3138

Garrafal error de Fox da chance a histórica remontada Knicks

Equipo ClickDirecto

La Remontada Inédita de los Knicks en las Finales NBA: Un Colapso Histórico de los Spurs

Un Sueño de Campeonato a Punto de Concretarse

Durante casi 47 minutos, los San Antonio Spurs parecían tener el control absoluto, listos para abandonar el Madison Square Garden con las Finales de la NBA empatadas a dos partidos. Tras haber liderado por un contundente 81-52 en el tercer cuarto, lograron silenciar a la vibrante multitud neoyorquina y se encontraban al borde de recuperar la ventaja de cancha local, después de haber cedido los dos primeros encuentros en casa. Incluso después de que los Knicks orquestaran una furiosa remontada en la segunda mitad, aniquilando por completo la ventaja de 29 puntos de San Antonio, los Spurs aún mantenían una última esperanza, una oportunidad para evitar que Nueva York se acercara a su primer título desde 1973.

La Decisión que Marcó el Destino: De’Aaron Fox Bajo Escrutinio

Entonces, en los instantes finales, llegó una jugada que podría perseguir a San Antonio durante años. Con los Spurs liderando 106-105 y menos de 15 segundos en el reloj, un tiro flotante de Jalen Brunson rebotó hacia la cancha trasera. El balón suelto fue perseguido por De’Aaron Fox, quien esprintó con decisión hacia la canasta, teniendo solo a OG Anunoby detrás de él y lo que parecía una canasta decisiva. Sin embargo, en lugar de manejar el balón, agotar el reloj y forzar una falta que asegurara la posesión o el triunfo, Fox optó por atacar el aro. Una decisión que OG Anunoby interceptó con un bloqueo crucial, negándole la canasta.

Segundos después, con el balón en poder de los Knicks, Brunson erró un triple lejano. Pero, emergiendo desde la clave, Anunoby se elevó y encestó la bandeja ganadora con solo 1.2 segundos restantes, sellando una improbable victoria por 107-106. Esta remontada de 29 puntos se convierte en la más grande en la historia de las Finales de la NBA.

Las Declaraciones de Fox y la Dura Crítica de Charles Barkley

De’Aaron Fox no eludió la responsabilidad y explicó su razonamiento post-partido: «Tienes que anotar. Intentar una bandeja, conseguir tres [puntos]. Forzarlos a necesitar un triple», afirmó. Sobre la jugada bloqueada, reconoció: «OG hizo un buen bloqueo». Al ser cuestionado sobre por qué no aguantó el balón o forzó la falta, el base fue directo: «Simplemente pensé que sería capaz de superarlos corriendo. Eso es todo.»

Sin embargo, su explicación hizo poco para acallar la oleada de críticas. En el programa posterior al partido de TNT, Charles Barkley no se anduvo con rodeos, emitiendo un veredicto que rápidamente resonó en redes sociales y medios deportivos. «Fue una jugada estúpida», sentenció Barkley. «No tenía que tirar ese balón.» Esta contundente evaluación reflejó el sentir general en el mundo del baloncesto, donde muchos señalaron las opciones más seguras que Fox tenía a su disposición, como el uso del último tiempo muerto o la búsqueda de una falta.

Un Desmoronamiento Más Profundo: El Colapso Ofensivo de San Antonio

Reducir la debacle a una única posesión sería simplificar en exceso lo ocurrido. El error de Fox fue el epílogo de un desmoronamiento mucho más amplio que había comenzado antes. San Antonio anotó unos impresionantes 76 puntos en la primera mitad, pero solo 30 tras el descanso. La fluida circulación de balón y la efectividad en los tiros de larga distancia que habían desarticulado la defensa de Nueva York se desvanecieron por completo a medida que los Knicks recortaban distancias.

«Obviamente dejamos que se nos escapara, estando arriba [29 puntos]», admitió Fox. «Nos alejamos de hacer las cosas que nos hicieron estar arriba y nos pusieron en esa posición. Creo que jugamos un poco más lento; el balón no se movió de la misma manera en la segunda mitad que en la primera. No tuvimos fluidez en el ataque.»

El entrenador de los Spurs, Mitch Johnson, compartió la misma percepción: «Nos alejamos de lo que nos dio los 76 puntos en la primera mitad. Luego, en ocasiones, la agresividad y la convicción con la que jugamos al principio se disiparon un poco. Ellos hicieron algunas canastas. Ahí es donde se sintió un poco el impulso. Solo necesitábamos unas cuantas jugadas más con mentalidad fuerte para terminar el trabajo. Haber hecho tan buen trabajo en la primera mitad, conseguir la ventaja que tuvimos y no terminar el trabajo, es, cuanto menos, decepcionante.»

Wembanyama, quien no pudo ver el intento de bandeja de Fox al caer al suelo, fue igualmente conciso sobre el rendimiento de su equipo: «Claramente no fuimos los más hambrientos en la segunda mitad. Dejamos de mover el balón. Dejamos de ejecutar.»

El Amargo Despertar: 3-1 y un Camino Cuesta Arriba

Esta dura realidad es lo que más golpea a San Antonio. El intento de bandeja de Fox no causó el colapso, sino que fue el golpe de gracia. Los Spurs ya habían dilapidado una ventaja de 29 puntos; lo que hizo la jugada fue anular su última oportunidad de sobrevivir a ese desastre. «Ir 3-1 abajo es obviamente muy diferente», reflexionó Fox. «Pero sentimos que tenemos un equipo capaz de remontar esto.»

Minutos antes, los Spurs se veían con la serie empatada, un impulso arrollador y un camino despejado hacia el campeonato. Un solo error después, se enfrentan a una realidad que minutos antes parecía impensable.

DnG