Selección Brasileña Vence a Haití 3-0: Un Duelo de Fraternidad en la Copa del Mundo
El fútbol es capaz de construir puentes entre diferentes culturas. Más que un evento deportivo, la Copa del Mundo tiene el poder de acercar a pueblos de distintos países a través de sus partidos. Con esto en mente, la comunidad haitiana en Salvador se reunió este viernes 19 de junio en la Universidad Federal de Bahía (UFBA) para confraternizar en un día de celebración, ya que la selección de Haití se enfrentaría a Brasil.
Lazos Profundos: La Historia del Fútbol entre Brasil y Haití
La relación entre el país sudamericano y la nación caribeña está regada de fútbol. En 2004, un partido amistoso realizado en Haití después de un terremoto logró cesar los enfrentamientos armados en el país por algunos días, lo suficiente para dar un poco de paz a la población local. Dentro de esa relación de amistad que surgió entre ambos, nació una pasión. Pregunte a cualquier haitiano para quién va la hinchada en el partido y la respuesta de la mayoría será una: «No importa quién gane, seremos felices de cualquier manera».
Voces de la Comunidad Haitiana: Una Pasión Compartida que Trasciende
Fue exactamente así como el estudiante de ingeniería Olry Paul confesó pensar. Para él, los dos países son hermanos y la hinchada termina naturalmente dividida. A sus 24 años y alumno de la Universidad Federal de Bahía (UFBA), Olry llegó a Brasil el día exacto en que la Selección Brasileña fue eliminada de la última Copa. «Yo también lloré, porque soy fanático», rememora.
Ver la bandera caribeña en el campo es una emoción inédita. «Es sensacional para nosotros, los jóvenes, ver a Haití en la Copa por primera vez. El mundo entero investigará sobre nuestra historia», se enorgullece, proyectando un empate o incluso una victoria haitiana.
Olwitchneider Sainclair estuvo en la UFBA para ver el partido contra Brasil en la Copa del Mundo. Crédito: Alan Pinheiro/CORREIO
Esta conexión profunda, sin embargo, atraviesa el césped. Es el caso del poeta, pintor y estudiante de Letras Olwitchneider Sainclair, de 31 años. Políglota fluido en seis idiomas, lleva a Brasil en su trayectoria desde la infancia. Gracias al proyecto social brasileño Viva Rio, tuvo su primer contacto con la pintura en su país de origen. «Desde muy joven tengo esta conexión. Este partido representa la fraternidad y la ancestralidad, un buen diálogo entre dos países hermanos», reflexiona el artista, quien reside en Bahía desde hace tres años.
Para quien ya ha consolidado una vida entera en suelo soteropolitano, las semejanzas saltan a la vista. El encargado de almacén Elie Joseph, de 38 años, vive en Brasil desde hace más de una década. Residente de São Cristóvão, señala sin dudar lo que acerca a Salvador a su tierra. «El clima, el Carnaval, la gente. El pueblo bahiano es idéntico al nuestro. Es un pueblo alegre que, independientemente de las dificultades, siempre tiene una sonrisa en el rostro».
A pesar de la plena adaptación, Elie sortea la nostalgia repasando las raíces caribeñas a su hijo de cuatro años, nacido aquí. A la hora del partido, sin embargo, las elecciones del niño revelan el peso de la tierra natal: el padre hincha por Haití, pero el niño viste el verde y amarillo. «No puedo exigirle que hinche por mi país. Pero me aseguro de que sepa de dónde venimos», puntualiza el estoquista, quien ya planea llevar al niño a visitar Haití tan pronto como crezca un poco más.
Diplomacia Cultural: Más Allá del Campo de Juego, un Encuentro de Naciones
Aunque el partido fue un evento que impulsó esta reunión, lo que los llevó a confraternizar desde temprano fue el lanzamiento oficial de la diplomacia cultural haitiana en Bahía, que contó con charlas, música, gastronomía haitiana y, claro, la exhibición del partido. Cuando la partida comenzó, todos estaban felices incluso antes de que acabara. Independientemente del resultado final, el sentimiento era uno solo: felicidad.
Esta iniciativa reunió a representantes de los medios diplomático, académico, gubernamental y cultural, así como a miembros de la comunidad haitiana, en torno a una reflexión sobre los lazos históricos, culturales y humanos que unen a Haití, Bahía y Brasil. El objetivo fue fortalecer el conocimiento mutuo entre los pueblos, promover el patrimonio cultural haitiano, incentivar los intercambios académicos y artísticos, desarrollar nuevas alianzas institucionales y hacer de la cultura un instrumento de diálogo, cooperación y acercamiento duradero.
“La elección de cerrar esta jornada con la transmisión del partido de fútbol de la Copa del Mundo de 2026 entre Brasil y Haití está plenamente alineada con ese espíritu. El fútbol, así como la cultura, posee esa capacidad excepcional de reunir a los pueblos, crear emociones compartidas y fortalecer los lazos de amistad más allá de las fronteras. De hecho, el lema del evento es: ‘El fútbol acerca, la cultura conecta’. Más que una competición deportiva, este momento será una celebración de la fraternidad, la amistad y el respeto mutuo que unen a los pueblos haitiano y brasileño, además de simbolizar el acercamiento que deseamos promover por medio de esta nueva iniciativa de diplomacia cultural”, afirmó el cónsul general del Haití en Salvador, Henri Claude Voltaire.
DnG
