Decenas de personas en Estados Unidos han enfermado por un parásito comúnmente vinculado a productos agrícolas frescos contaminados que puede provocar semanas de diarrea acuosa. Sin embargo, existen maneras de protegerse y seguir disfrutando de la abundancia de frutas y verduras del verano.
La fuente exacta de uno de los mayores brotes de infecciones por Cyclospora registrados en el país en los últimos años aún se desconoce. Además, puede resultar difícil determinar qué alimento tuvieron en común las personas enfermas pues, en ocasiones, el origen es un solo ingrediente presente en distintas recetas, como la albahaca o el cilantro.
Afortunadamente, las infecciones por Cyclospora suelen responder al tratamiento con antibióticos y rara vez provocan complicaciones graves. También hay medidas que pueden ayudar a evitar el contagio por completo. A continuación, algunos consejos para reducir el riesgo:
¿Qué es la Ciclosporosis?
La ciclosporosis es una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, un organismo unicelular microscópico de forma esférica. Este parásito infecta el intestino delgado y provoca la enfermedad.
Vector de Contagio: ¿Cómo se Transmite la Cyclospora?
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el parásito Cyclospora se contrae en humanos al consumir alimentos (como verduras o frutas) o agua contaminados con este organismo. La transmisión suele ocurrir cuando dichos alimentos o agua entran en contacto con heces humanas.
Síntomas de la Ciclosporosis: Identifica las Señales
Los síntomas más comunes de la ciclosporosis suelen manifestarse entre dos días y dos semanas después del contagio inicial. Las personas infectadas pueden experimentar:
- Diarrea líquida y frecuente
- Dolor abdominal
- Pérdida de peso y apetito
- Fatiga
- Náuseas y vómitos
- Fiebre leve
- Deshidratación
Tratamiento de la Ciclosporosis: Opciones y Recomendaciones
Su médico puede diagnosticar la infección mediante un análisis de una muestra fecal. Sin embargo, el parásito puede ser difícil de detectar, incluso en personas con síntomas, por lo que a menudo se requiere el análisis de múltiples muestras.
Una vez diagnosticado, el médico puede recetar antibióticos como trimetoprim con sulfametoxazol (conocidos como Bactrim, Septra o Cotrim).
Adicionalmente, se recomienda reposo y una adecuada ingesta de líquidos, especialmente en pacientes con diarrea, para reponer electrolitos y prevenir la deshidratación.
Aunque muchas personas pueden recuperarse sin antibióticos, la enfermedad no tratada puede durar desde días hasta un mes o más, con síntomas que pueden reaparecer. Las personas con problemas de salud subyacentes o inmunodeprimidas tienen un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave o prolongada. Generalmente, la ciclosporosis no es una enfermedad mortal.
Cyclospora: Un Desafío en el Rastreo de Brotes
Más de 1,500 personas han sido diagnosticadas con esta infección parasitaria en Michigan, y se investigan casos similares en otros 30 estados, marcando uno de los brotes más grandes en el país en años recientes. Afortunadamente, no se han reportado muertes.
En Puerto Rico, el Departamento de Salud detectó el primer caso en una persona con historial de viaje internacional, no vinculado al brote estadounidense.
Investigar los brotes de ciclosporosis es complejo, y las fuentes de contaminación alimentaria son difíciles de identificar. Las investigaciones pueden extenderse por meses y, en ocasiones, no logran establecer un origen claro.
Históricamente, las infecciones se han vinculado al consumo de frutas o verduras expuestas a agua de riego contaminada con materia fecal. Los productos contaminados pueden llegar a supermercados y restaurantes por igual, complicando aún más el rastreo.
Los brotes son más frecuentes entre finales de la primavera y el verano, ya que este parásito prospera en climas cálidos, infecta los intestinos y se transmite a través de las heces.
Protege Tu Salud: Consejos Clave de Seguridad Alimentaria
Aunque la fuente exacta del brote actual es incierta, sirve como un recordatorio crucial de la importancia de la higiene básica. Lavarse las manos con agua y jabón después de usar el baño y antes de manipular alimentos es fundamental, como enfatiza la Dra. Erika Noel, pediatra y profesora asistente de la facultad de Medicina de Hawái.
Es importante destacar que los desinfectantes de manos a base de alcohol no son efectivos contra Cyclospora; solo el agua y el jabón logran destruir o remover el parásito de las manos.
Brotes anteriores de ciclosporosis se han relacionado con productos como frambuesas, albahaca, cilantro, vainitas (snow peas) y mezclas de ensaladas. Para reducir el riesgo, los CDC ofrecen las siguientes recomendaciones al lavar productos agrícolas:
- Hierbas (cilantro, albahaca): Separe las hojas para un lavado individual.
- Cebollas verdes: Corte las raíces, retire la capa exterior y enjuáguelas bajo el agua mientras frota la superficie.
- Cocción: Cocinar frutas o verduras hasta alcanzar una temperatura interna de 158 grados Fahrenheit (70 grados Celsius) elimina el parásito Cyclospora.
Investigaciones sugieren que lavar frutas y verduras con vinagre puede ser beneficioso. Aunque no mata el parásito, ayuda a desprenderlo de la superficie. Se recomienda sumergir los productos en una mezcla de tres partes de agua y una de vinagre, agitarlos durante unos minutos y luego enjuagarlos. Un escurridor de ensaladas puede ayudar a eliminar cualquier sabor residual.
En lugar de comprar mezclas de ensaladas ya preparadas, considere adquirir lechuga entera y retirar las hojas exteriores.
Para melones, cepille bien la cáscara antes de cortarlos para evitar que el cuchillo transporte gérmenes de la superficie a la pulpa.
Siempre que sea posible, pele las frutas y verduras.
Finalmente, no olvide lavar y desinfectar tablas de cortar y todas las superficies de la cocina después de preparar alimentos.
Productos Agrícolas: ¿Cuáles Son los Más Difíciles de Limpiar?
Ciertos alimentos presentan un desafío mayor en su limpieza debido a sus características:
- Productos con hendiduras o piel delicada: Verduras como el brócoli y la coliflor son particularmente difíciles de limpiar a fondo.
- Bayas: Dada su fragilidad, se sugiere cocinarlas (en tartas o mermeladas) en lugar de consumirlas crudas, para reducir el riesgo.
- Vegetales de raíz: Zanahorias, papas y rábanos, que crecen bajo tierra y suelen estar cubiertos de tierra, también son más complicados de higienizar correctamente.
Incluso las mezclas de ensaladas ya preparadas y etiquetadas como «lavadas» deberían ser relavadas con agua y vinagre para una mayor seguridad.
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