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El Niño: ¿Hasta cuándo obras de prevención?

Equipo ClickDirecto

ANIN: La Amenaza del Fenómeno El Niño y la Paralización de Obras de Prevención en Perú

La Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) enfrenta un escenario crítico en su cartera de proyectos de prevención, justo cuando una nueva temporada de lluvias y la inminente llegada del Fenómeno El Niño Global exigen máxima preparación. Según advierte la Cámara de Comercio de Lima (CCL), de un portafolio de 61 proyectos distribuidos en ocho regiones, valorado en S/ 22,784 millones, la ejecución presupuestal apenas alcanzó el 51% al cierre de junio.

Esta alarmante situación implica que S/ 11,621 millones en obras de protección cruciales, como defensas ribereñas, drenajes pluviales y sistemas de control de inundaciones, permanecen sin ejecutar. Raúl Barrios, presidente de la CCL, señaló en el foro «Fenómeno El Niño: impactos y desafíos para el Perú» que 40 de estos proyectos sufren restricciones presupuestales y seis están directamente suspendidos, muchos de ellos heredados de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC) y aún inconclusos.

Proyectos Clave Estancados: Un Riesgo Inminente

La inacción es palpable en intervenciones de vital importancia. Destacan casos como la protección integral ante inundaciones en Lima, con S/ 1,550 millones pendientes y un avance irrisorio del 3.7%. De igual manera, el drenaje pluvial en cuatro distritos de Chiclayo arrastra S/ 1,464 millones sin ejecutar y solo un 9.2% de progreso. La defensa contra inundaciones del río La Leche, en Lambayeque, directamente suspendida, reporta S/ 1,217 millones pendientes y un avance del 9.9%.

La falta de asignación presupuestal es un factor determinante. Barrios recordó que el año pasado se solicitó al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) una reasignación de al menos S/ 3,000 millones para la ANIN, considerando que los gobiernos regionales devolverían cerca de S/ 20,000 millones por baja ejecución. Sin embargo, el MEF solo desembolsó S/ 700 millones, perpetuando la suspensión de numerosas obras. «Esto es sumamente grave. Calculamos que perderíamos S/ 400 millones de lo invertido en obras inconclusas si llegan las lluvias, y otros S/ 800 millones en gastos generales por las obras suspendidas. Están dejando una bomba de tiempo al próximo Gobierno», enfatizó Barrios.

El Laberinto Presupuestal y la Urgencia de Soluciones

Óscar Chávez Polo, jefe del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la CCL, explicó que el presupuesto público se aprueba anualmente, lo que requerirá un crédito suplementario para los recursos adicionales que se necesiten en 2026. La preocupación es si el tiempo será suficiente, ya que muchos proyectos están en fase de estudio y su culminación es inviable a corto plazo, aunque sí se podrían acelerar aquellos que son prioritarios para la gestión de desastres.

La ANIN no es la única entidad con problemas presupuestales en prevención. El programa presupuestal destinado a reducir la vulnerabilidad y atender emergencias por desastres suma S/ 3,048 millones a junio de 2026, una cifra significativamente inferior a los S/ 4,360 millones registrados en 2017. La ejecución de este programa apenas alcanza el 38.1% (S/ 1,162 millones), con el Gobierno Nacional al 42.7%, gobiernos regionales al 32.2% y gobiernos locales al 35.4%.

Prevención vs. Paliativos: El Dilema Ante El Niño

Especialistas urgen a que las decisiones presupuestales y el destrabe de las intervenciones se realicen en los próximos meses para que aún puedan considerarse preventivas. Claudia Sícoli, directora de la Carrera de Economía y Negocios Internacionales de la UPC, sostiene que el destrabe de obras no debería esperar al cambio de gobierno, sino movilizar recursos de inmediato para ejecutar intervenciones clave antes de noviembre, mes previsto para el pico del Niño Global.

Entre las acciones prioritarias se incluyen la mejora de cauces de ríos, reubicación de poblaciones vulnerables y la construcción de defensas ribereñas permanentes. Sin embargo, Javier Bereche, presidente de la Cámara de Comercio de Piura, advierte que obras integrales como reservorios tardan entre 10 y 15 años, haciendo imposible su construcción antes del próximo evento. Por ello, en el corto plazo, solo se podrán implementar «fichas técnicas paliativas»: desatoro de ríos, defensas ribereñas provisionales, retiro de vegetación y arena, disposición de bombas y maquinaria para la transitabilidad post-emergencia.

Si bien estas acciones son necesarias ante la inminencia del fenómeno, no construyen infraestructura permanente. Sícoli reitera que las medidas de corto plazo no deben reemplazar una programación de inversiones a mediano plazo que enfrente de manera sostenida un fenómeno recurrente, evitando así que cada cinco o seis años se repitan soluciones de emergencia.

DnG