Editores Demandan a Google por «Infracción Masiva» de Derechos de Autor para Entrenar Gemini AI
Un grupo de importantes editoriales ha presentado una demanda contra Google, acusando a la compañía de utilizar ilegalmente millones de libros con derechos de autor para entrenar sus modelos de inteligencia artificial Gemini, en lo que califican como «una de las infracciones más prolíficas de materiales protegidos por derechos de autor en la historia».
El caso, presentado en un tribunal federal de Nueva York, ha sido impulsado por tres editoriales – Hachette Book Group, Cengage Learning y Elsevier – junto con el aclamado autor estadounidense Scott Turow.
El Corazón de la Acusación: Uso No Autorizado de Millones de Libros
Las editoriales sostienen que Google reutilizó libros que habían sido suministrados para servicios limitados como Google Books, Google Play Books y Google Scholar. Estos servicios permitían a Google usar las obras de maneras específicas –por ejemplo, para mostrar fragmentos con capacidad de búsqueda o vender libros electrónicos– pero no, según la demanda, para copiarlos y entrenar productos comerciales de IA.
«Desesperada por mantener su dominio en línea, Google abandonó su antiguo lema de ‘No seas malvado’ y se embarcó en una de las infracciones más prolíficas de materiales con derechos de autor en la historia», afirma la demanda.
Según la denuncia, la compañía tecnológica hizo copias de libros con derechos de autor para entrenar a Gemini sin permiso ni pago, a pesar de las discusiones internas que reconocían los riesgos legales. La presentación judicial afirma que Google alertó internamente sobre la posibilidad de enfrentar «multas potenciales de $10 mil millones a $100 mil millones» por usar textos proporcionados por las editoriales para Google Play Books.
Un Impacto Devastador para Autores y la Industria Editorial
Las editoriales señalan que las acciones de Google están perjudicando a los autores y a la industria editorial en general, argumentando que el contenido generado por IA podría impactar negativamente las ventas de libros.
Se destaca que, por ejemplo, Gemini podría generar «una novela de misterio de 100 páginas ambientada en un tranquilo pueblo costero lleno de secretos, que sustituya a una novela de misterio original protegida por derechos de autor con la que Gemini fue entrenado» en 20 minutos por 39 centavos. «Ningún editor o autor puede competir con eso».
La demanda nombra varios libros específicos que las editoriales alegan fueron utilizados sin permiso, incluyendo *La Quinta Estación* de N.K. Jemisin y *¿Quién podrá ser a esta hora?* de Lemony Snicket.
La Batalla Legal Crece: Precedentes y Conflictos Similares
Este caso se suma a una creciente batalla legal en torno a la IA generativa y los derechos de autor. Autores y editoriales han presentado una serie de demandas contra Google, OpenAI, Anthropic y Meta, alegando que sus obras protegidas fueron utilizadas sin permiso para entrenar modelos de IA. Entre estos litigios se incluye una demanda por derechos de autor presentada por un grupo de autores en la que un juez falló a favor de Meta el pasado junio, y un acuerdo histórico en el que Anthropic accedió a pagar $1.5 mil millones a autores que alegaron que copias piratas de sus libros fueron usadas para entrenar el chatbot Claude.
A principios de este año, miles de autores, incluidos Kazuo Ishiguro, Philippa Gregory y Richard Osman, publicaron un libro «vacío» para protestar contra las empresas de IA que utilizan su trabajo sin permiso.
Este nuevo caso surge tras un intento previo de Hachette y Cengage de unirse a una demanda por derechos de autor existente contra Google, presentada por autores e ilustradores en 2023. Google se opuso a su participación en ese caso, lo que llevó a las editoriales a iniciar una acción legal separada.
¿Qué Buscan los Demandantes? Medidas Legales y Reparación
Los demandantes buscan indemnizaciones por daños y perjuicios, una orden judicial permanente que impida a Google continuar con la supuesta infracción, y una orden judicial que exija a la empresa destruir cualquier copia no autorizada de sus obras utilizada para entrenar sus sistemas de IA.
Google no respondió a la solicitud de comentarios de The Guardian.
DnG
