En un momento de efervescencia por el Mundial de Fútbol en Estados Unidos, fiscales federales y agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) han intensificado la toma de testimonios sobre las intrincadas operaciones financieras de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en territorio estadounidense. Esta profunda investigación del Departamento de Justicia busca desentrañar el modus operandi de la entidad que preside Claudio “Chiqui” Tapia, analizando la canalización de cientos de millones de dólares a través del sistema financiero del país y la posible comisión de delitos como lavado de activos o fraude bancario bajo jurisdicción norteamericana.
Una de las reuniones clave se llevó a cabo la semana pasada vía videoconferencia, extendiéndose por tres horas, y tuvo como protagonista al empresario Guillermo Tofoni, conocido por haber denunciado a Claudio «Chiqui» Tapia y Pablo Toviggino por presunta defraudación. En este encuentro participaron fiscales y agentes del FBI radicados en Washington DC y Miami. Aunque Tofoni prefirió no confirmar ni desmentir la reunión ante LA NACION, se sabe que los investigadores buscan activamente testigos con conocimiento directo de la gestión de Tapia y Pablo Toviggino al frente de la AFA y de TourProdEnter LLC, la empresa del productor teatral Javier Faroni, encargada de administrar los contratos comerciales de la entidad en el exterior.
La pesquisa preliminar en Estados Unidos, gestada durante 2025 y revelada por LA NACION a fines de mayo, está liderada por un equipo de fiscales federales de alto perfil: Patrick Gushue y Christopher Ting (Washington DC), y Michael Berger (distrito Sur de Florida). Gushue, de la Unidad de Integridad Bancaria, dirige el Programa Piloto de Premios para Denunciantes Corporativos; Ting tiene experiencia en delitos financieros; y Berger es un abogado litigante senior clave en la Fiscalía Federal del Sur de Florida, con antecedentes en casos de lavado de activos de gran envergadura.
Estos fiscales han puesto el foco en las actividades de TourProdEnter LLC desde que esta asumió como agente de cobro de los millonarios contratos que la AFA firmó con patrocinadores y otras compañías. La meta es reconstruir el flujo de fondos administrados por Faroni (dueño de TourProdEnter) y su esposa, Erica Gillette, a través del sistema financiero estadounidense. LA NACION consultó al Departamento de Justicia sobre la investigación, que podría incluir requerimientos a bancos y empresas, pero no obtuvo respuesta.
Paralelamente, la AFA ha comenzado a activar su defensa en EE. UU. Tomás Regalado, “embajador” de la entidad para Norteamérica, y el penalista argentino Mariano Lizardo, participaron en un foro en Miami, donde reclamaron respeto por la presunción de inocencia, enfatizando que “las medidas de investigación por sí solas no determinan responsabilidad ni culpabilidad”.
Las Cuentas de TourProdEnter: Un Escrutinio Millonario
Documentación exclusiva obtenida y analizada por LA NACION, y revelada entre fines de 2025 y principios de este año, demuestra que Erica Gillette y Javier Faroni (exlegislador bonaerense del Frente Renovador) movilizaron al menos cientos de millones de dólares a través de cuentas en cinco importantes entidades financieras estadounidenses: Citibank, Synovus, Bank of America, JP Morgan y PNC Bank.
A través de estas cuentas, TourProdEnter LLC administró no menos de US$260 millones correspondientes a ingresos de la AFA. No obstante, los registros bancarios analizados indican que solo una fracción de estos fondos puede vincularse directamente con gastos operativos identificables de la entidad que preside Tapia. Adicionalmente, se identificaron US$57 millones distribuidos entre diversas sociedades y beneficiarios cuya justificación económica resulta opaca en la documentación relevada. Un ejemplo específico es la transferencia de US$317.868 de Socios Technologies a la cuenta de TourProdEnter en Bank of America el 3 de octubre de 2023.
Entre las transferencias más sospechosas, figuran giros por decenas de millones de dólares a sociedades sin contraprestación aparente, presuntamente controladas por individuos que percibían planes sociales y residían en Bariloche o Buenos Aires. La investigación también desvela pagos a SOMA SRL y Cabello SRL, sociedades ligadas a Toviggino y su familia, así como a la pareja del dirigente y a miembros de la familia de un supuesto “guía espiritual” de la selección argentina.
Capítulo Previo: Los Antecedentes de la Investigación
El interés de las autoridades estadounidenses por las finanzas de la AFA no es reciente. Se remonta a septiembre de 2024, cuando el Ministerio de Seguridad argentino, bajo la dirección de Patricia Bullrich, transmitió a funcionarios de EE. UU. información sobre posibles riesgos asociados a la entidad deportiva. Esta acción se dio tras una reunión con Guillermo Tofoni, quien impulsó “discoveries” judiciales fundamentales para desvelar información bancaria de TourProdEnter LLC que de otro modo habría permanecido oculta.
Inicialmente, los agentes del FBI consideraron que el conflicto entre Tofoni, Tapia y la AFA no presentaba elementos suficientes para una investigación criminal formal. Sin embargo, este escenario cambió drásticamente tras las revelaciones de LA NACION desde fines de diciembre pasado, que expusieron una compleja red de operaciones financieras, bancarias y societarias centradas en el estratégico estado de Florida.
La investigación periodística detalló que TourProdEnter LLC funcionó como un vehículo clave para el cobro de los contratos internacionales de la AFA, canalizando cientos de millones de dólares de multinacionales como Adidas (US$60 millones) y Warner (US$40 millones). Estas transacciones ocurrieron en un periodo en que Argentina enfrentaba estrictas restricciones cambiarias y múltiples cotizaciones del dólar, un contexto que añade complejidad al escrutinio.
Según el contrato vigente hasta diciembre de este año, la empresa de Faroni y Gillette percibió un considerable 30% de todos los ingresos internacionales netos de la AFA durante los últimos cuatro años, además de una comisión del 10% sobre los egresos logísticos. Todas estas operaciones constituyen la documentación crucial que el Departamento de Justicia y el FBI analizan exhaustivamente hoy, con el fin de determinar la viabilidad de avanzar hacia una investigación penal formal bajo jurisdicción estadounidense.
DnG
