Impacto Devastador: La Represión del DTOP Sacude a Comerciantes Ambulantes en la PR-129
En el corredor económico que une Arecibo, Hatillo, Camuy y Lares, una situación alarmante ha sembrado la incertidumbre y el descontento entre los comerciantes ambulantes. Lo que comenzó como un día cualquiera para Deosany Vélez Cortés, dedicado a la venta de frutas, viandas, quesos del país y cocos fríos junto a la carretera PR-129 en Arecibo, se transformó en una pesadilla. El pasado miércoles, 20 de mayo, su medio de vida fue brutalmente desmantelado por individuos que se identificaron como empleados del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP).
El Martes Negro de Deosany Vélez Cortés: Un Despojo Inesperado
Al llegar a su puesto, Vélez Cortés encontró un escenario de devastación: el zinc protector en el suelo y los estantes, donde con tanto esfuerzo exponía sus productos, completamente destruidos. «Me volví loco», narró a Primera Hora. «Yo llegué y me estaban desmantelando el kiosco. Ellos mismos me lo picaron, me lo desbarataron. Eso me había costado sacrificio y ellos no lo desmantelaron, ellos lo picaron, lo tumbaron al piso, lo desbarataron», reiteró con evidente frustración. Este lamentable suceso se inscribe en un contexto más amplio donde el DTOP ha exigido a los comerciantes apostados a la orilla de la vía remover sus negocios en un plazo de diez días, una noticia que ya había generado titulares sobre el posible desalojo de comerciantes ambulantes de la PR-129.
Para Deosany, con ocho años como comerciante ambulante, la sorpresa fue total. Asegura que la agencia gubernamental no le proveyó notificación previa, ni verbal ni escrita, sobre este requisito. Enfrentado a la destrucción de su puesto y a una comunicación airada por parte del personal del DTOP, a quien se le exigió firmar un documento sin recibir una copia, la situación escaló hasta la intervención policial. «Como no quería problemas, le firmé el papel y recogí las cosas. Me (arrepiento) bien brutal», confesó. Las consecuencias han sido inmediatas y severas: una pérdida estimada de más de $4,000 en ventas y la necesidad de adaptar la parte trasera de su camioneta para continuar con su sustento, vendiendo mangó esta semana.
Una Ola de Incertidumbre: De Arecibo a Lares, los Comerciantes en Pie de Lucha
La historia de Deosany no es un caso aislado, sino el epicentro de un clamor que resuena a lo largo de la PR-129, desde Arecibo hasta Lares. El «abuso» de las agencias públicas se ha convertido en el tema principal de conversación, preocupando no solo a los vendedores sino también a sus fieles clientes, quienes temen por el futuro de sus puestos preferidos. Lo que para algunos parecía un chiste de mal gusto propagado en redes sociales, es ahora una cruda realidad para decenas de familias.
La Placita Raúl en Lares: Resistencia Frente al Desalojo Inminente
En Lares, Raúl Bonilla, un viandero que lleva 12 años operando «La Placita Raúl», ya ha visto cómo le remueven los carteles promocionales. Con solo dos días restantes en el plazo de desalojo, su futuro es incierto. «Llegaron aquí, me dijeron que tenía que irme, pero no me dijeron por qué», comentó. Bonilla, quien sustenta a cuatro empleados y a numerosos agricultores que le suplen, se niega a moverse. Exige un «acuerdo» y, de no lograrse, él y sus colegas están dispuestos a alzar la voz. «Nos vamos a unir todos los comerciantes para irnos en huelga», adelantó, «estamos dispuestos a hacer huelga y salir a defender (nuestros negocios)».
El Kiosko La Gran Bendición de Hatillo: Sudor y Sacrificio contra la Burocracia
La misma temible notificación llegó a Luis Antony Villela, propietario del Kiosko La Gran Bendición en Hatillo. Desde el 7 de mayo, vive bajo la constante expectativa de una intervención, pues el plazo ha vencido. «Esto aquí nadie me lo ha dado; con el sudor de uno se lo ha ganado poco a poco», sentenció. Padre de dos niñas y sostén de cuatro empleados, Villela se mantiene firme: «Yo vivo de esto. Yo llevo siete años aquí ya. Si yo me quedo sin trabajo, se quedan (sin trabajo) ellos también. Voy a esperar a que vuelvan y vengan, porque me van a tener que llevar a tribunales».
La Controversia del DTOP: Acusaciones de Abuso y Falta de Transparencia
Una queja recurrente entre todos los comerciantes afectados, tanto los que hablaron en récord como en anonimato, es la negación de que sus negocios hayan provocado accidentes vehiculares en la vía. «Sí, ha habido accidentes, pero no saliendo de un negocio. Aquí yo llevo siete años y nunca he tenido un accidente aquí, gracias a Dios», afirmó Villela. A pesar de contar con su patente municipal, el personal del DTOP les argumenta que carecen del permiso de la agencia. Además, un punto crítico de controversia es que ninguno de los comerciantes recibió una copia del documento que se les exigió firmar para remover sus puestos en 10 días, generando serias dudas sobre la transparencia del proceso.
«Eso es una excusa. Hay tantas cosas importantes por las que tienen que preocuparse. Mira la (condición de) las carreteras y todo. Quieren joder al pequeño comerciante, porque uno está aquí buscándose el peso honradamente, porque aquí uno no le está robando a nadie. Yo tengo todos mis permisos al día», subrayó un comerciante indignado. Esta situación agrava una economía ya fragilizada por el cierre del Parque de Las Cavernas del Río Camuy desde el huracán María en 2017, estrangulando aún más el sustento de las familias puertorriqueñas que dependen del comercio informal. La comunidad de comerciantes se mantiene alerta y unida, dispuesta a defender su derecho a trabajar.
DnG
