Maspalomas, en Gran Canaria, sorprende con su inmenso mar de dunas, un paisaje sahariano junto al Atlántico. El viento modela estas montañas de arena que cambian con el tiempo.
Océano, desierto y oasis: este contraste único hace de Maspalomas uno de los paisajes naturales más singulares de Europa. Es un espacio protegido y símbolo icónico de Gran Canaria.
Mucho más que una playa: un ecosistema único en Europa
Las Dunas de Maspalomas son Reserva Natural Especial (casi 400 hectáreas), con cuatro ecosistemas: dunas móviles, playa, charca y palmeral.

Formado por arena y vientos alisios durante milenios, es un paisaje vivo y cambiante. Las dunas se desplazan, modificando su perfil.
La Charca de Maspalomas es refugio clave para aves migratorias (Europa-África) y hogar de especies endémicas como el lagarto gigante de Gran Canaria.
Su riqueza ecológica exige senderos delimitados y normas estrictas para proteger este frágil espacio.
Una playa para todo el año
Junto a las dunas, se extiende una playa de casi tres kilómetros de arena dorada. El clima permite bañarse casi todo el año.

Cerca del faro, servicios y ambiente familiar. Hacia la Punta de Maspalomas, la playa es más tranquila y natural, con zonas para naturismo.
Con 24 grados de media anual, Maspalomas es destino top en Europa para disfrutar del mar en otoño e invierno.
El faro que marcaba la ruta hacia América
El Faro de Maspalomas (s. XIX), guía de barcos a América, es un gran símbolo de Gran Canaria. Su paseo marítimo inicia junto a él.

Cómo visitar las dunas de Maspalomas sin dañar este espacio protegido
No todo el campo de dunas es de libre acceso.
Para conservar este ecosistema, existen senderos señalizados. Respetar itinerarios y evitar zonas sensibles es crucial para preservar este paisaje natural.
En verano, la arena alcanza temperaturas muy elevadas. Planifica tu paseo a primera o última hora.
El detalle que muchos visitantes pasan por alto
El tesoro de Maspalomas es su conjunto: dunas, playa, palmeral y laguna. Este humedal vital para aves migratorias (Europa-África) es un espacio natural valioso. Un paisaje vivo y cambiante, cuya conservación depende del visitante. Explora todo el conjunto, merece la pena.

Antes de ir
- Tipo de playa: Arena fina y dorada.
- Longitud: 6 km (Maspalomas a Playa del Inglés).
- Acceso: Sencillo, desde el paseo marítimo.
- Servicios: Duchas, aseos, hamacas, sombrillas, socorristas, restauración, deportes.
- Mejor momento: Mañana temprano o atardecer (luz y temperatura agradable).
- Consejo: Evita las dunas al mediodía en verano (arena muy caliente); mejor a primera o última hora.
- Importante: Es espacio protegido. Camina solo por itinerarios señalizados para conservarlo.
QUÉ VER CERCA DE LA PLAYA DE MASPALOMAS
El faro de Maspalomas, el gran símbolo del sur de Gran Canaria
El Faro de Maspalomas (s. XIX), guía de barcos a América, es icono de Gran Canaria. Su paseo marítimo ofrece vistas de océano y dunas fundiéndose. Al atardecer, la luz dorada es inolvidable.

Roque Nublo, el mirador natural más espectacular de Gran Canaria
A una hora de Maspalomas, el Roque Nublo (80 m, 1.813 m s.n.m.) es el monolito volcánico más icónico de Gran Canaria. Un sendero (40 min) ofrece panorámicas espectaculares, con el Teide visible.

Puerto de Mogán, el pueblo marinero con más encanto del sur de la isla
Puerto de Mogán es excursión imprescindible: casas blancas, canales, balcones con buganvillas y puerto deportivo. Conserva ambiente pesquero, con restaurantes y playa tranquila. Viernes, su mercadillo es imperdible.

Palmitos Park, una escapada ideal para viajar con niños
Palmitos Park, en el sur de Gran Canaria, es parque botánico y zoológico con orquídeas, mariposario, acuario, reptiles y aves. Sus shows de rapaces y delfines son ideales para familias.
DnG
