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Exxon gana a Cuba en la Suprema por activos incautados

Equipo ClickDirecto

Victoria Legal Clave: Exxon Mobil Hacia la Compensación por Activos Confiscados en Cuba

La Corte Suprema de Estados Unidos ha abierto la puerta para que Exxon Mobil busque compensación de entidades cubanas por los activos de petróleo y gas que el gobierno comunista confiscó en 1960. Esta decisión marca un hito en la prolongada disputa sobre propiedades nacionalizadas tras la ascensión de Fidel Castro al poder.

El Legado de una Confiscación: Más de Seis Décadas de Lucha por Justicia

En aquel entonces conocida como Standard Oil, Exxon operaba más de 100 estaciones de servicio, refinaba y distribuía combustible por toda la isla. Sus activos fueron abruptamente expropiados tras la nacionalización de la propiedad privada en Cuba. Posteriormente, Exxon demandó a tres empresas estatales cubanas, alegando que habían explotado sus refinerías y estaciones de servicio robadas sin la debida compensación.

Este caso es uno de los dos litigios relevantes este periodo sobre el alcance de las demandas de miles de estadounidenses que buscan indemnización en tribunales de EE. UU. por propiedades confiscadas por el gobierno cubano. En un fallo anterior de mayo, los jueces respaldaron abrumadoramente a un negocio portuario estadounidense que demandó a importantes líneas de cruceros por utilizar muelles confiscados en La Habana.

El Respaldo de la Administración Trump y la Estrategia Diplomática

La reciente decisión judicial se produce en un momento en que la administración Trump intensifica la presión sobre el país caribeño, bloqueando los envíos de petróleo desde Venezuela y México a la isla. La administración había apoyado la postura de Exxon en el caso, argumentando ante los jueces que tales demandas son una herramienta diplomática crucial para disuadir la inversión extranjera en Cuba.

Aunque generalmente los gobiernos extranjeros y sus empresas están protegidos de responsabilidad en los tribunales estadounidenses bajo la Ley de Inmunidades Soberanas Extranjeras (FSIA), Exxon argumentó que calificaba para una exención a esta prohibición.

La Ley Helms-Burton: La Clave para Superar la Inmunidad Soberana

En una votación de 6 a 3, la mayoría conservadora de la Corte acordó la aplicación de una ley separada: la Ley Helms-Burton. Según la Corte, esta legislación permite tales demandas contra Cuba y entidades cubanas a discreción del presidente. El juez Brett M. Kavanaugh, un firme defensor del poder ejecutivo, señaló que los presidentes, y no los tribunales, son la «autoridad que controla estas demandas». Agregó que «el presidente ha determinado que permitir esas demandas promoverá los intereses de la política exterior de EE. UU.», y bloquearlas por otras leyes federales «frustraría el diseño del Congreso y contravendría directamente los juicios de política exterior del presidente».

Los tres jueces liberales discreparon. La jueza Elena Kagan argumentó que la Ley Helms-Burton no eliminaba la protección de responsabilidad que la ley federal normalmente otorgaba a los estados extranjeros, incluyendo Cuba. La ley citada por la mayoría, escribió, «no dice ni una palabra sobre el tema» de perforar la inmunidad tradicional para los gobiernos extranjeros.

Advertencias y el Camino por Delante en un Litigio de Alcance Global

La sentencia devuelve el caso a los tribunales inferiores para procedimientos adicionales. En un comunicado, Exxon Mobil calificó la decisión como un «momento crítico en un esfuerzo de 60 años para ser compensados por lo que el gobierno cubano incautó ilegalmente». Un abogado que representa a las entidades cubanas no respondió a una solicitud de comentarios.

Tras la confiscación de bienes de empresas estadounidenses hace más de seis décadas, los inversores estadounidenses presentaron reclamaciones ante el gobierno de EE. UU. a través de la Comisión de Liquidación de Reclamaciones Extranjeras, una agencia del Departamento de Justicia. La pérdida de Exxon se valoró en más de $70 millones en 1969.

Décadas después, el Congreso aprobó la Ley de Libertad y Solidaridad Democrática Cubana, también conocida como Ley Helms-Burton. Esta ley declaró que la resolución de las reclamaciones de propiedad era una condición central para restablecer los lazos económicos y diplomáticos con Cuba. Una disposición de la ley permitía a los estadounidenses demandar en tribunales federales por el «tráfico» o uso de activos incautados por el gobierno cubano.

Sin embargo, hasta la primera administración Trump, presidentes de ambos partidos habían suspendido la disposición que permitía estas demandas, consideradas controvertidas política y diplomáticamente. La ley fue aprobada en 1996 después de que cazas cubanos derribaran dos aviones pilotados por miembros del grupo del exilio cubano Hermanos al Rescate, un incidente que provocó la muerte de cuatro personas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses, y fue la base de cargos federales presentados en mayo contra Raúl Castro.

Abogados de las empresas cubanas advirtieron a la Corte en contra de interpretar la ley para crear una excepción que, según ellos, el Congreso no pretendía. Por su parte, los abogados de Exxon argumentaron que el Congreso buscaba aplicar presión diplomática y económica sobre Cuba al permitir tales demandas. Estudiosos del derecho internacional habían alertado a la Corte de que adoptar la posición de Exxon y la administración podría desestabilizar las relaciones exteriores al exponer a otros países —incluyendo Brasil, China, Rusia y Singapur— a responsabilidad si sus empresas estatales exportan bienes a Cuba, utilizan sus aeropuertos o financian proyectos.

DnG