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Egipto e Irán: ‘Pride Match’ impuesto y repudiado

Equipo ClickDirecto

El esperado encuentro entre Egipto e Irán, que cerrará la fase de grupos del Mundial 2026, se perfila como uno de los duelos más escrutados. Más allá de una crucial plaza en dieciseisavos de final, este partido ha sido designado como el ‘Pride Match’ del Mundial 2026, una iniciativa de la ciudad de Seattle para celebrar más de medio siglo de activismo LGTBIQ+ y promover la inclusión.

La designación como ‘Partido del Orgullo’ se estableció en septiembre de 2025, con menciones previas desde junio de ese año. Sin embargo, el sorteo mundialista del pasado 5 de diciembre reveló una confrontación paradójica: Egipto e Irán, naciones donde la homosexualidad es severamente criminalizada, llegando en Irán a la pena de muerte. Este emparejamiento ha desatado una controversia internacional.

La selección de este encuentro no fue aleatoria; su fecha coincide estratégicamente con el fin de semana del Orgullo en Seattle. Esta ciudad, epicentro del activismo en Estados Unidos, albergará su 52ª edición del Orgullo LGTBIQ+ en 2026, anticipando la participación de más de 350.000 personas, reafirmando su compromiso con los derechos LGTBIQ+.

Seattle, un bastión del Orgullo LGTBIQ+.

Polémica por el ‘Pride Match’: el sorteo agrava tensiones

La respuesta fue inmediata. Apenas cinco días después del sorteo, el 10 de diciembre, ambas federaciones se manifestaron públicamente en contra de su participación en el ‘Pride Match’. Mahdi Taj, presidente de la Federación Iraní de Fútbol, lideró las objeciones, declarando: «Tanto nosotros como Egipto hemos protestado. Es una decisión irrazonable que parece apoyar a un grupo en particular. Sin duda, abordaremos este asunto y defenderemos nuestros valores culturales y religiosos».

Este partido es una decisión irrazonable que apoya a un grupo en particular; protestaremos junto a Egipto.

Mahdi Taj, presidente de la federación de fútbol de Irán

Paralelamente, la Federación Egipcia envió una enérgica carta a la FIFA, señalando que estas actividades son «cultural y religiosamente incompatibles» con sus principios, advirtiendo que podrían «provocar sensibilidades» y divisiones entre sus seguidores.

A pesar de la vehemencia de sus quejas, ninguna de las selecciones ha considerado retirarse del torneo. Su firme oposición se centra en la celebración del ‘Orgullo’: exigen la eliminación de ceremonias y promociones LGTBIQ+ dentro de las instalaciones del estadio, buscando desvincular el evento deportivo de la manifestación activista.

La Postura de la FIFA: Ausencia en la Celebración del Orgullo

Cabe destacar que la FIFA ha confirmado la permisividad de las banderas arcoíris dentro del estadio, una política que ha mantenido en sus eventos más recientes, en línea con un enfoque de apertura limitado.

Según un comunicado de la institución citado por Reuters, «Las banderas arcoíris y otras banderas que representan la orientación sexual y la identidad de género están permitidas bajo el Código de Conducta de los Estadios de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y pueden mostrarse dentro de los estadios», confirmando un marco de tolerancia visual.

Activismo LGTBIQ+ presente en el Mundial 2022 con la bandera arcoíris.

Activismo LGTBIQ+ presente en el Mundial 2022 con la bandera arcoíris.

No obstante, la FIFA ha delegado la organización de los actos conmemorativos al comité de Seattle: las celebraciones oficiales se realizarán exclusivamente fuera del recinto deportivo, ya que la normativa FIFA interna no reconoce ninguna festividad específica como el ‘Pride Match’. A pesar de este desmarque de Infantino, las federaciones de Egipto e Irán han mantenido sus enérgicas protestas ante la máxima autoridad futbolística.

Seattle: Epicentro de Protestas y Defensa de Derechos

A la controversia del ‘Pride Match’ se suma la constante movilización de la disidencia iraní contra su propia selección, un fenómeno ya observado en las afueras del SoFi Stadium de Los Ángeles durante los anteriores partidos de Irán. Se prevé una masiva presencia de banderas del León y el Sol (símbolo prohibido por la FIFA pero emblema de resistencia) y cánticos contundentes contra el régimen islamista persa, transformando Seattle en un punto de ebullición política.

Ante este previsible escenario, la alcaldesa de Seattle, Katie Wilson, ha confirmado la habilitación de zonas de protesta designadas estratégicamente alrededor del estadio. Estas áreas buscan gestionar ordenadamente las manifestaciones, tanto de la disidencia iraní como de los defensores de los derechos LGTBIQ+. «Estamos muy preparados para la actividad de protesta, es por eso que tenemos muchas zonas de protesta designadas en el área del estadio, y nuestra policía está muy preparada para lidiar con eso», afirmó Wilson, destacando la preparación logística de la ciudad.

Estamos muy preparados para las protestas; habrá zonas habilitadas para ellas.

Katie Wilson, alcaldesa de Seattle

En síntesis, el comité organizador de Seattle mantendrá su ‘Partido del Orgullo’ con actos externalizados, sin el aval explícito de la FIFA y frente al rotundo rechazo de las selecciones de Egipto e Irán. Aunque se disputará una codiciada plaza en dieciseisavos de final, el ambiente dentro del estadio en Seattle carecerá del espíritu de ‘Orgullo’ que la ciudad deseaba proyectar, simbolizando la compleja intersección entre deporte, política y derechos humanos.

DnG