El intenso sistema frontal que afecta a diez regiones del país ha desencadenado una situación de emergencia sin precedentes en la zona norte, llevando al Presidente José Antonio Kast a declarar Estado de Catástrofe en la Región de Coquimbo. Esta medida urgente, acompañada de la suspensión de clases, busca mitigar los severos estragos, entre los que destaca el dramático colapso del Puente Viejo en Illapel, un símbolo de la devastación.
Estado de Catástrofe en Coquimbo y Huasco: La Respuesta Gubernamental
Ante la magnitud de las intensas lluvias, que han generado complejidades en la operación de servicios básicos, el Presidente José Antonio Kast anunció la declaración de Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe por calamidad pública. Esta medida abarca toda la Región de Coquimbo y la provincia de Huasco en la Región de Atacama, asegurando que «todos los recursos materiales y económicos están disponibles para enfrentar esta emergencia». La prioridad es salvaguardar la vida y la integridad de los habitantes afectados por este sistema frontal.
Complementando la declaración presidencial, el biministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado, informó la suspensión total de clases en la Región de Coquimbo y en la provincia de Huasco. Esta paralización educativa se extenderá durante el martes 21 y miércoles 22 de julio, como una acción preventiva esencial para garantizar la seguridad de la comunidad escolar y facilitar las labores de emergencia.
El Impactante Colapso del Puente Viejo en Illapel
La fuerza del temporal quedó trágicamente patente con el colapso del Puente Viejo en Illapel, un punto neurálgico en la Región de Coquimbo. Cámaras de seguridad captaron el momento exacto en que parte de la estructura cedió debido a la intensa bajada del río. Desde la Municipalidad de Illapel, se lamentó profundamente este suceso, informando que «nuestro tradicional Puente Viejo se está cayendo» y que «uno de los pilares cedió y se desprendió de la base, provocando la caída».
Las autoridades locales han emitido un llamado urgente a la población a no transitar por el sector afectado, haciendo hincapié en la peligrosidad de la zona tras el incidente. Este evento no solo representa una pérdida material significativa, sino también un recordatorio de la vulnerabilidad de la infraestructura ante fenómenos climáticos extremos y la imperiosa necesidad de mantenerse alerta y seguir las indicaciones oficiales durante el Estado de Catástrofe.
DnG
