La Carga Fiscal Invisible: Cómo la «Progresividad en Frío» Erosiona el Salario del Español
La espiral inflacionista que sacudió la economía entre 2022 y 2024 ha erosionado significativamente el poder adquisitivo de los españoles. Con una cesta de la compra que se encareció más de un 20% y mejoras salariales incapaces de compensar el alza de la carestía, el coste de vida se ha disparado. A esta realidad se suma una «puntilla fiscal»: la decisión del Gobierno de no deflactar los principales umbrales de renta del IRPF ante la escalada inflacionaria. Esta inacción ha mermado el efecto protector de los mínimos personales y familiares, catapultando la carga fiscal sobre los salarios a niveles históricos. El Registro de Asesores Fiscales (Reaf) estima que esta política ha supuesto un perjuicio para las rentas bajas y medias de entre 250 y 770 euros solo para este año, una cifra que, preocupantemente, crece anualmente.
«Progresividad en Frío»: Cuando la Inflación Aumenta tus Impuestos sin Subir tu Renta Real
La «progresividad en frío» es el fenómeno por el cual, sin una deflactación del IRPF, la inflación empuja a los contribuyentes a tramos impositivos más altos o reduce la efectividad de sus deducciones, aumentando su carga fiscal real sin que su poder adquisitivo haya mejorado. Los mínimos personales y familiares, diseñados para garantizar una parte de la renta libre de impuestos, llevan una década estancados. Estos son: 5.550 euros por persona (con un plus de 1.150 euros a partir de los 65 años y 1.400 euros a partir de los 75); por hijos, 2.400 euros por el primero, 2.700 por el segundo, 4.000 por el tercero y 4.500 por el cuarto y siguientes; y por ascendientes a cargo, 1.150 y 1.400 euros según la edad. Datos revelados por divulgadores como Jon González demuestran cómo incluso las rentas bajas han perdido poder adquisitivo desde 2018 debido a esta política fiscal.
España bajo la Lupa Internacional: La Alarma por la Excesiva Fiscalidad del Trabajo
La estrategia de no deflactar el IRPF no solo ha encendido el debate interno, sino que ha captado la atención de organismos internacionales. La Comisión Europea, en su último informe de recomendaciones a España, ha señalado esta omisión como un factor clave que ha disparado la dependencia del sistema tributario de las rentas del trabajo. Actualmente, el peso de estas rentas en los ingresos fiscales totales de España alcanza el 51,8%, superando la media europea del 51,4%. El informe subraya que el 90% del incremento de la carga fiscal española en la última década proviene de los impuestos sobre los rendimientos del trabajo. Entidades como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) también han cuestionado en repetidas ocasiones este excesivo gravamen sobre los salarios, especialmente en un país con tasas de paro persistentemente elevadas.
Un Consenso Creciente: La Demanda Unánime para Aliviar la Presión Fiscal
La postura gubernamental de no actualizar el IRPF con la inflación se encuentra cada vez más aislada. El pasado 22 de abril, el Congreso de los Diputados, con una significativa mayoría (PP, Vox, Junts, Coalición Canaria, UPN y la abstención del PNV), exigió al Gobierno la deflactación del IRPF. Esta votación visibilizó un claro consenso político a favor de aliviar la presión fiscal sobre los salarios y revertir la controvertida estrategia de «progresividad en frío», la cual el propio Gobierno logró que la Comisión Europea aceptara como parte de su reforma fiscal, esperando unos ingresos anuales adicionales de aproximadamente 0,1% del PIB (unos 1.600 millones de euros en 2026) hasta 2030.
Incluso Sumar, socio de coalición, ha sugerido la necesidad de aliviar el impacto de esta estrategia en rentas inferiores a 30.000 euros. Las asociaciones profesionales de asesores fiscales también alzan su voz: Bernardo Bande, presidente de Aedaf, recuerda que «deflactar la tarifa es adecuar el impuesto al nivel de vida; no hacerlo atenta contra el principio de capacidad económica«. Por su parte, la Federación Española de Asociaciones Profesionales de Técnicos Tributarios y Asesores Fiscales (Fettaf) ha instado al Ministerio de Hacienda a revisar los mínimos personal y familiar, deflactar la tarifa del IRPF y actualizar el obsoleto límite de rentas (8.000 euros) para el mínimo por ascendiente a cargo, una medida que cada año excluye a más familias de un beneficio fiscal crucial y genera un serio problema social.
DnG
