Luís Castro se juega el puesto en el Grêmio ante el Mirassol por la Copa de Brasil
En el centro de las críticas en Porto Alegre, el técnico Luís Castro afronta este miércoles una auténtica prueba de fuego al frente del Grêmio. El conjunto tricolor se mide al Mirassol en un partido decisivo correspondiente a los octavos de final de la Copa de Brasil. En el encuentro de ida, disputado en el Estadio Maião, en el interior paulista, ambos equipos firmaron un empate 1-1. Tras quedar fuera de la Copa Sudamericana y encontrarse en la zona de descenso del Brasileirão, una nueva debacle podría precipitar la destitución del entrenador portugués.
Desde el parón por el Mundial, el Grêmio acumula cinco encuentros sin conocer la victoria, un balance que se desglosa en tres empates y dos derrotas. Un triunfo este miércoles no solo significaría la clasificación, sino también una vía de redención tanto para la plantilla como para el cuerpo técnico en un momento donde el ambiente en el club es sumamente tenso.
Novedades en la alineación del Grêmio
Para este crucial compromiso, el Grêmio sufre bajas sensibles. El extremo derecho Tetê será la ausente principal debido a un edema muscular en la cadera. Sin embargo, el recientemente fichado caboverdiano Jovane Cabral podría sumar sus primeros minutos en el fútbol brasileño. Por su parte, el centrocampista croata Krovinovic sigue sin poder ser inscrito por cuestiones burocráticas en la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).
Todo apunta a que el técnico luso apostará por mantener un esquema con tres mediocentros defensivos, recuperando además a Walter Kannemann tras cumplir su sanción. “Conseguimos un empate que queda lejos de lo que queríamos, pero abre la oportunidad de disputar una verdadera final este miércoles con el apoyo de nuestra afición”, declaró Luís Castro en la previa.
El Mirassol busca una clasificación histórica
Por su parte, el Mirassol llega a Porto Alegre impulsado por una racha de mejora en el Brasileirão, aunque con ausencias importantes. El guardameta titular, Walter, sufrió una lesión en el muslo y será reemplazado por Alex Muralha. Conscientes del contexto, el conjunto paulista adoptará un planteamiento cauto, con líneas muy juntas para ahogar los intentos de ataque del rival. Su entrenador, Rafael Guanaes, reconoció que la saturación del calendario complica mantener un rendimiento óptimo.

“Tenemos muchos partidos seguidos y necesitamos tirar de toda la plantilla. Lo fundamental es que cada futbolista esté preparado para rendir al máximo cuando le toque la oportunidad”, señaló Guanaes. Con apenas dos participaciones previas en el torneo copero, el Mirassol eliminó al Red Bull Bragantino en la fase anterior y alcanzó por primera vez los octavos, por lo que un boleto a los cuartos de final tendría un valor histórico para la institución.
Desafíos también en la Copa Libertadores
Además de su buen momento en el ámbito nacional, el Mirassol —que finalizó segundo en el Grupo G de la Libertadores— se prepara para enfrentar a la LDU de Quito en los octavos de final del torneo continental. El duelo de ida se celebrará en el Estadio Maião, después de que el club lograra convencer a la CONMEBOL para flexibilizar el requisito de aforo mínimo de 15.000 espectadores.
Gracias a la presentación de informes detallados sobre las obras ejecutadas, que incluyeron una inversión cercana a los 8 millones de reales en la modernización del estadio, mejoras en la iluminación y protocolos de seguridad internacional, el club obtuvo el visto bueno de la entidad sudamericana para albergar el evento en su propia casa durante su primera experiencia en la máxima competición continental.
DnG
