área y asistió a Promise, quien, en su primera intervención, remató a la red, poniendo el 2-1. Suiza se vio obligada a sufrir en los minutos finales para defender su ventaja y evitar un empate que habría otorgado el liderato a los coanfitriones. Promise, con dos ocasiones, y Johnston tuvieron las últimas oportunidades para Canadá, pero no lograron la igualada. Así, mientras el equipo de Murat Yakin se asegura su estancia en Vancouver con un cruce a priori más accesible, Canadá emprenderá su viaje a Estados Unidos para continuar en la competición.
DnG
