Los ‘Verdeamarelos’ Fallan un Penalti en el Primer Tiempo con Guimarães, en la Reanudación se Desata el Delantero del City
Hace años, una Noruega eliminando a Brasil habría sido un sismo. Pero el Mundial ha cambiado. Ni Ancelotti obró el milagro. Brasil no levanta la Copa desde 2002 y la espera se extenderá por veintiocho años. Noruega avanza a cuartos, sorprendiendo a muchos que no siguieron de cerca a Haaland. Los vikingos son sólidos, potentes y gestionan momentos clave: controlan, ralentizan, golpean. Haaland suma su sexto y séptimo gol. Nyland fue sobresaliente, pero los errores de Brasil al fallar un penalti y dos ocasiones claras fueron determinantes. Quizás, ahora se entiende, Italia poco pudo hacer.
Oportunidad Perdida
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En un duelo tan equilibrado, un episodio cambia todo. El penalti mal ejecutado por Guimarães, atajado por Nyland, fue decisivo. Nace de fallos: Ajer, defensor noruego, entra imprudentemente sobre Cunha, lanzado por Martinelli. Aún más cuestionable fue el árbitro Elfath, quien tardó cuatro minutos en señalar la pena máxima, un error evidente. Bruno dispara débil y poco angulado, pero Nyland se erige en figura, frustrando a Guimarães, Martinelli y Vinicius. Tres amenazas neutralizadas, Noruega se mantuvo en juego con fortuna y estrategia.
Estrategia Fallida
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Esta Noruega difiere de la que clasificó al Mundial. Su brigada, conocida por movimiento colectivo y presión alta, apenas mostró estas cualidades al inicio, salvo por un gol anulado a Berg. Tras ese susto, Noruega se replegó en un 4-5-1 compacto, arriesgando solo al abrir espacios en contras. Los centrales no convencen, Sorloth por derecha parece desubicado, y Nusa apático. Ninguno superaría el minuto 45.
Los Ajustes de Ancelotti
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Ancelotti, sin Paquetá, optó por una variación táctica de utilidad incierta. Con 4-3-3 y Casemiro, encontró equilibrio. Para incluir a Martinelli, el mejor, viró a un 4-2-4, ubicando al atacante del Arsenal como segundo punta. El intercambio de roles con Vinicius, llevado al centro para liberar a Martinelli, duró un cuarto de hora. Vini sufrió en el medio, y tampoco por izquierda tuvo su mejor día. Noruega, a pesar del cansancio, ajustó su posicionamiento. Comenzó a activar a Haaland quien, con su poderío, desarmó la defensa central, abriendo espacios para incursiones que Alisson detuvo ante Odegaard, señales claras de un cambio de tendencia.
Vinicius y Neymar: La Búsqueda Desesperada
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Un error puede perdonarse, dos son demasiados. Endrick, recién ingresado por Cunha, falla un gol cantado; Vinicius lo dejó solo ante Nyland con un pase magistral, pero el joven ni encontró la portería. El problema de Brasil es su falta de resolución y dependencia de Vinicius. Un Brasil muy «obrero» que Ancelotti intentó revitalizar con Neymar antes del cierre. Pero Noruega aceleró: el cambio decisivo fue Schjelderup, quien primero forzó una gran parada de Alisson y luego, al 35′, centró para que Haaland rematara de cabeza, superando a Gabriel. Nyland se vistió de héroe al final, salvando un empate casi seguro. Luego, Haaland sentenció. El penalti de Neymar al 55′ cambió el resultado, no la historia.
El Duelo Épico
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Un octavo de final de gran atractivo: la técnica brasileña, que sufrió y remontó ante Japón, contra la solidez escandinava, que eliminó a Costa de Marfil y lleva ventaja en los enfrentamientos directos con la ‘Seleção’. Como si fuera poco, el cara a cara entre Vinicius y Haaland justificó por sí solo el precio de la entrada.
DnG
