Reforma Electoral en Honduras: El Desafío de la Segunda Vuelta y la Transparencia
El debate sobre el futuro electoral de Honduras se intensifica. Dennis Gómez, exmagistrado del desaparecido Tribunal Supremo Electoral (TSE), ha enfatizado que, en la actualidad, el Congreso Nacional carece del ambiente político necesario para aprobar una reforma constitucional que permita la implementación de la segunda vuelta electoral. Esta crucial modificación busca no solo garantizar la legitimidad democrática del presidente electo, sino también prevenir futuras crisis de gobernabilidad y mitigar el debilitamiento del sistema bipartidista tradicional.
La propuesta requiere una mayoría calificada de 86 votos en el Poder Legislativo y su posterior ratificación en la siguiente legislatura. Gómez lamenta la «moral de la situación» de los partidos políticos, cuyas interpretaciones y prioridades sobre las reformas varían drásticamente según estén en la oposición o en el gobierno. La urgencia de la segunda vuelta electoral en Honduras se hizo palpable tras los resultados de las elecciones generales de noviembre de 2025, donde Nasry Asfura ganó la presidencia por un estrecho margen de 0.72 puntos porcentuales sobre Salvador Nasralla.
Prioridad en el Congreso: Paquete de Reformas Electorales de Expertos
Un significativo avance se dio este miércoles con la presentación oficial al Congreso Nacional de un exhaustivo paquete de reformas electorales, elaboradas por un grupo de expertos y exmagistrados. Estas propuestas tienen como objetivo principal fortalecer la operatividad del organismo electoral, optimizar la organización de los procesos y, fundamentalmente, inyectar mayor transparencia y despolitización al sistema.
REDH Urge a Considerar las Reformas Electorales como Asunto Nacional
En este contexto, la Red de Observación Electoral de Honduras (REDH) ha alzado su voz, solicitando que las reformas electorales sean declaradas una prioridad en el Congreso Nacional. La implementación de estos cambios es vista como esencial para restaurar la confianza pública y evitar la recurrencia de denuncias de fraude electoral, problemas que han empañado procesos pasados.
Claves para la Transparencia: Ciudadanización de JRV y TREP del CNE
Más allá de la segunda vuelta, Dennis Gómez destaca otras reformas estructurales de interés nacional. La principal es la ciudadanización de las Juntas Receptoras de Votos (JRV). Su visión propone que los miembros de las mesas sean ciudadanos imparciales, desvinculados de partidos políticos, los cuales solo participarían como fiscales. Gómez advierte que, de no adoptarse esta medida, las JRV seguirán siendo un «caldo de cultivo» para las denuncias de fraude, citando casos históricos en los procesos electorales de Honduras.
Actualmente, las JRV están compuestas por representantes de los tres partidos mayoritarios (Nacional, Liberal y Libertad y Refundación), con vocales para partidos minoritarios, un esquema que, según Gómez, fomenta el tráfico de credenciales y la desconfianza. Otra propuesta fundamental es que el Consejo Nacional Electoral (CNE) desarrolle y opere su propio sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP). Con el apoyo de la academia, esta iniciativa eliminaría la costosa contratación de empresas externas, un factor que, en años anteriores, llegó a condicionar la realización de los comicios.
Detalles y Alcance del Nuevo Paquete de Reformas
El paquete de reformas, resultado de encuentros entre un grupo multipartidario de exmagistrados y exconsejeros electorales con la directiva del Congreso Nacional, abarca más de 70 modificaciones a la Ley Electoral vigente, además de la incorporación de nuevos artículos. El objetivo es claro: fortalecer la transparencia y despolitizar los procesos, especialmente las JRV.
Durante la exposición ante las autoridades legislativas, los exfuncionarios del extinto Tribunal Nacional de Elecciones (TNE), del TSE y del actual CNE, detallaron los alcances técnicos de la propuesta. Antonio Rivera Callejas, presidente de la Comisión de Asuntos Electorales, explicó que estas reformas buscan evitar lo sucedido en elecciones pasadas, tanto primarias como generales.
Entre las innovaciones de fondo se reitera la ciudadanización de las Juntas Receptoras de Votos, estableciendo que los tres integrantes de cada mesa no provengan de organizaciones partidarias, limitando a estas últimas a acreditar únicamente un fiscal. Asimismo, se plantea un nuevo esquema para las diputaciones suplentes, asignando este rol a los candidatos propietarios que, a pesar de no obtener un curul, lograron la mayor cantidad de votos, promoviendo una representación más justa.
Frente a la posibilidad de redactar una ley completamente nueva, los exmagistrados justificaron la vía de la reforma como una decisión pragmática, orientada a lograr consensos expeditos y cumplir con el ajustado cronograma de las próximas elecciones primarias, demostrando un compromiso con la funcionalidad del sistema electoral hondureño.
DnG
