Con más de cuatro décadas residiendo en Chile, la reconocida figura mediática Cristina Tocco ha sido una observadora privilegiada de las transformaciones de la sociedad chilena. Sin embargo, no todos estos cambios han sido, a su juicio, para mejor. Recientemente, la actriz expresó su preocupación por la pérdida de ciertos protocolos y costumbres que, con el paso de los años, han disminuido su relevancia.
Fue durante una franca conversación con Gonzalo Cáceres en el programa «Conversa In» de Luzma TV donde la artista nacida en Argentina compartió sus descargos, poniendo en tela de juicio una «costumbre» que, según ella, ha arraigado entre las nuevas generaciones.
Mientras debatían sobre la percepción de la elegancia en el país, Tocco no dudó en señalar su punto de vista, afirmando que Chile tiene una «deuda» en este aspecto. «Para mí, la elegancia es una línea definida«, sentenció, marcando el inicio de una profunda reflexión.
¿La Elegancia en Chile: Un Concepto en Declive, según Cristina Tocco?
Gonzalo Cáceres, ícono de la farándula nacional, compartió una interpretación similar, añadiendo que «es difícil encontrar a una mujer elegante ahora, como que Chile cambió esa cosa que tenía antes». La afirmación resonó con Tocco, quien aportó un ejemplo contundente.
«Bueno, claro. Por ejemplo, uno va a un estreno de teatro y a mí me da puntadas en las muelas«, confesó Cristina Tocco, haciendo alusión a la incomodidad que le genera observar ciertas situaciones.
Con una vasta trayectoria en el mundo teatral, Cristina Tocco no escatimó en su crítica hacia la vestimenta en eventos culturales. «Voy a un estreno y veo a la gente vestida como si fuera al supermercado. Y no es un tema de cuánta plata llevas encima, es un tema de preocuparse un poquito», puntualizó, enfatizando que la elegancia no radica en el lujo, sino en el cuidado y la intención.
Cáceres complementó la idea: «Hay gente que se viste con un saco, pero lo hace tan bien que da lo mismo». A lo que la showwoman respondió con un rotundo «¡Totalmente!», reafirmando que el estilo y la actitud pueden trascender la formalidad de la prenda.
«A mí me parece medio irrespetuoso eso, de no preocuparse. Pero bueno, yo debo estar medio antigua… o estoy antigua. Para mí hay ciertos códigos de protocolo que me gustaría que se mantuvieran», concluyó la trasandina, dejando abierta la reflexión sobre la evolución de las normas sociales y el valor de la tradición en el vestir y el comportamiento público.
DnG
