La reconocida periodista Paula Salas ha levantado una grave denuncia contra su expareja y padre de sus hijos, David Liempi, conocido públicamente como «El Catador». Liempi, recordado camarógrafo del popular programa Lugares que hablan, compartió una relación de más de dos décadas con la comunicadora.
A través de sus redes sociales, Salas expresó con contundencia su propósito: “Que todos sepan quién eres”, desatando un potente mensaje de visibilización.
El Crudo Relato Contra ‘El Catador’: Acusaciones de Abuso y Abandono
“Nunca he sido de exponer mi vida privada en redes sociales, pero el silencio solo protege a los abusadores”, sentenció la periodista. “Me separé definitivamente a mediados de abril de este año de David Liempi. Durante más de dos décadas, él abusó de mí en todos los sentidos”, detalló Salas con firmeza.
La denuncia escaló al revelar: “Abandonó a sus hijos, dejándolos incluso sin educación, mientras se escudaba en un sueldo ‘insuficiente’. Esto ocurría mientras yo trabajaba incansablemente de lunes a domingo. En paralelo, él sostenía una doble vida con múltiples amantes, disfrutando de viajes, regalos y lujos. Esto sucedió incluso cuando estuvo cesante, viviendo de mi trabajo y despilfarrando su seguro e indemnización en moteles y paseos”, afirmó Salas, exponiendo la magnitud de la irresponsabilidad.
La comunicadora profundizó en las consecuencias: “Hoy cargo con deudas que superan los $30 millones de pesos. La más significativa, con la U. de Chile, asciende a $17 millones. Solicité préstamos para reparar el auto que él utilizaba, cubrir sus terapias y psiquiatra, apoyarlo, mantener a mi familia y pagar colegiaturas. Literalmente, vacié mis cuentas por completo”, explicó, visibilizando el impacto financiero del abuso.
“Hace siete años que no salgo de vacaciones”, lamentó Salas. “Mientras tanto, David recorría Chile con sus amantes, incluso cuando mis hijos estaban enfermos y yo me veía obligada a pedir permiso laboral. Es más, mientras el curso de mi hijo organizaba un bingo para ayudarnos económicamente, y yo realizaba trabajos extras y vendía objetos para sobrevivir, él se paseaba con mujeres de la edad de su hija mayor. Literalmente”, sentenció, evidenciando el profundo contraste.
Como si fuera poco, Salas recordó un doloroso episodio: David “ni siquiera estuvo en el parto de mi hija menor. Su excusa fue: ‘Se le echó a perder el celular’. Y yo, increíblemente, le creí. Hasta el día de hoy, pasa horas hablando con sus amantes, pero es incapaz de escribir a sus hijos un mísero mensaje de WhatsApp cuando viaja. Eso también es una forma de abandono”, puntualizó, destacando la falta de conexión paternal.
“Hoy vive bajo el alero de sus padres, quienes siempre lo encubrieron y moldearon su conducta. Viví décadas atrapada en la lógica devastadora de un narcisista: te destruye y luego te manipula para que creas que el problema eres tú”, reveló Salas. “Yo, en tanto, seguía esperando, aferrada a recuerdos y a una esperanza que nunca llegó. Esto no es un mero desahogo. Es un límite que trazo, y mi mensaje es para que nadie más confunda amor con abuso”, concluyó la periodista, entregando un potente mensaje de advertencia.
DnG
