Tercera Cúpula de Calor Extremo Azota EE. UU.: Una Alerta Nacional de Salud
Estados Unidos enfrenta su tercera **cúpula de calor** en un mes, impactando a unos 70 millones de personas desde Nuevo México hasta Carolina del Norte, abarcando gran parte del Sur y Medio Oeste. Este **fenómeno extremo** intensifica el riesgo de **enfermedades por calor**, especialmente para millones sin acceso fácil a aire acondicionado.
Las temperaturas diurnas superan los 100 grados Fahrenheit en muchas regiones, con la **sensación térmica** o **índice de calor** —que incluye la humedad— resultando aún más elevada.
Una **cúpula de calor** es un sistema de alta presión que atrapa aire caliente y humedad durante días o semanas. Reneé Duff, meteoróloga de AccuWeather, explica que «es una zona de alta presión muy fuerte. El aire descendente se comprime, calienta y seca».
El Implacable Desplazamiento del Calor Extremo hacia el Oeste
Duff indica que hacia finales de semana, el núcleo principal del **calor extremo** se moverá hacia el oeste, afectando a California y las Cuatro Esquinas, con temperaturas de hasta 115 grados Fahrenheit cerca de Phoenix el viernes, sábado y domingo.
Muchos estados con las temperaturas más altas sufren **sequía severa a extrema**, incluyendo Nuevo México, Colorado, Utah, Wyoming e Idaho. Allí, «el suelo más seco propicia temperaturas aún mayores».
Marc Chenard, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional, señaló que los avisos de **calor extremo** vigentes hasta el martes se concentraron en Arkansas, Tennessee y la Costa del Golfo.
Chenard reconoce la **intensidad inusual** de estas **olas de calor**, atribuyéndola en parte a **El Niño**, el calentamiento cíclico del Océano Pacífico que eleva las temperaturas en Norteamérica.
Aunque normalmente hay varias olas de calor en verano, Chenard destaca que «la **persistencia y fuerza** de cada una de estas ha sido impresionante y ciertamente **anómala**».
Investigaciones confirman que el **cambio climático**, impulsado por la quema de combustibles fósiles, hace las **olas de calor más intensas y frecuentes**.
Encuestas de George Mason y Yale revelaron que el 65% de los estadounidenses está «algo preocupado» por el **calentamiento global**, y el 29% «muy preocupado». El Pew Research Center encontró que la mayoría cree que los peores impactos del **cambio climático** son inevitables. Aunque los demócratas mostraron más preocupación, casi la mitad de los republicanos jóvenes siente que el gobierno no actúa suficiente.
Esta **ola de calor** en EE. UU. coincide con incendios forestales en Francia y España, avivados por condiciones similares en Europa.
Un estudio de Climate Central reveló que, en promedio, las personas globalmente pierden siete noches completas de sueño anuales por temperaturas incómodamente cálidas.
Personas con enfermedades cardíacas o hipertensión son vulnerables al **calor extremo**, ya que ciertos medicamentos afectan la regulación térmica del cuerpo. Un **índice de masa corporal** elevado también incrementa el **riesgo de golpe de calor**. Douglas Casa, del Instituto Korey Stringer, señala que las personas con sobrepeso «se calientan más rápido y se enfrían más lento».
Las temperaturas nocturnas aumentan más rápido que las diurnas. Noches sin enfriamiento adecuado impiden al cuerpo recuperarse, algo crítico en una **ola de calor prolongada**.
Casa explica que la **exposición prolongada al calor** eleva el riesgo, llevando a deshidratación progresiva y fatiga por mal sueño, ya que la temperatura corporal no desciende adecuadamente al dormir en ambientes calurosos.
Para **prevenir el golpe de calor**, Casa recomienda: evitar el sol, hidratarse con agua o electrolitos, usar ropa clara y holgada, y tomar descansos frecuentes.
Estrategia Crucial: Enfriar Primero, Trasladar Después Ante un Golpe de Calor
Los **signos de golpe de calor** incluyen mareos, dolor de cabeza, náuseas, fatiga severa, confusión, agresividad o pérdida de conciencia.
Una intervención rápida es vital antes de que llegue la ambulancia. La mejor opción es sumergir a la víctima de **golpe de calor** en agua fría. «Enfriar primero, trasladar después», subraya.
La temperatura corporal central de un afectado por **golpe de calor** es de 108°F (42°C) en promedio. Casa asegura: «Tenemos 30 minutos para bajar la temperatura a menos de 104°F (40°C) y asegurar la supervivencia».
Sin tratamiento adecuado, el **golpe de calor** puede causar daño orgánico, dejando vulnerable a futuras lesiones. «No es solo sobrevivir, sino sobrevivir sin complicaciones a largo plazo», concluye Casa.
DnG
