Kazajistán Apuesta por la Genética Bovina Argentina para un Resurgimiento Ganadero Histórico
Históricamente arraigado en la cría de ganado, el pueblo kazajo, heredero de tradiciones nómadas y jinetes mongoles, busca revitalizar su sector. Los vastos pastizales de Kazajistán, ávidos de un renacer productivo, son el escenario de una ambiciosa estrategia. Con la visión de reverdecer la actividad ganadera y conquistar los exigentes mercados asiáticos, una delegación de alto nivel del país euroasiático visitó Argentina. El objetivo es claro: importar ganado bovino en pie y embriones de alta calidad para generar un auténtico boom ganadero en los próximos cuatro años.
Argentina y Kazajistán: Una Alianza Estratégica en Ganadería
La relación agropecuaria entre Argentina y Kazajistán, que por años mantuvo un intercambio limitado, está a punto de experimentar un salto inédito. La comitiva kazaja, integrada por el viceministro de Agricultura, Amangaliy Berdalin, y figuras clave como Syrym Ertaev y Dauren Salykov de la Unión de Criadores de Ganado de Kazajistán, recorrió importantes establecimientos rurales argentinos, evaluando el potencial genético.
Berdalin enfatizó que el «nivel actual de comercio en este sector sigue siendo insuficiente y no se corresponde con el potencial existente». El funcionario remarcó la necesidad de incrementar el comercio bilateral, posicionando a Argentina como «uno de los países líderes mundiales en producción ganadera» y destacando la priorización de la ganadería en la política económica kazaja.
Un Plan Ambicioso: Desarrollo Ganadero 2026-2030
Para materializar su visión, Kazajistán ha puesto en marcha un «Plan Integral de Desarrollo Ganadero 2026-2030«. Esta iniciativa busca aumentar significativamente el stock bovino, ovino y equino, con la meta de duplicar sus exportaciones hacia 2031. La importación de reproductores de alta calidad genética emerge como una herramienta central para alcanzar estos ambiciosos objetivos.
Kazajistán, con el quinto lugar a nivel mundial en superficie de pastizales, dispone de 61 millones de hectáreas aún sin explotar. El sector ganadero representa cerca del 40% del PIB agrícola, y aunque más del 60% de su población bovina es de la raza local Kazak White Head, el interés en mejorar y diversificar su genética es palpable. El stock ganadero kazajo alcanzó 8,5 millones de cabezas en 2025, según datos oficiales.
El gobierno kazajo ha desplegado un esquema agresivo de incentivos: líneas de financiamiento con tasas del 2,5% a diez años y subsidios directos de hasta US$1500 por cabeza adquirida. Además, proyecta la incorporación de 140.000 animales por año hasta 2030, subrayando la magnitud de su compromiso con el desarrollo ganadero euroasiático.
La Genética Argentina: Pilar de la Reconstrucción Ganadera Kazaja
Desde la perspectiva argentina, el subsecretario de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, Agustín Tejeda Rodríguez, confirmó la capacidad del país para satisfacer esta demanda. «La Argentina está en condiciones de hacer una producción importante de genética bovina«, afirmó, destacando también los avances sanitarios y los acuerdos bilaterales logrados, aunque reconociendo desafíos logísticos pendientes.
Angus y Hereford: Las Razas Estrella de la Demanda Kazaja
El interés kazajo se concentra principalmente en razas como Angus y Hereford, valoradas por su excelente adaptabilidad climática y la reconocida calidad de su carne. «Lo más importante para nosotros es el fondo genético del ganado«, sostuvo Dauren Salykov, director de la Unión de Criadores de Ganado de Kazajistán y presidente de la Asociación de Angus de Kazajistán. Buscan tanto animales en pie como embriones bovinos, consolidando un programa de un año con la expectativa de establecer a Sudamérica como un socio ganadero estratégico en cinco años.
Un Legado Histórico de Éxito
La relación ganadera entre ambos países no es un fenómeno nuevo. En la década de 1950, durante la era de Joseph Stalin, Kazajistán ya importó reproductores de Sudamérica, incluyendo Argentina y Uruguay, para mejorar su raza local. «Los resultados fueron muy buenos, por eso hoy vuelven a buscar esa genética», explicó Amadeo Derito, presidente de la Asociación Argentina de Angus. Este antecedente refuerza la actual estrategia kazaja: mejorar la calidad de carne para abastecer mercados cercanos de alta demanda, como China y Rusia, y proyectarse como un proveedor regional clave gracias a su ubicación estratégica entre Asia y Europa.
Desafíos y Oportunidades: Miradas al Futuro
Aunque existe un memorándum de cooperación en ciencia y tecnología a través del INTA, la delegación kazaja considera que esta relación «es limitada» y debe evolucionar hacia proyectos concretos, transferencia tecnológica y un comercio efectivo. La cooperación, según Berdalin, «requiere una transición hacia la implementación práctica».
El encuentro entre productores evidenció una diferencia generacional y de desarrollo, con jóvenes empresarios kazajos frente a experimentados ganaderos argentinos, pero todos unidos por un interés común. «Estoy seguro de que en nuestra próxima visita estaremos seleccionando cabezas para exportación», anticipó Salykov, reflejando el dinamismo y la seriedad del compromiso.
Santiago Deluca, cónsul honorario de Kazajistán en Argentina, contextualizó la visita como parte de una estrategia más amplia para reconstruir un sistema productivo ganadero que ha experimentado un retroceso. Destacó que las razas argentinas ya demostraron buena resistencia climática en condiciones similares, siendo fundamentales para este renacer.
Para Argentina, la oportunidad radica en capitalizar su principal activo: la genética. Con un rodeo donde más del 70% tiene influencia Angus, el país cuenta con una ventaja competitiva global consolidada. Si bien surge la ambivalencia sobre una futura competencia en el mercado de carne en Asia, como China, la alternativa de no vender a Kazajistán significaría que adquirirán ganado en otro lugar, como ya lo hicieron en Brasil y Uruguay. Se evalúan rutas de exportación eficientes, incluyendo un posible paso desde el Mar Negro hacia el Mar Caspio vía Georgia.
DnG
